<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645</id><updated>2011-07-30T23:13:38.411-07:00</updated><title type='text'>Bridget</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-1306146068654731816</id><published>2009-11-28T12:16:00.001-08:00</published><updated>2009-11-28T13:46:49.819-08:00</updated><title type='text'>El Mago de Cienfuegos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;Ochún, hija de Yemayá y Obbabalá. Proviene de Nigeria, dónde es famosa por su participación en la creación del feto del útero. Ella preside el embrión junto con Yemayá, mientras Obbabalá es el escultor que le da forma humana.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Se me agita el corazón al recordar la noche en que conocí a Leo. En Cienfuegos, ciudad colonial, tranquila durante el día y musical donde las haya durante la noche. Intentábamos sacarnos de encima al “relasionista público” del grupo que iba a tocar en el Terry, cuando pasó un chico de los guapos guapos, y dejó caer sobre mi una fugaz mirada. En el momento en que Laura se fue a pedir otra ronda de mojitos, se acercó y me preguntó educadamente: &lt;em&gt;disculpa, ¿te molesta si te pregunto de dónde eres?, por tu forma de vestir diría que eres de Barselona, ¿siii?¡qué bien! Yo tengo un hermano viviendo allí, me ha conseguido un trabajo y en noviembre me voy.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En noviembre se va, ya lo tiene arreglado, a éste no le intereso para nada más que para una conversación sobre Barcelona. ¡Barreras fuera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Trabajo aquí, hago espectáculos de magia. ¡Mira!&lt;/em&gt; - me decía, mientras hacía desaparecer un cigarro de su mano y lo sacaba de mi oreja - &lt;em&gt;mis manos tienen un don, hago magia, hago artesanía, recojo hierbas del bosque y hago jabones. Mi padre es santero, y yo hago magia con mis manos&lt;/em&gt;. ¡Qué manos sí! Pero mi mirada se posaba en las pestañas más largas, rizadas e increíbles que jamás haya visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;Ochún nació en la desembocadura del río y el mar. Es la dueña de las aguas dulces, símbolo de la coquetería, la gracia y la sexualidad femenina. Representa la lucha de la vida. Le gustaba pasearse por el monte, dónde bailaba y cantaba. Oggún un día la vió pasar y quedó prendado de su belleza, sin poder contenerse la persiguió para poseerla, ella amaba a Changó, por eso huyó hasta llegar al río al cual se lanzó, dejándose llevar por la corriente.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Dos horas más tarde, bailaba salsa con el mejor bailarín de toda la Cuba que yo recorrí. Mi cuerpo danzaba mientras sus pestañas se clavaban en mis ojos. Yo me sentía torpe, y él levantaba mi barbilla con su mano, &lt;em&gt;no mires los piés para seguirme, mírame a los ojos, conéctate primero con tu cuerpo, después conmigo y seremos uno&lt;/em&gt;. Dos horas más tarde aguanté una canción enterita sin bajar la mirada, me conecté y sentí mi cuerpo y el suyo al unísono. Cuando acabó la canción, me miró fijamente y me dijo con una de sus maravillosas sonrisas: &lt;em&gt;¡¡jodida, qué adentro te me clavaste!!&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a dar los detalles de una historia que quiero guardar en mi corazón. Tampoco voy a explicaros cómo el decir que tenía los papeles arreglados era sólo uno de sus trucos para que la turista en cuestión no se pusiera a la defensiva. Al día siguiente, en el Piano bar, me cantaba canciones de amor mientras hacía un flor de papel con sus mágicas manos, conversábamos y me besaba con aquellos perfectos labios en los que podría haberme sumergido para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis historias de amor más intensas, siempre sentí una capacidad de conexión con el universo a través del sexo. Floto en el aire, me agarro fuertemente al otro y siento cómo la única manera de mantenerme unida a lo terrenal es adentrarme en sus ojos, oler su piel, agarrarme a su espalda. Si no me aferro, si no me agarran bien, caigo al abismo. Llevaba demasiados meses sin perder el control. Con Leo, por primera vez en mucho tiempo, me dejé llevar, incapaz de imponer un razonamiento lógico a aquella multitud de sensaciones que se me despertaban. Otra vez sentí la conexión, curiosamente con alguien a quien acababa de conocer a seis mil kms de mi hogar. La confirmación de lo que tanta gente me había dicho y yo me resistía a creer: &lt;em&gt;la capacidad de conectar con el universo a través del otro, es sólo tuya Bridget, sólo tuya&lt;/em&gt;. En la cúspide de la emoción, escuché como a Laura otro chico guapísimo le cantaba las mismas canciones de amor, y ahí, en ese momento, un atisbo de razón penetró en una pequeña grieta que aquella conexión había dejado y me dijo: &lt;em&gt;no te creas nada Bridget, es un profesional&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no sé si escuchar aquello me salvó de la catástrofe o me impidió vivir aquella historia al máximo, si es que no lo hice. Quiero pensar que me salvó, que toda la vorágine de sentimientos que se despertaron en mi aquellos días, me hubieran perdido en el espacio si no hubiera escuchado aquella voz, apenas perceptible, que me decía: &lt;em&gt;no te creas nada&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, él fue capaz de conmoverme cuando estuve enferma y me llevó a aquel hospital cubano lleno de gente que no tenía dónde sentarse, mientras a mi me ofrecían la única camilla que había, sólo porque era una turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siguió hasta Trinidad en autobús, porque yo no quise subirlo en mi coche y estuvo allí de forma ilegal para estar conmigo. Los días que estuvimos juntos conversamos y reímos a un nivel que creía que ya no iba a conseguir con nadie, por las noches salíamos a bailar, nunca bailé así, nunca nadie agarró mi cuello con tanta seguridad y me besó con tanta vehemencia. Pero yo siempre mantuve esa cordura que me decía que no lo creyera, que algo buscaba y le pedía que se respetara a sí mismo por encima de todo, y que no se vendiera nunca. La última noche, me confesó que tenía una novia en España, pero que lo que le había pasado conmigo era mágico, y estaba hecho un lío. Esa fue la confirmación de que aquello no era del todo limpio. &lt;em&gt;No la dejes&lt;/em&gt; – le dije – &lt;em&gt;yo no quiero llegar a España con un novio cubano&lt;/em&gt;. Él me pidió que confiara en él, &lt;em&gt;tú no sabes por lo que yo he pasado, no tienes ni idea&lt;/em&gt;. Al día siguiente, el viaje continuó, sin él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiente destino Camagüey, conocimos dos parisinas tan descolocadas como nosotras, las subimos al coche y durante cinco días fuimos cuatro las que reímos, conversamos y bailamos hasta Barakoa, donde nuestros destinos se separaron. Santiago y la música en estado puro. En cada sitio conocimos gente, en cada lugar las personas te explicaban que estaban mal, que no podían hablar, que no podían decir según qué cosas, que no podían moverse con libertad. Cada vez que alguien me explicaba su historia, yo recordaba a Leo. Barakoa, el último Macondo, ciudad mágica en el lugar más recóndito de Cuba, preciosa, extraña y cautivadora, llena de gente de bien, alegre e inocente que por la noche te enseñaba a bailar mientras entre cerveza y cerveza te explicaban sus miserias. Yo no acababa de entender nada. Todos querían irse, todos detestaban sus vidas, todos hablaban de la libertad que no tenían. Y yo, sin embargo, me sentía tan libre. Cada mañana cogíamos el coche hacia algún destino, nos perdíamos y nos encontrábamos, cada día era una aventura llena de anécdotas y risas. Después Cayo Coco, Remedios, Cayo Santa María. En los Cayos sentí profundamente la injusticia, sólo entrábamos los turistas por dos pesos, los cubanos tenían que pagar seis, el equivalente a meses de su sueldo. Y dentro, playas maravillosas de aguas cristalinas copadas de cadenas hoteleras, de las que los cubanos no podían disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé en qué momento decidí, sin consultar a Laura, enviarle un sms a Leo que decía, &lt;em&gt;voy a volver&lt;/em&gt;. Él contestó: &lt;em&gt;La espero en Cienfuegos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Se dice que con Changó tuvo amores muy ardientes y éste siempre la prefirió a las demás. A Obba, legítima esposa de Changó, la traicionó Ochún cuando le aconsejó que se cortara las orejas para preparar el Kalulú, plato favorito del Dios del trueno, esto le costó a Obba ser repudiada por su esposo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Convencí a Laura y atravesamos Cuba por lugares no turísticos para llegar antes a Cienfuegos, nos perdimos en un universo desértico lleno de gente rural, extraños que a los dos minutos nos pedían que nos casáramos con ellos. Una Cuba distinta, calmada, desértica, extremadamente calurosa y sin turistas. En Las Tunas, ya ni pesos convertibles aceptaban. Allí conocimos a Niurka, una mujer que parecía un hombre. &lt;em&gt;¿Uds no conocerán alguna mujer en España que quiera cartearse conmigo? Yo soy lesbiana de nacimiento, y aquí vivo feliz, toco la trompeta, pero no hay nadie, y me siento sola&lt;/em&gt;. Nos dejó un sentimiento de tristeza que aún no hemos conseguido superar, a su vez, una sensación de satisfacción &lt;em&gt;¡qué suerte la nuestra!. Algún día volveremos y un millón de posibilidades se abrirá en nuestro horizonte&lt;/em&gt;. Cada vez entendíamos más en qué extraño estado de la consciencia anidaba la falta de libertad, el miedo de los cubanos, el ansia de poder elegir un destino que otro había escrito por ellos sin consultarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a Cienfuegos de nuevo, y volví a ver a Leo. Todo el viaje había sido un duro enfrentamiento con mi autocontrol, un soltar la desconfianza, un dejar que la gente se acercara sin ponerme a la defensiva. Cada día era más yo. Cuatro días más estuvimos juntos, cuatro días, viviendo en una casa ilegal para poder dormir con ellos, cuatro días de risas, de conversaciones, de sentirme deseada, querida y respetada, cuatro días pensando ¿qué más da si esto es mentira? Cuatro días bailando, cuatro días sintiendo que todo lo que quiera que fuese que había ocurrido en mi vida estos últimos años, merecía la pena si había sido para llevarme a aquel momento, a aquella situación. A sentir de aquella forma, a entender al otro, a solidarizarme con el otro. A confíar en el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Vamos a buscar tu figura de la Caridad!&lt;/em&gt; me dijo un día… &lt;em&gt;¿de quién?&lt;/em&gt; – dije yo... Fui a su casa, me presentó a su padre, el santero que mirándote a los ojos te decía cosas, una casa demasiado humilde para aquel chico tan increíble y tan guapo. Él también se libró de algunas máscaras, y aquel anciano tan joven que me enseñó a bailar rodeada de niños que movían las caderas cómo yo nunca sabré hacer, mientras su hijo me besaba y me grababa en su móvil, miró en mis ojos y dijo: “&lt;em&gt;Has venido a Cuba a soltar energía negativa, y vaya si la estás soltando. Dejaste atrás una relación, estabas enamorada pero te faltaba atención y cariño. Intentaste convencerte de que no pasaba nada, de que no necesitabas atenciones. No vuelvas a hacerlo. Eres todo corazón, y nunca serás feliz al lado de alguien que no te dé lo mismo que tú desprendes. Eres tan intuitiva que te asustan las voces que escuchas, confía en ti misma, y no pienses que estás loca, eres así, tienes un don, no te lo niegues. Busca a Ochún en La Habana, ella te guiará&lt;/em&gt;.”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos llevaron a ver sitios que nunca hubiéramos visto, nos enseñaron el funcionamiento de la doble moneda, cómo se sentían utilizados, nos contaron todas las mujeres con las que habían estado, eran prostitutos, o lo habían sido, o querían dejar de serlo. &lt;em&gt;Un día me dije a mi mismo que yo no era una máquina del sexo&lt;/em&gt; – decía Leo – &lt;em&gt;que yo no tengo una rendija en el pecho por la que echar moneditas para poder follar&lt;/em&gt;. Tenían una teoría para la mujer de cada país europeo, las francesas eran las más frías y sinceras, las nórdicas las que mejor follaban, las españolas, las que más engañaban. Se sentían superiores a los hombres europeos, &lt;em&gt;son flojos de cadera&lt;/em&gt; decían, &lt;em&gt;y la tienen pequeña&lt;/em&gt;. Nosotras nos indignábamos, como si se metieran con los nuestros. Y una conclusión, &lt;em&gt;dicen que las europeas vienen a Cuba en busca de sexo, pero en realidad no están faltas de sexo, están faltas de cariño&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá tuvieran razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Una vez Olodumare se llevó todas las aguas para castigo de los hombres. Los ríos y las lagunas se secaron, los peces, los animales y los hombres se morían de sed. Ifán puso en un cesto ofrendas que debían conducirse al cielo, Ochún se encargó de ello. Eleguá le entregó aguja e hilo, Obatalá le indicó el camino al cielo a cambio de unos huevos que llevaba en su cesto. Una gran cantidad de niños cuidaba las puertas del cielo y les repartió dulces para que la dejaran entrar. Olodumare la oyó y accedió a dejar caer la lluvia de nuevo sobre la tierra. Se llenaron los ríos y la naturaleza revivió en todo su esplendor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Le hablé de mi, le conté los duros meses de este último año, le dije que con él, pude sentir la conexión que pensé que nunca más sentiría. &lt;em&gt;Siempre te estaré agradecida&lt;/em&gt;. Y mientras le explicaba mi historia hice lo que no había podido hacer: lloré un mar de lágrimas. Lloramos los dos, él por su falta de libertad y yo por la mía, una misma palabra para dos conceptos distintos. &lt;em&gt;Quiero el amor auténtico, el de verdad, no quiero ese tipo de amor al que te aferras por miedo. Si no lo tengo, no quiero nada. Por eso estoy sola.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Una mañana me desperté entre sus brazos muerta de frío. Su cuerpo a mi lado estaba empapado en sudor, me preguntó mientras me abrazaba si quería apagar el aire.&lt;em&gt; Pero si tú tienes calor&lt;/em&gt;, dije yo. Se levantó a apagarlo mientras murmuraba: &lt;em&gt;tu opinión también cuenta&lt;/em&gt;. Aquella frase me estremeció: &lt;em&gt;mi opinión también cuenta&lt;/em&gt;. Cuántos años para aprender aquella sencilla afirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Cienfuegos regresamos a La Habana, aún nos quedaban tres días para regresar. Leo me dijo que había conseguido dinero y que vendría conmigo a pasar los últimos días. Le dije que no. Necesitaba pasar esos días con Laura, acabar el viaje como lo empezamos, reposar las pasiones y los sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue el último día en la Habana cuando le pregunté al señor de la casa en la que dormíamos si podría conseguir en algún lugar una estatua de Ochún. &lt;em&gt;Entra en la cocina y habla con mi tía, ella te contará.&lt;/em&gt; Aquella oscura mulata vestida de blanco, me indicó donde estaba la iglesia de la Caridad en un perdido callejón de La Habana. Cuando me iba me agarró del brazo y me dijo en voz baja: “&lt;em&gt;A Ochún la trajeron los africanos en su imaginación, y ahí es donde aún está. No preguntes por ella, pide una figura de la Caridad o no la conseguirás&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Ochún se sincretiza en la virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba. Alrededor de 1620 dos indios y un negrito criollo, fueron a buscar sal a la bahía de Nipa, cuando vieron aparecer flotando en el mar una imagen tallada en madera de la Virgen María, llevaba en el brazo izquierdo al niño Jesús y en el derecho una cruz de oro, en la tabla había una inscripción que decía: Yo soy la Virgen de la Caridad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Y así conseguí la figura de Ochún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sé que no puedo ayudarle con sus papeles. Hay quién es capaz de casarse, yo no. También sé que no voy a engañarle, ni engañarme a mi misma dando cuerda a una relación que no tiene futuro. Hoy ya me he despedido de él y de todas las ilusiones que se me generaron al conocerlo. Hoy sé que las relaciones no son fáciles, que requieren un espacio más corto y un tiempo más largo para llegar a ser reales. También he escuchado a todas las personas que me han dicho que estoy loca, que no lo haga. A todas las europeas que lo hicieron y fracasaron. Hoy ya le he dicho que no puedo creerlo, que necesito a mi lado a un hombre en quien pueda confíar y que con él no sé hacerlo. Sólo él y yo sabemos lo que hubo entre nosotros. Y aún ahora, de vez en cuando, me suena el móbil y veo su nombre en la pantalla. Esa es su manera de decir que me recuerda. Yo no contesto, ni le escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Protectora de los amantes y amores ilícitos, siempre dispuesta a escuchar cualquier problema o pena de amor que le vengan a contar sus hijos. Es también la diosa protectora de las mujeres embarazadas. Diosa de poderoso magnetismo que representa la intensidad de sentimientos y la espiritualidad, la sensualidad humana, la delicadeza, la ternura, el amor y la feminidad. Interiormente es sufrida y triste. Representa el rigor religioso y simboliza el castigo implacable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Dicen que Ochún acudió a Cuba desde África, en auxilio de los esclavos que habían sido conducidos hasta allí. Han pasado muchos años desde entonces, la esclavitud se abolió y en Cuba hoy, todos se han mezclado y no existe racismo. Pero no hay libertad, nadie puede salir de allí, ni siquiera para darse cuenta de que el mundo que existe fuera no es tan idílico como imaginan. En Cuba me sentí libre, porque no tuve miedo, por primera vez entendí que la mente nos pone barreras infranqueables, barreras que nos impiden no sólo perseguir lo que queremos, sinó también saberlo con exactitud. Que no nos dejan confíar en el otro y en uno mismo. Barreras que nos niegan escuchar esa voz que emana de nuestro corazón, que crean rencores y odios difíciles de superar. Barreras de miedo que no nos dejan amar. Salvar esas barreras, incrustradas en nuestra psique por siglos y siglos de manipulación social, religiosa, familiar e individual, es ardua tarea. Quizá una empresa imposible, el santo grial, la espada del rey Arturo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces sin embargo, una es capaz de percibir un atisbo de inmensidad, una porción de vida intensa, mágica y maravillosa, un trozo de felicidad. Y por un instante, llega a entender porque es tan increíble estar vivo y ser humano. Después, todo vuelve a la normalidad, y vuelvo a ser esclava de mi misma, de mis miedos y de mis barreras protectoras. La lucha continúa. Pero no quería despedirme del todo, sin antes hacer un homenaje, ínfimo para él, enorme para mi, que es intentar desprender en este escrito algo de su grandeza como persona, de su poder como hombre. ¡¡ Gracias !! Por haberme enseñado que la luz, la luna, las estrellas y todos los planetas del universo pueden volver a conjugarse, cuando menos lo esperas, para hacerte sentir de nuevo aquello que creías que sólo sucedería una vez. Gracias por cuidar de mi, por darme tanto, por intentar ser sincero en la medida en que podías, por besarme así, por sentirte celoso, por hacerme sentir tan mujer, por enseñarme el respeto hacia uno mismo, la dignidad. Adiós y Gracias Mago de Cienfuegos, ojalá consigas lo que buscas, y te haga feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;strong&gt;hijadeOchún&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-1306146068654731816?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/1306146068654731816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/11/el-mago-de-cienfuegos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/1306146068654731816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/1306146068654731816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/11/el-mago-de-cienfuegos.html' title='El Mago de Cienfuegos'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-3605016811917261491</id><published>2009-11-13T09:13:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T14:34:00.603-08:00</updated><title type='text'>LA HABANA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Llegada a Cuba.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;23:00 horas de allí, tras un pesado vuelo en el que la emoción no nos dejaba dormir. Hostal San Miguel, un pequeño y cutre hotel familiar en La Habana Vieja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajamos al bar de abajo en pleno jet lag a tomar nuestra primera Bucanero antes de acostarnos. Sentadas, medio dormidas, se sienta un chico a nuestro lado como si nos conociera de siempre:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Hooolaaa, de dónde son?? Quieren fiesta, drogas, sexo??&lt;br /&gt;- Queremos dormir… no consumimos drogas…pero ¿aquí en Cuba?...yo pensaba que no habían.&lt;br /&gt;- Siiiii miamól, aquí no hay plantasiones pero llega maria de la buena de Jamaica y coca de Colombia. Dormílll?? pero si están en Cuba !! disfruten de la noche, ¿no quieren un cubano?, pruébenlo, no se arrepentirán la pasaremos bien.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz, dos tragos de cerveza y no podía con mi alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entreabrí los ojos observé, como el camello de medio pelo, se avalanzaba sobre la oreja de Laura y le proponía una noche inolvidable de sexo y pasión. Ella, que tenía pinta de estar en el mismo estado que yo, negaba con la cabeza, mientras escuchaba la frase que ya no dejamos de escuchar en todo el viaje: estás en Cuba, relájate, prueba a un cubano, no te arrepentirás…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cubano cree que es el mejor amante del mundo, y que cuando lo pruebas, disfrutas tanto que te quedas enganchada a él hasta el fin de tus días. Siempre me pregunté por qué había tantos españoles que tras unas vacaciones en Cuba, volvían y se casaban con aquél o aquella que no debería ser más que un amor de verano. Ese era el principal motivo por el que yo prometí que no me enamoraría. Con Isaac, el costaricense, entendí que yo no estaba preparada para llevar hasta sus últimas consecuencias una historia de amor que se forjaba en una situación de desigualdad en la que, al final, y por muy rentable que le salga a una hacerse la víctima, yo era la parte fuerte. Yo era la europea, y ése era uno de mis atractivos. No iba a jugar esa baza, nunca más. O eso creía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sexo sin embargo, es otra cosa. A pesar de mi educación cristiana y de pertenecer a una familia bastante recatada en ese aspecto, hay una parte de mi, libre de complejos, que vive, disfruta y habla de sexo, sin ningún pudor. Si me corto, es más por la cara de mi interlocutor que por mi misma. En Europa, aún hay muchas barreras que superar en este tema. En Cuba, estaba en mi salsa. Así que…¿los cubanos son los mejores amantes del mundo?... Quizá tendría que comprobarlo personalmente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Segundo día en La Habana&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ciudad preciosa, musical, llena de vida, estresante, avanzada.&lt;em&gt; ¿Por dónde empezamos? - Habana vieja, ya que estamos…pero exactamente ¿dónde estamos?...no sé, esto es una plaza, saca el plano Laura…- a ver, a ver…esta debe ser la Plaza Central…- ¿estás segura?... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hoooola chicassss!!, ¿de dónde son?. Barselooona!!! Como me encantan los españoles, me llamo Magali, tienen una amiga para siempre, les presento a mi novio. ¿y que hasen para dónde van?...&lt;br /&gt;- Pues acabamos de llegar…vamos a dar una vuelta…&lt;br /&gt;- ¿cómo? ¿no van al festival de la Salsa? Pero si es lo mejor de la Habana, es ahora, y es gratis, y es muy divertido, nosotros vamos para allá, ¿no quieren acompañarnos? Así platicamos un ratito, bailaremos salsa yo soy profesora, la pasaremos muy bien. Vénganse, vamos…&lt;br /&gt;- ¿ahora? Es lunes, son las 11 de la mañana ¿festival de la salsa? No sé…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La chica era guapísima, simpatiquísima, el chico también. No nos dimos ni cuenta y nos encontramos atravesando calles desconocidas hacia el festival de la salsa. Ellos andaban cogidos de la mano unos cuantos pasos más adelante…&lt;em&gt;”es que en La Habana hay dos millones de habitantes y uno y medio son polisías, no nos dejan hablar con el turista, ustedes sígannos…”.&lt;/em&gt; Esa es otra de las frases que escuchamos varias veces en La Habana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pero ¿nos apetece realmente bailar salsa, a las 11 de la mañana en pleno jet lag de primer día?&lt;br /&gt;- No, pero son tan simpáticos…que sabe mal decirles que no.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos timaron. Evidentemente. El festival de la salsa era un bar en el que se pidieron dos mojitos que nosotras pagamos, Magali me pidió que le comprara leche para su niña de once meses, nos enredaron de una forma inexplicable. Sabíamos que era un timo pero …eran tan agradables…¿quién de las dos se atrevía a ser estúpida con aquella encantadora pareja?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no sabes decir no, recorrer Cuba es un curso intensivo, si no aprendes en La Habana, cuando llegas a Santiago, eres mujer muerta. Nosotras aprendimos. El segundo día ya éramos las mujeres más amargadas y estúpidas que recorrían La Habana haciendo caso omiso de todo aquél que se nos acercara fueran cuales fueran sus intenciones. Todos querían llevarnos al inexistente festival de la salsa, todos querían hablar con nosotras, los hombres nos encontraban lindísimas, y las mujeres simpatiquísimas. ¡¡qué mareo por Diooossss!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tercer día en La Habana&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Al tercer día, pensé que quizá era el momento de aplicar eso que yo siempre digo: que en el equilibrio está la respuesta y que la intuición es la herramienta para lograrlo. O te dejas guíar por ella, y asumes ciertos riesgos relacionándote con la gente, o mejor te vas directa a un todo incluído en Varadero y te pasas el mes de la playa al hotel y del hotel a la playa. No era esa nuestra intención así que, con la intuición como aliada, empezamos a relacionarnos y volvimos a sonreír. La verdad, no nos fue nada mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando queríamos algo, lo pedíamos, y cuando querían que ese algo se convirtiera en algo más, decíamos: &lt;em&gt;NOOOOOO!!&lt;/em&gt;, y ya está, el cubano lo entendía. Conocimos gente, mucha gente, un grupo de madrileños que venían en un viaje organizado Habana-Varadero, y que nos miraban como auténticas heroínas cuando les explicamos nuestros planes de viaje; un abogado cubano simpatizante del régimen que tenía muchas ganas de hablar y que en cinco minutos nos explicó muchas cosas &lt;em&gt;quisiera platicar un rato con Uds esto no es el paraíso ¿saben? pero tampoco es el puro infierno, vigilen lo que leen cuando estén en Europa&lt;/em&gt;, los vecinos del hotel que nos dijeron que no nos preocupáramos que La Habana estaba llena de cámaras y de policías. Que los cubanos no podían hablar con los turistas. Ahí empezamos a dudar, porque si no podían hablar ¿por qué todo el mundo hablaba? Y las famosas cámaras ¿dónde estaban?... &lt;em&gt;sí, si!! Mira, mira…ahí hay una ¿no la ves?&lt;/em&gt;...Yo no vi ninguna, pero tuve que decir que sí para no pasarme toda la noche en diálogo para besugos. Todos trabajaban en algo pero se ganaban la vida de otra manera. Y aún así, todos tenían tiempo de ir a la playa, de fiesta … a dónde nosotras les pidiéramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos de fiesta con Mikael, un cubano de edad indefinida que nos llevó al Capri. Allí tuvimos nuestra noche de juerga en La Habana. Lugar extraño. Una especie de discoteca dónde nadie bailaba ¡¡qué extraño que estando en Cuba nadie baile !! Llena de mujeres hermosas, sospechosamente jóvenes, muy bien vestidas acompañadas de hombres italianos, españoles, alemanes…increíblemente mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en la barra a tomar un mojito, apoyada en un cordón que separaba la zona común de un reservado con varios hombres y varias cubanas jóvenes, guapas y muy sofisticadas, parecían modelos. Llamaba la atención un enorme gigante sesentón, rubio, de pelos largos y rojos mofletes que parecía estar pasándoselo muy bien con su compañera. Les di la espalda para hablar con Mikael que intentaba negociar conmigo una noche de sexo cubano de la que no me arrepentiría, y con su amigo, norecuerdoelnombre, un cubano con pinta de macarra, que trabajaba en Rusia de portero de discoteca y estaba allí de vacaciones, explicando lo bien que le iba. De repente, el gigante rubio, se tambaleó, apoyó su mano en mi hombro y me contó que Cuba era el mejor país del mundo. Trabajaba para el gobierno cubano y para otros gobiernos de países sudamericanos, era asesor agrícola, tenía mucho dinero, cinco hijos en Alemania. Se había separado de la madre de sus hijos hacía veinte años. Quería a su familia, pero le gustaba demasiado la fiesta y disfrutar, y le volvían loco las cubanas. Realmente era un hombre físicamente desagradable, a medio camino entre un gángster y un deprabado, ¿era capaz de divertirse y vivir la fiesta sabiendo que los que la compartían con él sólo lo valoraban porque pagaba las copas? ¿que aquellas mujeres hermosas con las que se acostaba debían sentir repugnancia hacia su cuerpo? ¿o es que no era consciente de ello?. Mi amiga Laura, lo miraba con cara de asco. La conversación que mantuve con él sin embargo, me mostró a un hombre alegre y feliz. ¿debía envidiarlo o sentir lástima?. Mis contradicciones internas no habían hecho más que empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mikael me besó cuando yo ya llevaba cuatro mojitos, y no era capaz de oponer resistencia, me dijo que sólo quería sexo, que no quería nada más, que le encantaría tener una experiencia conmigo, que me había estudiado y las medidas de mis caderas le parecían perfectamente compatibles con las de las suyas, que lo pasaríamos bien, que no me arrepentiría. Era un gran vendedor, y me hacía reír. Me encontré dudando, mientras él me besaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sila me había encargado un figura de Ochún, la hija de Yemanyá en la religión afrocubana. Yo tenía una morbosa curiosidad por introducirme en el mundo de la santería, pero no quería que me vendieran la moto como la vulgar turista que era. Sólo lo haría con alguien de confianza. A Mikael lo conocía de hacía un par de horas y ya me estaba besando y proponiendo sexo, ¿era suficiente la confianza?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Oye Mikael ¿y tú practicas la santería?.&lt;br /&gt;- Si claaaaaro, es mi religión.&lt;br /&gt;- Es que a mi me han encargado una figura de Ochún y bla, bla, bla…&lt;br /&gt;- ¿Ochúuun? ¿quién fue que te la encargó?...¿Una venesolana?…ahh bueno, entonses me fío de que hará buen uso de ella. En Europa esto no lo entienden. Pero yo te llevo a ver a mi padrino, te adivinará presente, pasado y futuro…y a él le pides la figura. Es muy bueno….yo siempre le pido consejo. Te cobrará unos tres CUC’s, mañana a las 13:00 nos vemos en el Capitolio y os acompaño.&lt;br /&gt;- Laura, por tres pesos, yo voy, podemos arriesgarnos, la aventura es la aventura…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Laura me miró asombrada…&lt;em&gt;¿estás segura? ¿y si nos raptan?&lt;/em&gt;. Menos mal que ella siempre me acompaña en mis correrías.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Sí guapa, y después tendremos una habitasión acondisionada a todo lujo para que puedas tener tu polvo cubano. El polvo de tu vida…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente Mikael nos esperaba en el Capitolio para coger un taxi. &lt;em&gt;¿está muy lejos? No, no…aquí serquita&lt;/em&gt;. Media hora después, recorríamos las afueras de La Habana en barrios un tanto especiales. &lt;em&gt;¿dónde estamos Mikael? En Marianao…¿de qué me suena eso Laura?...es el barrio que la Lonelyplanet dice que los turistas no deberíamos pisar&lt;/em&gt;. Más que Cuba, parecía África, calles desiertas, sin asfaltar, casas bajas, el sol en su pleno apogeo y algún negro con dientes de oro, que miraba fijamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a casa de Dani el padrino, esperando encontrar un tugurio regentado por algún inmortal sabio de quinientos años…cuando aparece un veinteañero, con la camiseta del Barça, adornado de collares, plumas, y cómo no, dientes de oro tal y como parecían marcar las últimas tendencias de la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pacen, pacen…voy a prepararme…ya pueden pazar…&lt;br /&gt;- ¿todos? O sólo yo…&lt;br /&gt;- Todos, todos…no hay problema, pueden beber, fumál…lo que deseen.&lt;br /&gt;- Tu nombre es Bridget ¿no? Vamos a empesar…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tras un ritual de cánticos, piedras, trances y avalorios, Dani el padrino habló:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Yoruba dise que debes encontrál una pareja adecuada para formál una familia.&lt;br /&gt;- ¡¡Anda que listo!! ¿yyyy qué más dice?&lt;br /&gt;- Yoruba dise que debes de ser zelertiva y no quedarte con el primero que pace. Debes valorál a todos los hombres que te pretendan y escogél adecuadamente.&lt;br /&gt;- Dile a Yoruba que con 38 años y diversas parejas a mis espaldas, si algo soy es selectiva. De hecho, he llegado a un punto en que pienso que el hombre que busco no existe, y que quizá debería empezar a aceptar que si quiero compartir mi vida con alguien tendré que escoger algún capullo de esos que pueblan el mundo o hacerme lesbiana. Hombres maduros, dispuestos a amarte, a comprometerse y con las cosas claras…es que no hay.&lt;br /&gt;- Yoruba dise que sí que existe, pero que no debes perdél el tiempo con idiotas como has hecho hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¡¡joder Yoruba!! No te pases con mis ex que son buena gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Yoruba dise que si vas por el buen camino él va a ayudalte a que ese hombre venga a tu vida.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Yo ya cabreadísima…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡¡pues pregúntale a Yoruba!! Que a qué coño se refiere cuando habla de “ir por el buen camino”.&lt;br /&gt;- Pues que por ejemplo, si te levantas un día para ir a trabajál, y te encuentras con una amiga que te tienta y te dise que no vayas a trabajál y que os vayais a tomál unas servesas, tú no hagas caso a tu amiga y cumplas con tus responsabilidades.&lt;br /&gt;- Ahhh … ¿eso es ir por el buen camino? Bueno, si es eso, creo que podré soportarlo.&lt;br /&gt;- Bueno…Yoruba también dise que deberías haser un sacrifisio con animales que te costará unos 50 pesos.&lt;br /&gt;- Ah bueno…ya decía yo que no podía ser tan fácil. Pero es que a mi no me hace gracia eso de matar seres vivos y ver como mi cara se salpica de sangre. Casi que sigo buscando a ese hombre por mi cuenta.&lt;br /&gt;- No, no hase falta que estés delante, tú me ingresas el dinero y cuando estés en España, yo desde aquí te hago el sacrifisio. Los animales se crían para eso, es un honor para ellos ser sacrificados en nombre de Yoruba.&lt;br /&gt;- Bueno…tú déjame tu número y si eso ya te digo algo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Decididamente los europeos no estamos preparados para entender ciertas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabamos tomando unas birras con Dani el padrino, mientras nos explicaba en que consistía exactamente la santería, que había mucho timador suelto por ahí, pero que él formaba parte de la comunidad de santeros desde hacía unos años, y tenía que dedicar su vida al estudio de su religión. Eso no significaba que no pudiera emborracharse, o acostarse con una muchachita, él también era humano, pero tenía que combinar ambas dedicaciones manteniendo el equilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso está bien. Mantener el equilibrio. Aunque lo explique en tono jocoso, no creais que no lo tomo en serio. Si me paro a pensar, tiene mucho más sentido eso que la cantidad de represiones y restricciones que nos impone el catolicismo. Ahora bien, lo de los animales…lo siento…eso no puedo entenderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cuba sin embargo, la gente practica la santería como la cosa más normal del mundo, los dioses africanos se mezclan y se enredan con el catolicismo, no pude hacerme con una figura de Ochún hasta que no descubrí que ésta no existía en la realidad, era una diosa que los esclavos trajeron en su imaginación, la Ochún material responde a la Virgen de la Caridad católica, y es a su iglesia, la de la Caridad en la Habana, o al increíble, recóndito y majestuoso monasterio del cobre, dónde los santeros van a rezarle y dónde se pueden comprar sus imágenes. Hay un respeto exacerbado por esta misteriosa religión, que existe pero no existe, y cuándo preguntas: Pero ¿realmente da resultado? Si busco novio ¿y hago un sacrificio de esos me aparece el novio? Su respuesta es un sí rotundo. Si estás enferma te curas, si quieres dinero tienes dinero, si quieres pareja tienes pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y eso que dicen que puedes amarrar a una persona que no quieres que se vaya?.&lt;br /&gt;- Eso también da resultado. Pero no debes haserlo, la santería debe utilizarse para tu propio bien sin interferir en la vida de otros, o algún día se te gira en contra.&lt;br /&gt;- Vale, vale…sólo era una pregunta…no pensaba…no me gustaría que me lo hicieran a mi.&lt;br /&gt;- Por ejemplo, cuando El Comandante enfermó, toda la comunidad de santeros se reunió para que su salud mejorara, y lo conseguimos.&lt;br /&gt;- ¡¡ahhh!! Pero ¿vosotros realmente queríais que mejorara?&lt;br /&gt;- Si claaaaaarooooo!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Decididamente, los europeos no estamos preparados para entender ciertas cosas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En aquel momento Mikael me cogió de la mano y me llevó a un aparte para comentarme que teníamos una habitación a todo lujo preparada para que yo disfrutara del mejor polvo de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Sí guapo, pero es que ¿sabes que pasa? Que Yoruba me ha dicho que vaya por el bueno camino, y ahora…pues creo que debería decir no.&lt;br /&gt;- Noooooooooooo guapaaaaaa…no lo has entendido…eso es para cuando estés en España…ahora estás en Cuba…tienes que disfrutál de las vacasiones, vivíl el momento, pasarla bien. Por favoooooor, llevo toda la noche sin dormíl soñando con esto. Es porque me gustas mucho…no pienso pedilte dinero.&lt;br /&gt;- ¿¿¿??? Ah coño!! Existía la posibilidad de que me pidieras dinero??…¡¡ostia!! Pues menos mal que me lo has dicho, porque si me da por echar un polvo contigo y después me sueltas “son trescientos”, me hundes pero no sabes cómo.&lt;br /&gt;- Pero noooo, tú sabes miamól, en Cuba estas cosas pasan, pero no es mi caso, yo sólo quiero divertirme contigo…&lt;br /&gt;- Buuuuuffff!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Decididamente, los europeos no estamos preparados para entender ciertas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue nuestro último día en La Habana, por la tarde noche paseamos por el Malecón, cenamos tranquilamente, nos tomamos el obligado mojito en la Bodeguita del Medio, y el daiquiri en el Floridita…después de esa aventura y de otras muchas que no explicaré por que no me caben, nos apetecía volver a ser las típicas turistas que van a sitios de turistas. Así que nuestra última noche fue para cenar tranquilamente en la plaza de la Catedral mientras nos partíamos de risa recordando las aventuras ya corridas. Al día siguiente nos tocaba una dura prueba, recoger el coche que habíamos alquilado y salir de La Habana, cuyo medio ya dominábamos, y adentrarnos en la Cuba profunda. El vecino del hotel nos había explicado que más allá de La Habana no había nada, que a las 20:00 horas estaríamos en la cama porque no había luz. Nosotras nos miramos pensando, &lt;em&gt;¡¡Dios mío!! ¿será cierto? Menos mal que trajimos linterna.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie iba a frenarnos en aquella idea de recorrer Cuba en coche. Nos dormimos inquietas, para salir temprano al día siguiente directas a Cienfuegos, nuestro primer destino. Salimos con el coche y nos perdimos por La Habana de una forma inexplicable, seguíamos los carteles hacia Cienfuegos y nos encontrábamos dando vueltas constantemente en el mismo sitio. Al final algún amable transeúnte nos dijo que aquello era un barrio de La Habana llamado Cienfuegos. &lt;em&gt;¡¡ahh con razón!!&lt;/em&gt;, pero hasta entonces, todo aquél al que preguntábamos quería subirse al coche y acompañarnos por un módico precio. Nosotras, que ya habíamos aprendido, decíamos &lt;em&gt;NOOOO.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conseguimos entrar en la autopista, nada que ver con las autopistas de aquí. Cuatro carriles a cada lado, y de todo menos coches. Bicicletas, caballos, personas vendiendo cosas, si parábamos alguien quería subirse. Si nos equivocábamos de dirección cualquiera de sus transeúntes nos indicaba cómo hacer el cambio de sentido de un lado a otro. En Cuba hay mucha policía, en Cuba hay mucha represión, pero para dos turistas como nosotras con un nefasto sentido de la orientación, las fuerzas de seguridad y sus indicaciones fueron de lo más útiles. Y al fin y al cabo, las multas, se salvaban a base de picaronas sonrisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a Cienfuegos todo cambió, la ciudad era grande, bonita, ordenada, tranquila, su malecón sobre la bahía era inigualable. Podías caminar por la calle sin que nadie te hablara. Un primer cambio aparente que nos dejó relajadas. Los cambios no habían hecho más que empezar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (noosperdaiselpróximocapítulo)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-3605016811917261491?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/3605016811917261491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/11/la-habana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/3605016811917261491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/3605016811917261491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/11/la-habana.html' title='LA HABANA'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-4733560247056857467</id><published>2009-09-29T13:23:00.001-07:00</published><updated>2009-10-02T15:22:43.315-07:00</updated><title type='text'>CUBA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El primer viaje que hice sola al extranjero fue a París. Adoré París, ciudad a la que volví una y otra vez y a la que nunca dejaré de volver. En el Instituto la asignatura de Historia me fascinaba, y la revolución francesa me puso en contacto con ese sentimiento de la fuerza de todo un pueblo que se levanta clamando justicia. Caminar por París, por la Bastille, por Nôtre Dame…me pareció viajar más allá del tiempo. No escogí la carrera de historia ni la de periodismo, por cuestiones prácticas, y aunque ahora ya no tiene sentido arrepentirse de nada, tengo que reconocer, que en aquello de escuchar mi corazón y mi cabeza, en la elección de mi profesión primó ésta última, y de aquel lema “&lt;em&gt;legalidad, igualdad y fraternidad&lt;/em&gt;” que tan profundamente había calado en mi, opté, sin saber muy bien el motivo, por la legalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La igualdad no obstante, siempre me obsesionó. A los veinte años, por una historia de una de esas mujeres cubanas que se casó con un español y vino a parar a mi edificio para que mi madre la adoptara, entré en contacto con la revolución cubana, en un momento en el que la revolución obrera, el marxismo y el comunismo ya habían hecho que las liberales me parecieran juegos de niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana la cubana, era una fanática. Ella no era una de esas jineteras que se casaban con cualquiera con tal de salir de allí sólo para disfrutar de caprichos materialistas, ella se venía a España por que se había enamorado de verdad de un comunista acérrimo de escasos medios, pero adoraba Cuba, adoraba a Martí, a Fidel y a Silvio Rodríguez. Nosotros la adorábamos a ella. Su amor duró, sin embargo, un par de años. Se engordó veinte kilos, encontró trabajo, empezó a quejarse de que su marido no tenía aspiraciones, se separó y no la volvimos a ver más. Esa fue quizá una de mis primeras decepciones personales sobre el amor, y sobre el comunismo. Aunque ya entonces me había prometido viajar a Cuba, algún día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta este verano, dieciocho años después, no cumplí esa promesa. He viajado mucho y muy lejos, cada año me planteaba Cuba como posible destino, y cada año acababa descartándolo por un motivo o por otro. El comunismo, ya me había decepcionado tras mi relación de siete años con un nicaragüense que intentó que entendiera, en qué consistió exactamente la tan idealizada, en una Europa capitalista de izquierdas, revolución sandinista. En Nicaragua y después en el Yemen acabé entendiendo algunas cosas, como por ejemplo, que en la realidad el blanco y el negro, nunca son puros, siempre se ven manchados de tonalidades grisáceas; que el bueno siempre tiene una parte de malo, y el malo una parte de bueno; que, como dice Lisbeth: "&lt;em&gt;no existen culpables, sólo distintos grados de responsabilidad&lt;/em&gt;". Pienso que mi evolución ha ido en pos de sustituir la lucha común por la individual, el compañerismo por la soledad, y los ideales por la cruda realidad. A pesar de todo, soy una romántica empedernida, negarlo sería negarme a mi misma, y me resisto a dejar de sentir que hay algo más grande que nos posee y nos da fuerzas para luchar por aquello en lo que creemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a Cuba, tras un período de tranquilidad social en mi vida que me había llevado a una calma y conexión conmigo misma que nunca antes había sentido. Me iba de vacaciones convencida de una serie de cosas, entre ellas: que no iba a enamorarme, que no tendría sexo sólo por tenerlo, y que éste iba a ser un viaje de estricto turismo geógrafico y de reflexión personal. No cumplí ninguna de ellas. A partir del momento en que puse un pié en suelo cubano, lo olvidé todo, como si de repente, todos esos esfuerzos y ejercicios mentales que he venido haciendo para ser capaz de vivir el momento y no acribillarme con lo que pasará mañana, hicieran su efecto en mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuba no es el país más bonito del mundo. Sus ciudades no superan la belleza de muchas de las ciudades que he visitado, sus playas no son como las de la Costa Brava o como las de Brasil, su verde no es el verde inigualable y salvaje que se metió en mi alma, para siempre, la primera vez que recorrí en furgoneta el trayecto de Managua a Granada; ni, mucho menos, el de Costa Rica, que se abre paso furiosamente y sin miedo, hasta llegar al mar para mezclarse con la arena blanca, incorporando al brutal sonido de la selva, el run run de las suaves olas caribeñas, para traer sombra al sol que abrasa. Su misterio, no supera el de aquel ambiente Yemení, y el contacto con aquellas mujeres que dejando sólo al descubierto sus ojos, te miraban fijamente y parecían decirte: &lt;em&gt;tú y yo, no somos tan diferentes&lt;/em&gt;. Los cubanos no son tan bellos como los brasileños. Cuba se queda a medio camino en todo, y sin embargo, su energía, su música, su gente, su ambiente, te poseen para siempre desde el primer momento. Es ese país en que al abandonarlo no prometes que volverás, sabes, sin ningún tipo de duda que lo harás. Que dejas allí algo de ti, y te llevas algo de allí contigo, y que has creado una deuda interna que tendrás que saldar en alguna ocasión. Quién sabe cuándo, si en esta vida o en la siguiente, pero así será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste ha sido un viaje mágico como ningún otro, en el que las relaciones que se han forjado han hecho que me enfrente a partes de mi misma a las que quizá nunca pensé que era importante que me enfrentara. Es cierto que hay mucha gente que viaja a Cuba como se viaja a la República Dominicana, con un “todo incluído” que en realidad no incluye nada. Pero aún así, creo que Cuba te cautiva siempre de una forma imperceptible, te engancha sin que lo sepas, sin que te des cuenta, de la misma forma que sus habitantes te hechizan y hasta te timan, sin agresividad, con alegría, y con un rollo impresionante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca percibí tan fuertemente la contradicción. He estado en países dictatoriales, pero nunca sentí sus limitaciones más allá de la información que me quisieran proporcionar sus habitantes, en las escasas conversaciones sinceras que puedes mantener en un país que no es el tuyo. En Cuba vives esa sensación constante de que existe una realidad paralela a todo lo que estás viendo. Te pierdes, hay algo que no entiendes, empezando por la doble moneda, y acabando por esa extraña prostitución que se disfraza de amor. Me resultaría muy fácil decir que en Cuba, como dicen de la India, las personas son pobres pero felices. Pero no, hay algo más. En Cuba, las personas no parecen ni tan pobres, ni tan felices. En cuanto pueden, te cuentan sus miserias, y tú no sabes si es cierto lo que te explican, o si sólo pretenden embaucarte para sacarte algo. Eso te provoca un estado de inseguridad que te descoloca, sin darte cuenta te proteges, te acorazas ante el sentimiento de simpatía o de atracción que te provoca un desconocido, e inconscientemente, te sientes superior aunque, en el fondo de ti misma, sabes que eso no es más que otra de tus máscaras.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero mi coraza ya es más débil de lo que fue, y de repente un día, harta de esconderme, me pregunto ¿de qué tienes miedo, Bridget?, y sé que esa pregunta va mucho más allá de un viaje, de un país, de unas vacaciones. Esa pregunta viene de lo más profundo de mi misma, de mi luz, de mi alma...y entonces decido, por que soy libre de hacerlo, y me dejo llevar por los ritmos, por los olores, por las sensaciones ¿y por qué no? por esos sentimientos que se me van despertando, poco a poco, que creía dormidos, casi muertos...y el miedo, desaparece, y vivo el momento, ¿cuánto?...¿cuatro, cinco días? ¿qué más da?...estoy sintiendo, y eso es hoy lo único que importa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los primeros días, llegué a pensar que todo era mentira, que aquel país no existía, que lo habían creado para los turistas, ¡qué sensación tan extraña!, que me llevó a cargarme de defensas hasta acabar soltándolas todas en el momento en que el cerebro me hizo un click y entendí, que tenía que ser así, que en un país sin libertad las realidades paralelas son la primera regla para sobrevivir, y que hay algunas cosas que nunca entenderé por que no formo parte de ellas, y por tanto, no tengo derecho a juzgarlas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez le dije a alguien que cuando perdí el orgullo encontré la dignidad. ¿Es pobre el cubano?, no muere de hambre, es cierto, pero no tiene acceso a una gran parte de cosas que nosotros consideramos de primera necesidad. Sin embargo mantienen una dignidad, una clase, que hace que dudes de si realmente están o no peor que tú. El cubano y la cubana viste cualquier trapo con elegancia, obsesionado por la limpieza, camina altivo, es culto, tiene ritmo, cadencia... Sabe que es especial, que todos lo somos, más allá de nuestros bienes, nuestro físico o nuestras titulaciones. Quizá en eso radique la esencia de la igualdad, en algo mucho más íntimo y personal que en la distribución equitativa de la riqueza. En ser consciente que todos, absolutamente todos, tenemos algo que nos hace especiales, algo que hay que buscar. El cubano lo sabe y por eso ni se humilla, ni se arrecia ante el turista que tiene todo lo que él sueña con tener. Si acaso, lo utiliza. Igual que nosotros los utilizamos a ellos. Es un juego, en el que si entras, alcanzas tu grado de culpabilidad, aunque aprendes a vivir en libertad, en esa libertad de la que ellos carecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he planteado diversas maneras de enfocar este post, sé que vuelvo a un tono un tanto abstracto que muchos no entendereis. Han pasado tantas cosas allí, y tan diferentes, que la posibilidad de escribir varios capítulos en orden cronológico cual cuaderno de viajes, me resulta sumamente atractiva. Pero aún no sé qué cosas quiero compartir y qué cosas quiero guardar sólo para mi, en el fondo de mi corazón. Aún no sé, si la Bridget que regresa es otra completamente distinta a la que se fue, o si simplemente vuelve a ser la de siempre que llevaba ya un tiempo sin atreverse a ser. ¡Valgan todas las redundancias!! Sólo sé que desde que regresé, mi casa me parece más bonita, mis pequeños viajes más valiosos, me siento más joven, más liviana, más atractiva, disfruto de mi soledad y no tengo prisa por nada. Estoy tranquila, en paz y feliz por lo que he vivido, a pesar de sentir cierta nostalgia por lo que quedó allí. Se cerró mi herida. Pero este viaje no me ha dado respuestas, más bien me ha creado nuevos interrogantes. Quizá escribirlo me ayude a encontrarlas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bridget (tobecontinued...)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-4733560247056857467?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/4733560247056857467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/09/cuba.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/4733560247056857467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/4733560247056857467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/09/cuba.html' title='CUBA'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-5982606843796059195</id><published>2009-08-13T13:57:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T23:08:58.465-07:00</updated><title type='text'>Y UN PASO MÁS...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace ya un mes de mi último post, querría publicar algo antes de irme de vacaciones. Podría decir que he pasado unas semanas tranquilas, sin grandes excesos. Un herpes me dejó sin defensas y me condenó a un tiempo de encierro. Supongo que había que aceptarlo así. Aunque mi cuerpo clamaba tranquilidad, asexualidad y asociabilidad, mi mente no cejaba en su empeño de continuar maquinando, ¡qué difícil me resulta pararla!. Mi mejor terapia: leer y escribir. Que no publique en el blog no quiere decir que no escriba, que escriba no quiere decir que lo haga para mi misma. Yo necesito público, aunque sea un único destinatario, soy famosa por mis largos y dilatados mails. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los hombres que no amaban a las mujeres&lt;/em&gt;, hace un año que supe de su existencia. Al principio quise leerlo, el título y la biografía de Larson llamaron mi atención. Después, al ver el libro en manos de todos los españoles, me tiré para atrás. Desde que leí el Código Da Vinci siento aversión por los best sellers. Pero el libro me llamaba constantemente. Hace poco vi a Pere Nieto con él en la mano, le pregunté, y me dijo que le estaba gustando, que había un personaje con el que creía que yo me identificaría, Lisbeth Salander. No puedo resistirme a la idea de identificarme con algo o con alguien, así que me fui al FNAC y me lo compré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este último mes, las mujeres han sido las totales protagonistas de mi vida. Las mujeres y D’ors, el hombre que apareció del pasado en el momento justo y por arte de esa magia que son para mi las nuevas tecnologías. Ahora lo sé. ¿Cómo mezclar a Dor’s, a Larson y las mujeres de mi vida? Me resulta difícil, aunque siento cada vez más fuerte la conexión. Intentaré ir por orden cronológico…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dor’s apareció en mi facebook justo después de que lo dejara con mi ex. Al primer intento de acercamiento en el muro, lo ataqué llamándolo “&lt;em&gt;típico machito ibérico&lt;/em&gt;”, a lo que él reaccionó con un largo y duro mail que me descolocó un poco. Se sintió insultado. Él no era así. Él era un hombre sensible que amaba a alguien imposible. Lo primero que me sorprendió fue que se indignara tanto. Me hizo ser consciente de que, en el fondo, yo no tenía tan mal concepto de ese término. Cuando lo usé ni siquiera sentí que le estuviera insultando, casi al contrario. Le pedí disculpas e iniciamos una abundante correspondencia a través de la cual él me explicó su historia de amor. Me tenía dividida. Por un lado me identificaba con él por amar tan profundamente a alguien que le hacía daño. Me recordaba a mi y, ¡ostia! ¡era un hombre!. Si hay hombres capaces de amar así ¿por qué mi ex no podía hacerlo conmigo?, sentía celos y rabia; por otro lado, yo había roto con un amor apasionado mientras él continuaba ahí, al pié del cañón, aguantando, esperando que su amada se diera cuenta de que estaban hechos el uno para el otro, ¿por qué yo no había aguantado? ¿acaso no era tan verdadero el amor que yo sentía?. Tenía que construir una estrategia argumentativa que sostuviera mi postura, y así lo hice, echando mano de todos los manuales de psicología de los que me había empapado durante los últimos meses, le expliqué mi historia, intentando que él entendiera lo que yo entendí un día, que el amor romántico no puede justificarlo todo, por muy intenso que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que en el fondo, ese es el gran dilema, amar apasionadamente ¿significa sufrir?, amar equilibradamente ¿significa renunciar a la pasión?. Si yo había roto con un amor que me hacía daño ¿significaba eso que lo que yo sentí no era real? ¿tenía que aferrarme a la idea de que mi ex estaba desequilibrado para entender que no me amó cuándo yo me entregué a él en cuerpo y alma? Pero si me entregué a él ¿por qué acabé abandonando? ¿era yo la que no lo amaba realmente?. En esa diatriba, Dor’s se mantenía firme, él la amaba y la esperaría hasta el fin de sus días si era necesario, si ella no respondía, la culpa sería de él por no haber sabido hacerle ver que su felicidad consistía en verla sonreír cada día. Por un lado me daba lástima, por otro me sentía celosa &lt;em&gt;¡ojalá alguien me quisiera a mi así!&lt;/em&gt;. Aunque él cree que yo no le digo todo lo que realmente pienso por que no quiero herirlo, la pura verdad es que me cuesta tomar partido por mis propias dudas interiores, por eso acabé optando por explicarle mi historia y mis motivaciones, por si a él podían servirle de algo. Un día nos vimos, a principios de año, y me pareció un hombre deshecho, me explicó todo de cabo a rabo y ni siquiera me preguntó &lt;em&gt;y tú ¿qué tal?&lt;/em&gt;. Cuando llegué a mi casa, pensé: "&lt;em&gt;Bueno Bridget, ahí tienes a&lt;/em&gt; &lt;em&gt;otro egoista que sólo se preocupa por si mismo"&lt;/em&gt;. Aún así su historia me cautivó, como lo hace un buen libro o una película. Al día siguiente tenía un mail en mi correo en el que me pedía disculpas por haber estado tan centrado en si mismo. Desde entonces, hay un cariño especial entre nosotros, no sabría decir, nos hemos enviado mails cortitos durante estos meses: "&lt;em&gt;¿qué tal todo? Igual, a ver si nos vemos, estoy muy liado …". &lt;/em&gt;Cuando este mes de junio mi ex apareció en mi trabajo y me dijo una serie de cosas que no voy a repetir ahora. De forma casi instintiva, le escribí un mail a Dor’s y se lo expliqué. Él respondió sorprendido de que hubiera acudido a él, pero intentó aconsejarme y darme su opinión. Así empezamos a hablar más, hasta que hará unas tres semanas nos vimos cara a cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sabes que un hombre está enamorado de otra, te relajas más, te muestras más tú. Fue una noche tranquila, de charla mutua, ya no era sólo él quien explicaba sus cosas, hablamos de los dos. Ya no era el hombre deshecho del mes de enero, algo había cambiado en él, incluso físicamente. Después de esa noche, me escribió un mail que acababa diciendo que parecía que no fuera consciente de mis encantos, que tenía que ponerme en contacto con mi parte femenina, y manipular más. Le respondí que no. Que mi opción desde que lo dejé con mi primera pareja había sido no manipular, y que aunque eso me dejara sola en el mundo, pensaba mantenerme ahí con la esperanza de que algún día alguien me quisiera por lo que realmente soy y no por lo que pretendo aparentar. A partir de ahí, iniciamos una larga e intensa correspondencia sobre este tema. Él dice que las mujeres tenemos esa arma y que debemos usarla, que hemos sido las grandes perjudicadas de la historia y que hemos mantenido el poder a través de nuestra capacidad de ver más allá de lo que hay y de engatusar a los hombres, para que acaben haciendo lo que nosotras queremos que hagan, creyendo que son ellos los que han tomado la decisión. Yo le decía que no, que esa capacidad la tenemos todos y que si las mujeres la hemos desarrollado más, ha sido porque la sociedad nos obligaba, pero que el resultado es una mayoría de mujeres insatisfechas y de hombres immaduros que tienen miedo a crecer y a comprometerse por sí mismos. Yo creo en los hombres y precisamente por eso, quiero compartir mi vida con un igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que alguna cosa le moví, o eso espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que las mujeres manipulamos, que nos engañamos a nosotras mismas y engañamos a los demás, sé que sabemos hacerlo. No quiero erguirme en una defensora a ultranza de todas las féminas. Me hartan las mujeres que se creen muy feministas y muy femeninas porque no permiten que sus parejas ensucien su casa, o que se enfadan porque ellos prefieren ir a ver el fútbol con sus amigotes a una cena romántica con su pareja. Pero también sé que no todas somos así, y que cada vez somos más las queremos crecer y desarrollarnos independientemente del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tanto, esta semana, mi amiga Carm me llamó una tarde desde comisaría, su exmarido había vuelto a amenazar de muerte a ella y a su hijo, y tenía una orden de alejamiento. Es una de las mujeres más fuertes que conozco y cuando me hablaba, sentía el miedo en su voz. De repente gritó: &lt;em&gt;¡está aquí, está aquí!&lt;/em&gt;. Nerviosa, le dije que no me colgara, que siguiera hablando conmigo hasta entrar en casa y cerrar con llave. Después le pedí que llamara a la policía. Quiere volver a Estados Unidos, es la única manera de superarlo. Pero no puede hacerlo, ya que él tiene un derecho de visitas vigiladas con su hijo que no se puede vulnerar. No sé expresar la rabia y la impotencia que siento cuando una situación de este tipo se presenta en mi vida real, más acá de las noticias y de los periódicos. El miedo al tipo de persona de quien te puedes enamorar. Por que ellos una vez, estuvieron enamorados, o eso creían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente me llamó mi vecina llorando. El hombre con el que llevaba un tiempo saliendo, aquel que el mismo sábado le escribía un sms diciéndole que la quería y que pensaba mucho en ella, le escribía el domingo otro sms diciéndole que hacía tiempo que estaba enamorado de otra y que tenían que acabar su relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El martes quedé con una excompañera de trabajo que me quería comentar un tema immobiliario que surgía a raíz de su separación. Al final, acabó explicando como después de tres años sin mantener relaciones sexuales con su pasivo ex, después de que ella decidiera renunciar a ese placer porque en una relación habían cosas más importantes, después de ver como él la empezaba a culpar a ella de lo que le pasaba, se enteró de que había estado flirteando y enrollándose con otras, y se enteró porque, aquel hombre, necesitaba tanto explicar a todo el mundo lo mucho que ligaba, que acabó explicándoselo al hermano de mi amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un chico con el que salí hace un tiempo, me dijo que estaba saliendo con una mujer, pero que no era el amor de su vida, que no era la madre de sus hijos, que aún no me había olvidado que bla, bla, bla. Yo, que al principio me sentí halagada, reaccioné a tiempo y pensé que la Bridget que lo dejó no era la mujer que estaba entonces sentada frente a él. La Bridget que lo dejó era su actual pareja, la que ahora estaba en su casa pensando que había un hombre que la amaba mientras él le decía a otra, que en este caso era yo, pero que podía haber sido cualquiera, lo maravillosa que era, y lo inseguro que estaba de su relación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así podría elaborar un post interminables con historias de este tipo...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Patético…¿qué les pasa a los hombres?, ¿qué nos pasa a nosotras?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Los hombres que no amaban a las mujeres&lt;/em&gt;”. Lisbeth y Mikael analizan el caso de un asesino en serie de mujeres que utiliza la biblia para martirizarlas. Una noche, cuando Lisbeth se va a dormir, antes de cerrar la puerta de su habitación, se gira y dice: “&lt;em&gt;no te confundas, no se trata de un asesino en serie, se trata de otro de esos cabrones que odian a las mujeres&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado cené con Sila y con Duc. En la conversación salió el tema del maltrato psicológico. Sila decía que ninguna mujer podía permitir que un hombre le dijera cosas del tipo &lt;em&gt;¡qué mal te sienta este vestido!, ¡no me gusta como cocinas!&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;¡te estás poniendo gorda!.&lt;/em&gt; Que ella ya no se lo permitía a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D’ors me preguntó en uno de sus mails que con qué tipo de hombres me juntaba yo. Que todos no eran iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duc me dijo el lunes, que una de las cosas que le había dejado más pensativo de la cena del sábado, eran esos comentarios sobre el acoso moral. Que se sentía perdido…¿por qué no podía decirle él a su pareja que no le gustaba como le sentaba un vestido? ¿tenía que mentir?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda esa serie de acontecimientos, ha rondado por mi cabeza estos días, sabía que había un nexo de unión pero no podía verlo. La información me atacaba desordenada. A su vez, este último mes he dejado mi vida sexual de lado, me tomé el herpes como una especie de señal de que debía relajarme. Y es que hace algún tiempo que vengo sospechando que ni siquiera el sexo por el sexo es algo inocuo. Que las mujeres mendigamos el amor incluso a través del contacto físico. Que ahora nos sentimos muy liberadas por que podemos vivir el sexo como lo viven ellos, pero algo me frenaba en esa actitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo tuve una cita en mi casa con un hombre que me gustaba. Mientras lo esperaba, sabía a qué venía, sabía cómo acabaríamos, pero había algo que no dejaba que me relajara. Yo me decía a mi misma: &lt;em&gt;¿qué pasa Bridget? Este hombre te atrae, vas a pasar una bonita velada, hablareis de vuestras cosas, te mostrarás maravillosa y te dejarás querer. Mañana te mirarás al espejo y dirás ¿ves? Eres una tipa atractiva&lt;/em&gt;. Pero había algo ... quizá esa voz interior que no se expresa con palabras sino con símbolos, gestos y ademanes físicos. Más tarde, aquél hombre ya estaba en casa, ya cenábamos, ya compartíamos confidencias, ¿cómo iba yo a dejarlo a medias? ¿cómo iba a ser tan calientapollas?. Al final decidí hablar claro y posicionarme. Le dije, que no estaba segura de cómo quería que acabara la noche. Fui sincera. Él intentó convencerme y yo me mantuve firme en mi decisión, en algún momento dudé, pero no podía dejar de ser fiel a mi misma por no decepcionarle, y él finalmente, decidió respetarme. La noche acabó con una conversación agradable y con una serie de confidencias que seguramente no nos habríamos hecho si hubiéramos tenido sexo iniciando la trepidante aventura de la seducción mutua, del &lt;em&gt;mira que guai que soy y que suerte tienes de tenerme en tu cama&lt;/em&gt;. Hoy, ese hombre, es un amigo, y siento hacia él un amor que no guarda relación con la seducción si no con el observarlo, entenderlo y sentir alegría por las cosas que le funcionan y por ver como poco a poco, se va encontrando a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lisbeth Salander es una mujer inteligente, que se ve sometida a abusos sexuales por parte de alguien que cree poseer un poder sobre ella. Tras los hechos, valora sus posibilidades: acudir a la policía, acudir a gente de su confianza, acudir a los medios…descarta cada una de ellas por ineficaces y decide, finalmente, luchar sola. Realiza un acto que aunque se puede considerar de venganza sádica, no deja de ser de justicia. No lo mata, pero toma las medidas necesarias para encargarse de que no vuelva a hacerlo. El problema es que todo tiene un precio, y ella carga con su odio dónde quiera que vaya. Ese odio la condiciona hasta en la forma de dar los buenos días, aunque ella no se dé cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los hombres que no amaban a las mujeres&lt;/em&gt;, es algo más que una novela de intriga. Larson observó de alguna manera como las cosas aberrantes que ocurren en mundos que consideramos marginales, tienen siempre un principio en formas de expresión o de actuación social y diariamente admitidas que, muy lentamente, se van degradando. Quizá en esa frase que te dice tu pareja relativa a cómo te sienta tu ropa, y en esa reacción automática e incontrolable que hace que, de repente, por eso que dice el hombre al que amas, te sientas incómoda dentro de ese vestido que tanto te gustó cuando te lo probaste, radique el germen de un odio que acumulado puede llegar a convertirse en violencia. Quizá eso, sea sólo el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde están hoy los límites de lo socialmente admitido? Un poco, sólo un poco, más allá de lo que lo estaban hace unos años aquí en España, cuando era normal que un marido pegara a su mujer. Hoy ya no está bien visto, pero mi amiga, amenazada de muerte, no puede huír de su exmarido por que él tiene un derecho sobre su hijo. Y evidentemente, tiene que tenerlo, porque es su hijo. Pero…la policía no puede garantizarle la máxima seguridad…¡joder!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dor’s dice, “&lt;em&gt;manipula&lt;/em&gt;”; Duc dice, “¿&lt;em&gt;por qué no puedo decirle a mi pareja que no me gusta su vestido?&lt;/em&gt;”. Mi ex decía, “&lt;em&gt;al final, eres como todas&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto. Me siento identificada con Lisbeth Salander. Por que observando las relaciones y las reacciones que tenemos las mujeres en general hoy, he decidido intentar poner mi granito de arena personal. No puedo denunciar a nadie por que me diga que no le gusta mi vestido, pero puedo intentar ser yo misma a toda costa, no disfrazarme de madre comprensiva, de amante maravillosa ni de amiga marchosa para gustar a un hombre. Soy yo, así tal cual, con mis virtudes y con mis defectos, quien me quiera que me acepte, quien no me quiera que se aleje de mi. No será el primero ni el último, y todo se supera en esta vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tu pareja puedes decírselo todo, lo que piensas, lo que sientes y lo que temes, pero siempre con respeto. Con tu pareja, puedes negociarlo todo, la fidelidad, la convivencia, las vacaciones, todo, pero sabiendo que en una negociación las dos partes acaban cediendo en algo, y que no puedes acordar una cosa un día, y al día siguiente estar pensando en cómo vulnerar el contrato establecido entre los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo ocho meses exactamente desconfiando de cualquier hombre que se me acerca, estableciendo límites, y como muchos me han dicho, alejándolos con mi mirada inquisidora y desafiante. He aprendido que no es cierto que el amor llegue sin avisar, que hay un botón en la mente que si mantienes apretado, nada se dispara. Y así he estado, con mi botón apretado. Me hicieron daño, y lo que me queda hoy, es esa sensación de gilipollez profunda por no haberme dado cuenta de lo que pasaba. Pero también sé que sentí a fondo, cómo quizá ya nunca vuelva a sentir. Y no me arrepiento. También sé que otras veces fui yo la que hizo daño, fui yo la que engañó. Y eso me duele en el alma, más que ninguna otra cosa, pero ya pagué, ya me vengué, y también llevo a cuestas mi cuota de decepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, no puedo estar toda la vida enzarzada en un odio que es más hacia mi misma que hacia un tercero. Dentro de cada uno de nosotros, hombre o mujer, hay un manipulador, pero también hay un ser extraordinario y bueno, que en su niñez tuvo ilusiones, sintió amor y miedo, y cargó la mochila de esperanzas que con el tiempo se convirtieron en realidades a veces, y otras, en frustraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, tengo el poder de elegir si quiero seguir sintiendo lástima de mi misma, culpar a otros y ejercer mi venganza, o si decido confíar en que sí que existen hombres capaces de asumir su responsabilidad personal en el mundo, y capaces de amar de verdad a una mujer. Y hoy sé, que hay límites que no se deben traspasar, ni siquiera en nombre del amor. El primero el respeto a ti misma, el segundo, el respeto a tu pareja, y el tercero, el respeto a todos los demás seres vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier concesión que hagamos a nuesta pareja que vulnere nuestra dignidad, significa seguir colaborando con la idea de que el arma fundamental de una mujer, es manipular al hombre/niño que no sabe decidir por sí mismo. Y eso no es cierto. Aún hay muchas mujeres que creen que tenemos que salvar al hombre que nos acompañe, por que en el fondo son como niños. Pero cada vez somos más las que confiamos en ellos y los amamos con sus virtudes y defectos, como queremos que ellos nos amen a nosotras. Respetando su derecho a crecer aunque eso implique la ruptura de la relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy ya puedo decir que, gracias a Larson con su libro, a Dor’s con su espontánea naturalidad para ofrecer amor, y a todas las mujeres que han decidido que no van a convertirse en quien no son para conseguir una pareja, he superado, el sexo paso, y he aprendido, que yo no negocio por debajo de mis propios límites, que el respeto hacia mi misma y hacia los demás, resulta más importante que el sexo, la pasión y el propio amor romántico, por que es lo único que me permitirá, a la corta o la larga, tener sexo, pasión y amar de manera real, a flor de piel, sin simulacros. Siendo yo misma, con alguien que sea él mismo y con toda la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no es así, no quiero nada. Si a cambio de ello me quedo sola. Qué desgracia ¿no? Seguiré viajando por el mundo con mis amigas, divirtiéndome, escribiendo, experimentando y disfrutando de todas las cosas maravillosas que ofrece la vida, tan grande, tan inmensa y tan sorprendente...¿no era mejor morir de pie que vivir arrodillada?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (yyo) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-5982606843796059195?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/5982606843796059195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/08/y-un-paso-mas.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/5982606843796059195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/5982606843796059195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/08/y-un-paso-mas.html' title='Y UN PASO MÁS...'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-970595511879229006</id><published>2009-07-10T12:31:00.001-07:00</published><updated>2009-07-13T09:25:27.076-07:00</updated><title type='text'>EL REY DE SALEM</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Arrastro ciertos miedos, ciertas antiguas creencias, ciertas limitaciones, ciertos traumas…eso me dijo Paco el otro día…”&lt;em&gt;a veces creo que eres mi alter ego…hablar contigo fue como mirarme en un espejo, y escucharte, atender a cosas que ya sabía en el fondo de mi mismo y que no me atrevía a reconocer, te odio por eso Bridget, pero también agradezco tu sinceridad…”.&lt;/em&gt; Él no lo sabe, pero es de lo más bonito que me han dicho, por honesto, por crudo y por real. Él sabe decir cosas positivas de una forma tan natural y tan dura que pueden pasar desapercibidas. Es curioso como a veces, lo más revelador te viene de personas con las que mantienes un contacto efímero…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso quería explicar los cuatro días que pasé en Cadaqués. Nos fuimos a Pineda para Sant Joan, a una fiesta de solteros: Laura, Mercé y yo. Esa parada era sólo el inicio de una travesía que acababa en Cadaqués. Laura lleva diez años diciendo que quiere ir y nunca va. Esta vez, tras aprobar las oposiciones que le costaron un duro año de encerramiento, le dije: &lt;em&gt;¡cojámonos unos días de fiesta y vamos de viaje por la Costa Brava!&lt;/em&gt; Ese será el preludio de nuestro viaje a Cuba, este verano, Laura y yo solas, con un sentido de la orientación nefasto, una mochila y veinte días ante nosotras para recorrer la isla de cabo a rabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta de solteros fue un experimento sociológico de lo más enriquecedor. Un montón de mujeres, para muy poquitos hombres ya emparejados. El panorama auguraba una noche de Sant Joan de borrachera y risas entre nosotras tres. Aún así, el destino quiso que Artur se cruzara en nuestro camino. Él único chico de la fiesta que iba sólo, vino a sentarse al lado de Mercé, que antes de que llegara el primer plato, ya se había pimplado media botella de vino, y le dio por meterse con él como sólo ella sabe hacerlo. Afortunadamente, Artur es un hombre de mundo que no se indigna con los comentarios sarcásticos de una borrachilla demasiado ocurrente. Cuando empezó a sonar la cutremúsica, saltaron a la pista y empezaron a bailar. Laura y yo nos quedamos en la mesa, con la sensación de ser las típicas solteronas de una boda de cholillos a las que nadie saca a bailar, hasta que nos cansamos de nuestro sentido del ridículo, y movimos nuestros cuerpos mientras nos nutríamos de cubatas a tres euros. Fue una noche entrañable, nos reímos y disfrutamos con una ligera sensación de ser un gueto de cuatro personas entre una muchedumbre desaforada por lucir su cuerpo, beber sin límite y abrazarse con el “&lt;em&gt;amigos para siempre&lt;/em&gt;”. Hubo un momento para la disertación. Artur, me preguntó algo así como, &lt;em&gt;cuéntame acerca de esas limitaciones de la mente lógica de las que hablabas en la cena&lt;/em&gt;. Y yo le contesté amenazadora: &lt;em&gt;¿te cuento mi vida?&lt;/em&gt;. Mientras él respondía con un tímido asentimiento de cabeza, yo, menuda soy yo, ya estaba soltándole, entre cubata y cubata, la retahíla de historias que me definen. Cuando acabé, medio afónica, él también me contó algo de la suya: tenía la cordura, el bienestar, el entendimiento, pero buscaba la pasión, y buscaba el porqué de esa búsqueda que le hacía terminar con todas las cosas buenas que tenía en su vida. Sé algo de eso. Pero la música sonaba, y Mercé le esperaba en la pista. Pasamos todos juntos esos dos días en Pineda, y disfrutamos de esa sensación de tranquilidad que te proporciona un pueblo de mar y esas ganas de reírse a carcajadas de uno mismo y de los demás, que hacía tiempo tenía olvidadas. Mercé es única para eso. Al final nos despedimos, nos dimos los teléfonos y dijimos que algún día volveríamos a quedar…no sé si lo haremos. Creo que no. En cualquier caso desde aquí, como siempre intento hacer, un pequeño homenaje al único hombre soltero de una fiesta de solteros, que consiguió que fuéramos la envidia de todas las demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje lo continuamos Laura y yo solas, una noche tranquila en Palamós, recorrido por las playas de la zona que recomendaba la guía que Laura se consiguió, y cervecitas y chiringuitos a más no poder. Cuando llegamos a Cadaqués ya estábamos bronceadísimas. El viernes lo pasamos de calita en calita, tapas en el Cap de Creus, baños de agua congelada y transparente…¡qué maravilla!. Hacía mucho que no iba a Cadaqués, siempre fui en pareja, y al llegar, un sentimiento de nostalgia recorrió mi alma, Carles y sus fotos increíbles, Mario y nuestro bautizo de submarinismo…días románticos y tranquilos en aquel pueblo mágico de artistas, músicos y freakies. ¿Marcha en Cadaqués? No la esperaba realmente, aunque Jamina nos había dicho: “&lt;em&gt;id a ver a mi amigo Carles y os dirá dónde la encontrareis&lt;/em&gt;”. Así lo hicimos. Tras una cena con vino, unas cervezas con Carles, unos mojitos en el Habana Café, entramos haciendo eses en el local de moda y nos tomamos el primer cubata de la noche. Danzábamos al son de Michael Jackson, ni siquiera nos habíamos enterado de su muerte, y nos reíamos comentando que en aquel pueblo tan apartado se quedaron en Thriller, y Billie Jean…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura divisó un grupo de chicos de los cuales dos eran guapos, uno era normal y el otro era feo. Cuando los chicos se acercaron a nosotras uno de los guapos se quedó por el camino hablando con otras, el guapo restante se lanzó a por Laura como si hubiera visto a la Virgen María y a mi me tocó…el FEO. Intenté entablar una conversación con el normal y después de una de mis parrafadas de borracha me contestó: &lt;em&gt;IO NON PARLO SPAGNOLO&lt;/em&gt;. Lo siento pues, si no hablas español ni catalán, no eres mi hombre yo necesito conversación a destajo y más después de todo lo que he bebido. El Feo, también era italiano, pero hablaba español perfecto, y si no fuera por que me devoraba con la mirada y aprovechaba la más mínima ocasión para posar sus manos por todo mi cuerpo, hasta podía haber tenido alguna posibilidad, porque era simpático, divertido e interesante y yo, hace ya algún tiempo que paso del físico…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pusieron Alaska, Laura y el chileno (su chico guapo) ya estaban babeando el uno con el otro, así que yo, empecé a saltar y a bailar a mi rollo el “aquienleimportaloqueyohaga”. Estaba en trance místico, cuando alguien por detrás, me agarró del brazo y me dijo con un catalán muy de allí: “&lt;em&gt;es lo que dice mi amigo, que estas canciones las ponen para delatar la edad de la gente, tú pareces jovencita, pero si te sabes esta canción de memoria es que ya pasas de los 35&lt;/em&gt;.”. Me giré indignada, dispuesta a soltar uno de los cortes por los que últimamente me estoy haciendo famosa, y vi más lejos, al supuesto autor de la frase, al amigo del que la verbalizó. Me quedé un poco flaseada. &lt;em&gt;¿De qué me suena este tío?&lt;/em&gt;. Así que finalmente, contesté como pude sin perder mi sonrisa…¿quién coño era aquél que miraba desde la barra y ordenaba a los demás lo que tenían que decir?. Separé dos segundos a Laura de su chileno, y le pregunté: &lt;em&gt;¿no te suena de algo?&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;No&lt;/em&gt;, dijo ella. Y mientras escudriñaba mi cerebro, se acabó la música y cerraron el bar. Ya eran las tres, y el italiano me dijo, mientras me manoseaba, que en Cadaqués todo el mundo acaba la fiesta en un freakie local que se llama L’Hostal. Y fuimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’Hostal es un bar lleno de cera de velas que se derriten constantemente, al que va todo el mundo, porque es el único que hay. Cuando llegamos, Laura y el chileno ya estaban en otro nivel y yo, sola con el Feo, seguí bebiendo como una cosaca. Empezamos a bailar, y tengo que reconocer que me lo pasé genial. Me encanta bailar desaforada en un sitio donde nadie me conoce y el chico me seguía el ritmo. Tras unas horas de bailoteo y de hablar con unos y con otros, me dirijí al lavabo a descargar todo lo que había bebido, y alguien cerró mi paso. Era un hombre en la tercera edad, de esos que parecen no haber evolucionado des del mayo del 68, con unas greñas laaaaaaaaargaaas y blaaaancas y una pinta de colgado que ni os cuento. Se me plantó delante y dijo: &lt;em&gt;PAUUUU&lt;/em&gt;. Yo me quedé un poco perpleja, el alcohol y el cansancio que no notaba no me dejaban reaccionar, al final tímidamente, levanté mi mano izquierda con los dedos en forma de V, y asentí diciendo: &lt;em&gt;pau brother!!&lt;/em&gt; A lo que él me contestó: &lt;em&gt;que no!! Que me llamo Pau tía, que cómo te llamas tú??&lt;/em&gt;. Y yo: &lt;em&gt;ahhhh, ja,ja,ja yo me llamo Bridget y me estoy meando&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después ya borrachísima bailando con el italiano, vi pasar a Pau y le dije: &lt;em&gt;eeehhhh, Paaaauuuu hooooolllaaaaaaaa!!!&lt;/em&gt; Y él me miró extrañado, se acercó a mi y me dijo: &lt;em&gt;perdona ¿nos conocemos?.&lt;/em&gt; Y yo : &lt;em&gt;¿será posible con el abuelo éste?, pero si hace un rato que nos hemos presentadoooo&lt;/em&gt;. Él me dijo: &lt;em&gt;disculpa, es que yo vivo el momento y cada diez minutos me olvido de todo. ¿cómo te llamabas?&lt;/em&gt; Y yo: &lt;em&gt;joooooooooodeeeeeeerrrr, me llaaaamoooo Briddddgggeeeeettt y dentro de diez minutos te lo pregunto otra vez&lt;/em&gt;. Él: &lt;em&gt;y si me acuerdo ¿me darás un beso?&lt;/em&gt; Y yo: &lt;em&gt;si hombre síiii, que pesaoooooo!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entonces, llegó el Chileno y me dijo: &lt;em&gt;vámonos tu amiga, mi amigo, tú y yo a nuestra casa, que tengo un brebaje que hará que baileis hasta el mediodía.&lt;/em&gt; Buuuuuufff!! Pero si yo no quiero bailar hasta el mediodíaaa!! Yo a estas horas he bailado lo suficiente como para estar tres meses sin moverme. Y él: &lt;em&gt;vaaaaaa!!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primer dilema de la noche: a mi amiga le gustaba el chileno, pero a mi no me gustaba el italiano ¿tenía que acompañarla incluso hasta el lecho conyugal?. Si lo hacía, desde luego, era para irme a dormir, y lo que menos me apetecía en ese momento era eso. Así que le dije: &lt;em&gt;Laura, vete tú, yo me quedo con las llaves del hotel y ya te abriré la puerta cuando llegues&lt;/em&gt;. En cuanto se fueron, cogí al italiano, lo senté en la barra y le dije: &lt;em&gt;ven aquí que te invito a un cubata&lt;/em&gt;, oootrooo cubata más, y yo ya medio balbuceando, le dije: &lt;em&gt;mira chato, voy a ser franca, si quieres que sigamos bailando, mientras babeas y me toqueteas el cuerpo ¡¡cap problema!! Me encanta bailar y arrambarme y mirar a los ojos y sonreir y coquetear y todo eso, pero no esperes acabar liado conmigo esta noche porque no es mi plan&lt;/em&gt;. Él contestó: &lt;em&gt;Noooooooooo, pero si iooo tengo noooviaaa en Italliaaaa&lt;/em&gt;. Y yo: &lt;em&gt;ah&lt;/em&gt;!!; Él:&lt;em&gt;Ioooo si se terzia se terzia pero si non a mi lo que me gusta es la fiestaaaa&lt;/em&gt;. Yo: &lt;em&gt;pues genial, yo lo decía porque si lo que quieres es follar, búscate a otra y no pierdas el tiempo&lt;/em&gt;. Él: &lt;em&gt;no mujeeeerrr, voy al lavabo!!&lt;/em&gt; … Y ya no lo ví más. A buen entendedor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que me quedé sola y sin compañero de baile, cuando apareció uno cuyo nombre no recuerdo y me dijo…”&lt;em&gt;yo no me como una rosca, aquí el único que liga es mi primo, como es famosete…&lt;/em&gt;”. Seguí con mi mirada la dirección de su dedo, y ví, allí en la barra, sólo, cómo esperando, al chico del bar anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Quién essss tu primoooo? ¡¡qué me suena un montóoooonnn!!&lt;/em&gt; Y él: &lt;em&gt;un famoso de medio pelo, escribe en no sé dónde y no sé qué másss.&lt;/em&gt; Y entonces se me encendió la luz. &lt;em&gt;Ostiaaaaaaaaaaaaaaaa, es éllllllll!!!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mi colocón, mi emoción, mi todo, me lancé hacia él, y le dije: &lt;em&gt;ossstiaaaaaaaaaaa tú eres éllllll&lt;/em&gt;. Y él: &lt;em&gt;sí, soy yooo!!&lt;/em&gt; Y yo: &lt;em&gt;pero si a mi me encanta tu sección, compro ese periódico por ellaaaaaa!!. Y cuando te he visto, he pensado, ¿quién es, quién es??. Y ahora he caído&lt;/em&gt;…y …empecé a hablar sin parar como suelo hacer cuando siento que tengo muchas cosas que decir y muy poco tiempo. Él se reía a carcajadas mientras yo le contaba mi noche, y ME HACÍA PREGUNTASSSS. Cosa que últimamente valoro mucho, ya que los hombres a los que suelo conocer acostumbran a estar más interesados en hablar de sí mismos que en conocerme a mi. En un momento dado me dijo: &lt;em&gt;Yo, te he visto en el bar anterior y ya no he podido dejar de mirarte, mientras bailabas, mientras reías, mientras le dabas calabazas al italiano aquí en la barra&lt;/em&gt;. Y yo: &lt;em&gt;ohhhhh Diosss míoooo!!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, sin poder frenar mi diarrea verbal, me di cuenta de que me tenía cogida, muy cogida, y no sé cómo me sentí arropada entre sus brazos. Fue muy extraño, porque era cariñoso, pero a la vez, yo sabía, que un solo gesto mío sería suficiente para convertirse en algo más. Era agradable estar entre sus brazos…segunda elección de la noche…porque en mi cabeza resonaba una voz que decía: &lt;em&gt;¿por qué? si no lo conoces de nada...¿sólo por qué es famoso?&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz en mi oído…me sacó de aquél maremagnum de sensaciones…&lt;em&gt;Briiiidgeeeet&lt;/em&gt;, escuché muy pausadamente. Y al girarme me encontré con el viejecillo que olvidaba todo cada diez minutos. Salí de mi ensueño, me giré, le di la espalda al famoso y dije &lt;em&gt;Paaaauuuu ¿te has acordado?&lt;/em&gt;. Y Pau empezó a hablar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Soy sueco, he vivido mucho tiempo fuera de España, la música es mi pasión. Ha habido muchas mujeres, y hoy, he decidido romper con todo lo que me unía al pasado, y pasar la recta final de mi vida en el lugar en el que nacieron mis ancestros sobreviviendo a base de tocar la guitarra y cantar mis canciones por los bares de la zona. Quiero decirte dos cosas Bridget:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La primera, es que nunca te fíes de nadie que sólo ve en ti un físico. Tienes una luz muy intensa y muy fuerte que te sale de dentro y quien no la sabe ver, no te merece.&lt;br /&gt;- La segunda, es que cuando estés enamorada de alguien y tu familia, tus amigos…la gente que te quiere…te diga que no te conviene. Déjalo, no te acerques…los que te quieren tienen razón. Porque cuando uno está enamorado no es capaz de ver en la trampa en que se está metiendo en nombre de una enfermedad a la que llaman Amor con demasiada facilidad.&lt;/em&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablé con él durante horas, me explicó la historia de su nombre y las mentiras en las que vivíamos, me dijo que la felicidad podía adoptar tantas formas como personas había en el mundo. Tú tienes que encontrar la tuya, no intentes ser feliz de la manera en que los demás te dicen que lo serás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando miré a lo lejos, por la ventana, el sol había salido ya. Aún iba borracha y me apetecía aire y descanso. Así que le dije: &lt;em&gt;¿nos vamos?&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir, me pararon unos maños simpatiquísimos que había conocido, y me dijeron &lt;em&gt;¿no te irás ya?&lt;/em&gt; Y yo: &lt;em&gt;sí, sí.&lt;/em&gt; Él me dijo: &lt;em&gt;te espero fuera&lt;/em&gt;. No sé cuanto tiempo pasó hasta que salí, hablé con los maños hasta que les di mi teléfono para ir al día siguiente a una isla nudista, me hice mil fotos con ellos. Desde aquí, otro saludo para aquellos cuatro chicos y aquella chica tan bestialmente enrollados. Y por la fiesta que nos pegamos a la noche siguiente. ¡Genial!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras dejarlos a ellos, divisé al famoso. Me acerqué a él, y cuando me vió, me dijo: &lt;em&gt;Bridget!! ¿dónde estabas? Ven que te presento a unos amigos&lt;/em&gt;. Me los presentó, volvió a preguntarme, &lt;em&gt;¿dónde estás alojada? ¿te lo estás pasando bien? No te vayas ahora hombre, si esto acaba de empezar.&lt;/em&gt; Volvía a estar entusiasmada con él y sus amigos, era un hombre realmente agradable, pero de repente, volví a verme entre sus brazos. ¿Otra vez? ¿qué está pasando? ¿por qué me encuentro aquí enredada sin siquiera darme cuenta? Esta vez reaccioné y le dije: &lt;em&gt;me voy.&lt;/em&gt; &lt;em&gt;No te vayas vaaaa&lt;/em&gt;. Le abracé y le dije: &lt;em&gt;lo siento, voy muy borracha&lt;/em&gt;. Él me miró y asintió. Le di un beso y le dije: &lt;em&gt;nos vemos mañana&lt;/em&gt;. Porque en mi borrachera pensé que lo volvería a ver. Pero no fue así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la puerta del bar, ya ni me acordaba de Pau el viejito, y lo vi allí, sentado, esperando. Cuando salí sonrió y me dijo: &lt;em&gt;ya me iba&lt;/em&gt;. Lo vi tan frágil y tan fuerte a la vez, me inspiró una ternura que desconocía en mi. Fue bonito. Paseamos hasta mi hotel, la brisa marina me acariciaba dulcemente mientras la borrachera iba cediendo ante el cansancio y el sueño. Me hubiera gustado tomarme un café, pero no tenía fuerzas, así que ante la puerta del hotel, miré al viejito cara a cara y le dije: &lt;em&gt;ahora voy a darte el beso que te debía&lt;/em&gt;. Y lo besé. Suavemente, sin prisa, con un cariño muy real, muy auténtico. Fue agradable. Nunca había besado a una persona tan mayor, y sin embargo, fue un beso bonito y ningún tipo de duda me embargó al hacerlo. Era el beso que daba yo porque me apetecía, porque así lo deseaba, no porque nadie me hubiera inducido a darlo directa o indirectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"¿Siempre eres tan dulce o soy un hombre afortunado?"&lt;/em&gt; "&lt;em&gt;Eres un hombre afortunado Pau"&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;Entonces siéntate, voy a decirte algo&lt;/em&gt;. Y allí sentados ante el puerto, el mar, el sol que ya quemaba y los pájaros que ya llevaban un rato sobrevolando el pueblo, me dijo: “&lt;em&gt;Bridget, sigue tu luz, tienes una vida por delante, no la malgastes. A quien quiera compartirla contigo dale a bienvenida, a quien no quiera, déjalo marchar y deséale lo mejor&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No suelo llorar, pero esa mañana las lágrimas que tanto me cuesta soltar acudieron a mis ojos por un instante, como para limpiar mi mirada y permitirme sentir que estaba viviendo un momento especial, un momento único, y que sabía valorarlo en su justa medida. Un momento que no hubiera obtenido si me hubiera dejado cegar por el brillo de la fama, del físico o de los falsos halagos. Un momento que hubiera perdido si hubiera apostado a ciegas por esa pasión a la que tanto nos cuesta renunciar, la que te hace cambiar lo que amas por una mentira que dura dos segundos, y al final, sin buscarlo, apareció la pasión más auténtica, la real, la que no lleva máscaras, la que te hace sentir que tienes sangre en las venas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado muchas cosas en mi vida estas últimas semanas. No todas puedo ponerlas en mi blog. Aún no he llegado a la siguiente parada, pero siento que el tren está en marcha y va hacia adelante. Hay varios hombres en mi vida que me acompañan en este sexo paso, cada uno, a su manera y muchas veces sin ser consciente de ello, me acerca más a mi misma. El otro día uno de ellos, me dijo: &lt;em&gt;no sé por qué se me acercan siempre mujeres con problemas, mujeres que se están buscando a sí mismas&lt;/em&gt;. - &lt;em&gt;A lo mejor, porque tú también te estás buscando&lt;/em&gt;, - &lt;em&gt;¿y tú, Bridget, también te estás buscando acaso?&lt;/em&gt;. - &lt;em&gt;No, yo me estoy encontrando&lt;/em&gt;, le respondí, &lt;em&gt;quizá eso me aleja de ti.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quizá eso me aleja de todos aquellos que un día decidieron que no quieren compartir su vida conmigo. Quizá es el momento de dejarlos marchar, desearles lo mejor y seguir mi luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos los demás. Gracias, otra vez, por estar ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (findingme).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-970595511879229006?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/970595511879229006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/07/el-rey-de-salem.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/970595511879229006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/970595511879229006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/07/el-rey-de-salem.html' title='EL REY DE SALEM'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-2100071693728403446</id><published>2009-06-14T13:49:00.001-07:00</published><updated>2009-06-14T14:08:47.125-07:00</updated><title type='text'>DE LA BELLEZA Y OTROS DEMONIOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Érase una vez un hombre casado con una mujer de bandera, cuando digo mujer de bandera no exagero, bella, con éxito, económicamente independiente, alta, rubia y delgada, aparentemente inteligente, comprensiva, encantadora, con clase, con glamour y un sinfín de cualidades más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Érase una vez una chica morena, alta, corpulenta y llamativa. Económicamente limitada, no tan aparentemente inteligente y con ese toque de vulgaridad del que nunca puedes llegar a prescindir del todo cuando has nacido en la periferia y tienes algún que otro inmigrante en tu ascendencia. Cosa que no digo en tono peyorativo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando un día vieron al hombre coqueteando con la morena a espaldas de su perfecta esposa, alguien comentó:&lt;em&gt; ¿cómo puede cambiar a la una por la otra?;&lt;/em&gt; y otro alguien respondió: “&lt;em&gt;Porque que comas cada día langosta, no quiere decir que de tanto en tanto no te apetezcan unas bravas&lt;/em&gt;.”&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lograda frase, podría decir que hasta graciosa. Perooo…no sé…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga Carri, siempre fue una mujer preciosa, hoy, con 36 años y dos hijas lo sigue siendo. Evidentemente su cuerpo no es el que era. Evidentemente, hoy no podría ganarse la vida como top model, cosa que en algun tiempo podría haber hecho. A parte de guapa, es mucho más. Es inteligente, despierta, tiene unas salidas increíbles que hacen que te desternilles de risa, y es una gran persona, dulce y sensible, como todas mis amigas. Hace un año que tuvo su segunda hija, y hace unos meses que la siento un poco agobiada con su vida de mujer independiente que trabaja, madre, esposa, amiga, etc, se queja de que no da más de sí, de que le han salido arrugas o de que se ha engordado unos kilos. Cuando lo hace, yo pienso, ¡qué bien! otra guapa menos, pero cuando la veo en persona vuelvo a comprobar que sigue siendo la chica de siempre, y que sigue estando tan en el mercado como yo. Hoy nos contaba, que este fin de semana estaba mirándose en el espejo tras salir de la ducha, intentando convencerse a sí misma de que aún estaba de buen ver, cuando pasó su marido por detrás y le comentó: “&lt;em&gt;¡¡ese culooo, necesita ejercicio y no me refiero sólo al sexo!!&lt;/em&gt;”. El barómetro de su autoestima que llevaba un rato aumentando, bajó de golpe. Después dijo, algo así como, “&lt;em&gt;bueno, es lo que hay, y si alguien puede decírmelo es mi marido&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo me leí un libro: “La mujer multiorgásmica”. Donde decían que las mujeres, debíamos amar nuestro cuerpo tal como era. Que mirarse al espejo y empezar a criticarse era algo que se debía evitar a toda costa y que hacía más daño del que parecía. Decidí probar, y frenar todos mis pensamientos negativos acerca de mi físico. No me sirvió para cambiar mi aspecto, pero sí para darme cuenta, de la cantidad de desprecios que nos hacemos a nosotras mismas. Cuanto menos, me hizo reflexionar: “&lt;em&gt;si nuestros cerebros son máquinas que se graban mensajes a sí mismos, ¿cuánta mierda debo de haber tragado durante 37 años?&lt;/em&gt;”. Así que he intentado dejar de criticarme, y no permitir que nadie lo haga. Y no creais que resulta fácil. No sé si ahora soy más guapa o más fea, lo que sí sé es que me siento mejor con mi físico y conmigo misma. Al fin y al cabo la belleza, como todo, es relativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que las críticas sobre el cuerpo físico, afectan más a las mujeres que a los hombres. Aunque cada vez la diferencia entre unos y otros es menor, por lo general a un hombre se la suda más que le digan &lt;em&gt;¡¡que gordo te estás poniendo!!&lt;/em&gt; O &lt;em&gt;¡¡qué calvo te estás quedando!!.&lt;/em&gt; Cuando una mujer se enfada porque la llaman gorda, el hombre siempre reacciona riendo, y piensa “&lt;em&gt;¡¡bahhh!! ¡mujeres!, no se les puede decir nada&lt;/em&gt;”. Pero ¿y si no se trata del físico? ¿y si se trata del respeto y de las críticas?. También he visto mujeres que se refieren a sus maridos como desgraciados, frustrados, limitados, cabezones, tontos…¿Y si estamos luchando en el terreno equivocado?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres siempre nos quejamos de que las guapas lo tienen más fácil. Los hombres se quejan de que los ricos se rodean de hembras esculturales por muy feos que sean. Vivimos en una sociedad en la que las mujeres, a medida que nos vamos haciendo mayores, empezamos a sentirnos inseguras ante la posibilidad de que nuestra pareja nos abandone por otra más joven. Y si es así, es porque esas cosas, pasan. Muchos hombres traspasada la cuarentena, abandonan a la que fue compañera de su vida, madre de sus hijos, por una chica joven y empiezan a vivir su segunda juventud. ¿es o no es un tópico?. La esposa abandonada, por lo general, y aunque cada vez menos, no puede competir en el mismo mercado en el que compite el esposo, y acaba sintiéndose vieja, fea e indeseable. Ese sentimiento de infravaloración es el que un hombre no puede comprender, y nos afecta a todas por muy langosta que seas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque al hombre, por lo general, se le valora por su éxito social y económico. Aunque cada vez menos. La mujer de hoy, Venus, la emperatriz, quiere seguir siendo la reina que siempre fue y el hombre, Júpiter, el emperador, necesita ver satisfecho su ego y su poder terrenal. En ese aspecto no somos tan direntes. Ya en el mundo arquetípico, son figuras que se complementan aunque se enfrenten. Como dice Sallie Nichols “&lt;em&gt;El emperador, principio activo masculino, ha venido a poner orden en el jardín de la emperatriz que, si se le deja crecer a su capricho, puede convertirse en una selva&lt;/em&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí se me puede acusar de soltar, en este post, una sarta de tópicos y argumentos de feminista radical. Sin embargo, no quiero quedarme aquí. Y voy a hacer una autocrítica: “&lt;em&gt;las mujeres aprendemos a excusarnos en el poder que nos da el físico cuando lo tenemos, y lo echamos de menos cuando lo perdemos porque no hemos aprendido a utilizar otros valores de los que también disponemos&lt;/em&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pedro, que me acusó de tener un blog de burguesa frustrada, me dijo que en la cincuentena los hombres podían dominar sus instintos animales y pensar con la cabeza, que a esa edad la sangre se repartía y no se concentraba en un solo punto del cuerpo. Y si es así, ¿por qué a esas edades siguen haciendo comentarios hirientes a las mujeres que les importan sobre el físico juvenil? ¿por qué abandonan a sus mujeres?. Quizá nosotras tengamos algo de culpa. Quizá en una época en la que nuestros cuerpos nos daban un poder sobre el sexo opuesto nos aprovechamos de ello, los abandonamos también por otros que consideramos mejores y les hicimos sentir que eran poca cosa para nosotras. Quizá se trate de una venganza, y la autoestima que ahora vemos mermada se la mermamos antes nosotras a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sila me dijo algo que me hizo pensar: “&lt;em&gt;los hombres, hoy, no saben como enfrentarse a esa idea de príncipe salvador que las mujeres les atribuimos. Ellos, al fin y al cabo, son sólo hombres, seres humanos, imperfectos, igual que nosotras&lt;/em&gt;”. Las mujeres nos pasamos media vida buscando al príncipe. Cuando las flechas de cupido nublan nuestro entendimiento vemos la perfección donde sólo hay una amasijo de carne, vísceras y huesos. Y al igual que nosotras, miedo, mucho miedo. Y exigimos de él que nos haga sentir que somos las mujeres maravillosas que siempre aspiramos a ser. Pero ellos no pueden darnos eso, bastante tienen con lo suyo, sólo nosotras mismas podemos sentir la reina que llevamos dentro y dejarla salir.  La langosta, la patata brava y la gamba son tan dignas de respeto como el bogavante, el camarón y el pulpo. Diferentes en sus formas, en sus corazas crustáceas, pero carne blanda en el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Cuando uno come todos los días langosta, de vez en cuando le apetece una patata brava o una gamba&lt;/em&gt;”. Puede ser. Pero no hablamos de eso, hablamos de otra cosa, hablamos de amor y de respeto. Y quiero pensar que cuando dos se respetan, comparten vidas y se aman durante años, van aderezando una salsa conjunta en la que no podrá imbuirse fácilmente una patata o un camarón y viceversa. Aunque eso, hoy, ya no tiene demasiado valor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una/o es mucho más que su culo, igual que uno/a es mucho más que su cuenta bancaria. Pero es responsabilidad de cada cual hacerse valer y hacerse respetar. Puede que mi blog sea de burguesa, tengo esa suerte y la agradezco cada día, pero no de frustrada os lo aseguro. Empecé en un estado de tristeza ante la pérdida de alguien a quien había decidido entregarme al cien por cien, pero desde el primer post, supe que estaba escribiendo el diario de una recuperación porque sé que mi naturaleza, es positiva. Me apasiona la gente y me encanta observar como nos dominan nuestras dudas, fantasías y miedos, hasta llevarnos hacia estados de absoluta confusión o de maravillosa felicidad. Todos, siempre efímeros. Como la vida, como los cuerpos. ¿Por qué calificar como frustrada a alguien que decide reconocer en público que efectivamente duele renunciar a algo que amas? ¿algún día dejaremos de escondernos?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi trayectoria vital, sólo espero llevarme sentimientos, sensaciones y experiencias, y os aseguro que estoy bastante contenta con todas las que he tenido, incluyendo las negativas y de éstas, excluyendo las muertes prematuras. Que también me han proporcionado un aprendizaje, pero renunciaría a él si a cambio, hubieran podido evitarse. Puede que tan sólo, aún no esté preparada para aceptar que eso pueda ser un regalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, seis meses después de mi ruptura, siento que quien soy ahora merece mucho más la pena que la mujer que permitía que la infravalorasen en nombre del amor. Y a mi ex le debo, en cierto modo, el crecimiento que he experimentado, así que poco a poco, el rencor y la rabia van dejando lugar al agradecimiento. Con reservas, y con la esperanza de que él haya aprendido algo y no le haga pasar a otra lo que me hizo pasar a mi. Aunque yo no tengo control sobre eso, y quizá haya personas que están para despertar a ostias la dignidad de otras, que no aprendemos si no es a mamporrazos. Yo ya no las necesito, y espero que cada vez menos gente acepte los reproches de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día, conocí a un hombre en un acto social que me despertó cierta atracción, tenía una mirada penetrante y se acercaba a las mujeres de forma violenta, miraba tus tetas descaradamente, y te hablaba de ellas y de lo buena que estabas. Era un hombre inteligente, y hablaba en tono desenfadado de sexo y de otras muchas cosas. Des del principio, me recordó a mi ex, y me concentré inconscientemente en rebatir sus argumentos, sabiendo que alguien que le retase lo iba a atraer. Después, en un aparte, me dijo que yo era una borde, pero que utilizaba esa manera de acercarme a la gente porque me servía, porque podía y sabía hacerlo. Me aduló, y sentí como a medida que lo iba haciendo mis defensas iban cayendo. Mientras, con las miradas y los roces de piel, nos transmitíamos mensajes no lingüísticos el uno alotro. Después de estar muy cerca, me dijo: &lt;em&gt;¿existe algún tipo de atracción entre nosotros?&lt;/em&gt;. Si le hubiera contestado afirmativamente hubiera dicho la verdad. Sin embargo, me tomé un respiro, atendí a los signos y a mi intuición, y muy tranquilamente, aguanté su mirada y le espeté: NO. Él se enfadó. Me dijo que yo tenía un problema con lo que quería y no quería, me llamó mentirosa, perdió los nervios y por primera vez en toda la noche, atacó a ciegas, y se mostró tal cual. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora ya conozco ese tipo de hombres (y mujeres) que te estudian, te analizan, deciden qué es lo que quieres oír, quién es lapersona que deben representar para encandilarte y cuando están muy seguros de cual va a ser tu reacción, se lanzan a la piscina, haciéndote sentir que se están dejando llevar por la pasión de un sentimiento auténtico. Esas personas, no arriesgan nada, nunca dejan a su pareja hasta que no encuentran a otra segura, nunca muestran quién son en realidad, nunca pierden, nunca renuncian a nada si no es a cambio de algo y aún así, sólo lo postergan. Son capaces de transformarse en bogavante, camarón o pulpo según quien tengan al lado. Son los supuestos triunfadores de la sociedad, por que en su trayectoria vital sólo se observan trofeos, aunque nadie pueda ver todo lo que dejaron de hacer por miedo a perder. En realidad, no son nadie, porque nadie los ve tal cual son. Llevan una vida normal, pero cuando pierden el control, cuando algo no sale como habían calculado, se enfadan y los domina la violencia que llevan dentro que no es más que su propio miedo a ser auténticos, y prefieren echar la culpa a los que tienen al lado, de que su vida no sea como quieren que sea, antes que mirarse en un espejo y enfrentarse a ese muñeco de goma que se crearon para representar su vida sin sufrir, sin sentir... Marie France Irigoyen habla de ellos en “El acoso moral” y los llama perversos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus víctimas, cometen un error, se dejan encandilar a base de halagos. Quizá porque no son capaces de comprender todo lo bueno que hay en ellos y necesitan que otro, desde fuera, se lo diga. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por un momento tuve miedo de obsesionarme y de ver fantasmas en todas partes. Tras el sexo paso, me resulta fácil dejar llevar mi cuerpo y tener experiencias sexuales con personas que me despiertan cierta atracción y un sentimiento de compañerismo. Pero no me suelto ni me implico emocionalmente, siento una especie de rechazo hacia una relación más íntima con un hombre, y curiosamente parece que eso les atrae. Paradojas de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xavi me dijo, que después de este tipo de experiencias, teníamos que evitar dos cosas: a) pensar que todos los hombres/mujeres son unos cabrones y b) comportarnos nosotros como tales en venganza por nuestro sufrimiento. Tiene razón. Y por eso intento reflexionar siempre sobre el papel de hombres y mujeres en la sociedad actual. Por eso, comentarios como el de la patata brava y la langosta, o el de tu culo necesita un poco de ejercicio, no me indignan, me puedo reír y todo, por que sé que quien los hace no es un ser maligno y manipulador, probablemente éste, no haría el comentario si no que directamente se comería la patata o buscaría un trasero mejor sin decir nada. Pero me ponen alerta, por que hay ciertas líneas que están entre la sinceridad y el desprecio que es mejor no traspasar. No es una lucha entre hombres y mujeres, sino entre depredadores y presas. Y es muy posible, que las víctimas en realidad sean los depredadores, por eso las presas la cagamos si nos victimizamos, y la cagamos si ejercitamos la venganza. Porque nos transformamos en ellos, como si recibiéramos una mordedura de vampiro. La única solución es mantenerte firme, en equilibrio, aprender que nadie, nadie, nadie tiene derecho a hacerte sentir inferior, poner nuestros límites y salir reforzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La belleza es algo que todos buscamos, y que a todos nos gusta. Pero es relativa, aunque los medios de consumo intenten generalizarla para vender sus productos a destajo. Yo no renuncio a ser bella, a ser femenina, a cuidarme, a disfrutar combinando mi ropa…a ser una Diosa…pero la que llevo dentro, la que me representa, la que envejecerá dignamente. No la que me dicen los demás que debería ser. Evidentemente no gustaré a todo el mundo, pero eso, ahora, ya no me hace falta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bridget (yladiosaquehayenmi)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-2100071693728403446?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/2100071693728403446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/06/de-la-belleza-y-otros-demonios.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/2100071693728403446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/2100071693728403446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/06/de-la-belleza-y-otros-demonios.html' title='DE LA BELLEZA Y OTROS DEMONIOS'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-3583571747220052103</id><published>2009-05-17T04:32:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T05:09:02.430-07:00</updated><title type='text'>Conversaciones con Mercurio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sé que tocaba el post de las anécdotas en Salvador de Bahía pero hoy siento que toca otra cosa. Llevo todo el fin de semana sumergida en el mundo de las licencias ambientales ¡apasionante! La verdad es que desde que regresé de vacaciones prácticamente no he hecho más que trabajar. Me contrataron para dar unos cursos. Era un dinerito que me venía bien, y un reto, ya que yo nunca había dado clases y acepté, pero el curro que me está dando no me lo compensa el dinero, y encima dicen que después Hacienda se lo lleva casi todo, así que…al final, me quedo con la experiencia de dar clases y hablar en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sila insiste en que mi Mercurio en casa tres le habla de que yo he nacido para comunicar, y cuando le dije lo de los cursos me espetó: tanquila, irá bien, tú has nacido para eso. No sé si fueron sus palabras o mi Mercurio, pero lo cierto es que tras un día entero de nervios, entré en clase, empecé a hablar con la gente, y al cabo de un rato, ya no recordaba que tenía un auditorio. Estaba hablando sin guión y una cosa me llevaba a la otra con una facilidad pasmosa. Estoy satisfecha, no sé si he nacido para comunicarme, pero el pasado martes, lo hice y sentí que transmitía lo esencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hablando de comunicación…pienso en Mercurio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El planeta más pequeño, es también el más próximo al sol, parece avanzar y retroceder a su servicio a lo largo de su órbita, como corresponde a su calificación de mensajero. Resulta muy difícil verle, aunque no signifique que no está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mitológicamente es el equivalente romano del Dios griego Hermes, hijo de Zeus y de Maia una de las pléiades. El mismo día que nació inventó la lira y engañando a su hermano Apolo, le robó el ganado. Éste se enfadó y lo denunció, pero a Zeus le encantó aquel niño tan inteligente y hablador y lo convirtió en portador de su copa. Dios de la magia, la medicina, la astrología y la alquimia... La versatilidad y el manejo de herramientas que conmutan el mundo, son sus rasgos más notables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el mago en el tarot, el número uno, representa el movimiento contínuo de la creación, con su vara concentra y dirige la energía, que su predecesor el loco, número cero, desprende de forma inconsciente. El mago está a punto de hacer algo y de hacerlo para nosotros. ¿quién sabe si iniciar el proceso de autorrealización o individuación Junguiana?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mercurio me habla últimamente, y me dice que no me fíe de todo lo que creo que es cierto, trae a mi mente sucesos de mi pasado que influyen en mi consciente y me muestra como la realidad, no siempre es única e indudable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este proceso, pienso lo curioso que es cómo a veces tenemos la sensación de estar en lo cierto, ponemos la mano en el fuego por algo, nos peleamos y luchamos por lo que creemos con seguridad, y después, ¿quién sabe cuál es la verdad?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vereis. Ahora me siento un poco más tranquila con respecto a mi relación anterior. He estado, y estoy, un tanto desubicada es cierto y con tendencia a la melancolía, quizá sea por que los triunfos del Barça me recuerdan a mi ex y a cuando compartíamos esas cosas juntos. Aunque, en aquellos momentos, los triunfos no eran del Barça precisamente. Veo ahora a la gente entusiasmada y recuerdo como apenas hace un año insultaban y gritaban a jugadores, entrenador y directiva, y me hace pensar, en cómo cambian las cosas, en lo fácil que es estar arriba, después abajo, y después desaparecer. Y aunque me parece injusto, supongo que tendrá su razón de ser. Recuerdo a Raikjart y ahora veo a Guardiola y pienso ¿y si es simplemente cuestión de suerte? Quizá, en un futuro, será él vilipendiado, y su tranquilidad o su desgracia dependerán de cómo haya sabido vivir él estas victorias hoy. Veo a Guardiola estos días, y siento a Mercurio. La energía de un gran equipo existía pero necesitaba un rumbo, una proyección. Él utilizó los recursos de los que disponía y supo dárselos. Ahora, recoge los frutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo arquetípico, Mercurio, como todos, tiene un lado positivo y otro negativo. El poder se puede utilizar al servicio del bien o del mal. El don de la comunicación se puede convertir en la capacidad para la manipulación y el engaño, a los demás, y en su peor acepción, a uno mismo. La vida es una constante lucha para contener las fuerzas en equilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la sensación de que cada día nos estamos forjando el siguiente, y no sé decir con exactitud de dónde me viene este conocimiento. Estoy en el sexo paso, el de vivir el presente, y ahora empiezo a acercarme hacia otro lugar, más extraño, más desconocido. Vivir el presente sí, pero ¿cómo? ¿sintiendo a tope, sin pensar en nada más que en tus necesidades, siendo egoísta?. Parece que esa haya sido la acepción más común de este aforismo, pero ... ¿y si hay otra manera de vivir el presente?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como os decía, a pesar de que aún sienta cierta nostalgia, ya me encuentro en ese momento en el que puedo analizar con tranquilidad lo que pasó sin sentirme ofendida, y hasta reírme un poco de mi misma. Y en el fondo, una acaba entendiendo, lo difícil que resulta comunicarse en las relaciones, sean del tipo que sean. Por que lo que entendemos en un mensaje, lleva implícita una carga de nosotros mismos, de ideas preconcebidas, de deseos frustrados, de esperanzas y de prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un inciso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día en un acto público de mi trabajo regalaban unos libros. Me encontré con un compañero que había metido en una bolsa un ejemplar de cada uno de ellos y quise gastarle una broma diciéndole: “&lt;em&gt;Ahh!! ¿tú también has cogido libros? Están muy bien, quedan monísimos en las estanterías de casa!!”&lt;/em&gt; Él me miró extrañado, con ojos de pavor, y con una sonrisa forzada me dijo muy serio: &lt;em&gt;“Hombre!! No te creas, yo me los leo&lt;/em&gt;!” Yo no le respondí, me giré y me puse a hablar con el de al lado, no sin antes pensar: “&lt;em&gt;No ha entendido mi chiste, ¡¡será corto!&lt;/em&gt;!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después en mi casa, me reía sola. ¡Hay qué ver cómo son las cosas!. Yo me he quedado con el convencimiento de que este chico es corto. Pero, si él no ha entendido mi broma ¿qué habrá pensado?. Y me lo imaginé, hablando con su novia y sus amigos diciendo: &lt;em&gt;¡mira que es tonta y superficial esta tía que no sabe que los libros están para leerlos!&lt;/em&gt;. Cómo él daría su propia versión, sus amigos no captarían mi tono jocoso, y al escuchar la historia exclamarían: “¡¡&lt;em&gt;qué dices!! ¡¡qué fuerte!! ¿y esta tía ha estudiado Derecho? ¡joder! ¡cómo está el patio!, debe de pensar que lo único que se lee son los códigos de leyes&lt;/em&gt;.” Alguno más avispado diría: &lt;em&gt;“pero ¿no sería una broma?”&lt;/em&gt; Y él aseguraría que no “¡&lt;em&gt;os juro que me lo dijo en serio! Si cuando le contesté que yo me los leía se quedó sin palabras y miró a otra parte&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es gracioso. Pero me ha hecho pensar cómo a veces diferentes versiones se corresponden con la realidad sin que ninguna sea mentira, y cómo crean actitudes en las personas, que a su vez, si casualmente han encontrado más estudiantes de derecho que los hayan decepcionado, llegan a concluir axiomas del tipo: “&lt;em&gt;todos los abogados son idiotas&lt;/em&gt;.” o “&lt;em&gt;todas las mujeres son iguales&lt;/em&gt;”. Como aquellas lecciones de lógica en el instituto que decían “&lt;em&gt;cuando llueve la calle se moja&lt;/em&gt;.” Pero ¿se moja realmente la calle cuando llueve?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pensé que mi clase había salido bien. De hecho algunos me felicitaron y me dieron las gracias al acabar. Otros, se fueron sin decir nada ¿cuántos de aquéllos no comentarían después, vaya rollo de clase, no he entendido nada?. En una clase de veinte personas puede primar la regla de la mayoría, pero para el que no me ha entendido, la pura verdad es que yo no me sé explicar, y puede que si le hubiera dado la clase a él sólo, yo misma hubiera concluído que en efecto, no sirvo para esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso la realidad a veces depende no sólo de cómo la enfoquemos nosotros, si no también de cómo se desarrollen los acontecimientos y de con quién nos encontremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer chateé, por primera vez en mi vida. ¡¡qué cosas!! Llevaba un tiempo dando mi messenger a los chicos que me parecían atractivos en un programa de esos para buscar gente, pero nunca me conectaba. Ayer me decidí. De repente, alguien me dijo: “&lt;em&gt;hola&lt;/em&gt;”. Recordé que era un chico de esos súpercachas al que le di mi messenger porque pensé que yo nunca había estado con un hombre de esos musculosos de gimnasio y me pareció interesante como experiencia. Sin embargo, no pensaba que fuera encontrar nada más que esos músculos. Cuando me dijo hola, pensé, “¡&lt;em&gt;vaya&lt;/em&gt;!, &lt;em&gt;me ha tenido que entrar el único que no debe tener&lt;/em&gt; &lt;em&gt;cerebro&lt;/em&gt;”. Y sin embargo, dos horas después aún estábamos hablando. &lt;em&gt;“¿a qué te dedicas&lt;/em&gt;?”, “&lt;em&gt;soy veterinario&lt;/em&gt;”,¡¡coño veterinario!!, primera en la frente, no es que los animalitos sean santo de mi devoción pero nunca había conocido un veterinario y no me lo imagino precisamente ultramusculado. “&lt;em&gt;yo soy abogado&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;me parece muy interesante, así puedes ayudarme a atracar un banco&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;uyy, no sé si en eso podría ayudarte&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;podrías esperarme en el coche y arrancar cuando saliera&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;oye, ¿tú no serás de esos que controlan a sus parejas y tal&lt;/em&gt;?”, “&lt;em&gt;qué vaaaaaaaaaa, yo a mi pareja siempre le dejo dos metros de cadena&lt;/em&gt;”,”¿&lt;em&gt;y tú tomas anabolizantes y conservantes&lt;/em&gt;?””&lt;em&gt;sí, y vitaminanizantes, mineralizantes y acidulantes&lt;/em&gt;” … Me lo pasé bien, ¡¡qué quereis que os diga!!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando conocí a mi ex tuve la sensación de que había encontrado a alguien que se adaptaba perfectamente a mis necesidades y yo a las suyas. Cuando hablábamos, todo fluía, nos comunicábamos, dialógabamos, sabíamos jugar con las miradas, entender los gestos, yo no podía creer que existiera alguien así. Más tarde todo empezó a torcerse, yo sentía que él no me entendía y él muchas veces reaccionaba de forma desmesurada por comentarios que yo hacía en broma o sin darle importancia. Al principio, cuando se enfadaba, yo intentaba entender porqué se había molestado y cuando captaba como habían ido sus razonamientos, le decía que lo sentía y que mi intención había sido otra. Quizá ese fue mi error, porque eso me llevó un año después a quedarme sin reservas de energía. Todos mis esfuerzos mentales iban destinados a entender porqué me hablaba así, porqué me contestaba asá, porqué me negaba algo que para mi era normal, porqué me castigaba, y al final me quedé sin fuerzas. Y es que comprender porqué él hacía cosas que a mi me molestaban, no hacía que dejaran de molestarme. La varita que nos regaló Mercurio al inicio, se había marchitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sabeis, la decisión de acabar la relación fue mía, pero aún así, pensé que algún día reaccionaría y ante su incomunicación, yo me quedé dolida, echándolo de menos y enfadada pensando en todas las cosas que me había hecho. Viviendo mi proceso de rabia y decepción, preguntándome como él no era capaz de entender lo injustamente que se había comportado conmigo. Cuatro meses después quedamos para hacer un café, y me dijo que mi abondono le había provocado la misma rabia que me provocó a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos días, a veces, he pensado que los dos nos quedamos igual de despechados. Yo con mis razones y él con las suyas. En el fondo de mi misma subyace un sentimiento de seguridad porque sé que las mías son más fuertes que las suyas, y también sé que él lo sabe. Pero no es capaz de entenderlo, porque quizá no pueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su verdad era una, y la mía era otra, y ambas probablemente se correspondían con la realidad. Igual que el chico que piensa que yo no sé que los libros sirven para algo más que para decorar mi comedor. Mi ex pensaba que las mujeres sólo queríamos cazar a los hombres y aprisionarlos. Esa era su verdad, y mi única forma de convencerlo de lo contrario, era abriendo las puertas de su prisión y dejándolo marchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la realidad, mal que nos pese, es que no existen culpables si no verdades diferentes y mentalidades inaccesibles. Mi ex encontraba justificaciones a todos sus actos, y probablemente existieran tantas como existían las que no los justificaban, que eran a las que yo me acogía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para algunas personas el amor es sufrimiento y la pasión arrebatamiento. Para mi, el amor debe ser alegría, ilusión, franqueza y crecimiento. Pero el que entiende que amar es puro sacrificio, cuando llega el tiempo de la tranquilidad, tiene que buscar motivos de pelea o se aburre. Lo sé porque yo también fui así. Siempre he pensado, que las pelis que acaban justo en el momento en el que, tras un período de sufrimiento y desencuentro, empieza la historia de amor real, no deberían llamarse pelis de amor. Y los de nuestra generación nos hemos tragado unas cuantas. Mi ex era un romántico que adoraba Pretty Woman, Oficial y Caballero…esas cosas, que al principio me parecían tan graciosas viniendo de un hombre, eran las bases de nuestro no entendimiento. Y no precisamente por que nuestros gustos cinematográficos fueran distintos, si no porque llevaban implícito un trasfondo diferente de dónde cada uno buscaba la felicidad. Eso no es culpa de nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería hacer estas reflexiones sobre la comunicación porque el entender que cada uno tiene su verdad y que todas las verdades se fundamentan en hechos reales, me convierte en la mujer tolerante que siempre fuí. Pero la tolerancia, traspasados unos límites puede convertirse en estupidez. Y la capacidad de poder argumentarlo todo, que tan válida es para ejercer de abogado, en las relaciones me convierte en una ingenua. Quizá la seguridad en uno mismo consista en aceptar que mi verdad, aunque no sea la única, es la mía y tiene un valor preponderante con respecto a la de otros, porque para eso he pasado 37 años viviendo situaciones que me han llevado a construir la personalidad que tengo ahora y de la que, ¡qué coño!, me siento bastante orgullosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, que soy puro aire, tengo que aceptar que, en mi caso, las cosas siempre pasan antes por mi mente que por otros centros. Sin embargo, últimamente, desde que intento salir de mi cabeza y escuchar hacia dónde me guía mi cuerpo, muchas veces siento que éste también dice sí o no a determinadas cosas, y quizá Mercurio nos hable de cultivar una cierta democracia en nuestras propias personalidades, intentando entender, sentir, intuir y comprender de forma equilibrada. Y utilizando todas nuestras herramientas, orquestar nuestra propia melodía, y encontrar verdades, más profundas, que no se tambaleen a la mínima de cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideas preconcebidas, como ver una foto de un tío cachas y pensar que no tiene cerebro, como soltar una gracia y pensar que son tontos los que no te entienden, dar una clase y concluir que el que no te ha entendido es porque no llegaba él, o pensar que si tu pareja no hace lo que tú crees que debería hacer está actuando injustamente. Son mis verdades. La vida y sus circunstancias hacen que me replantee algunas y que me ratifique en otras. Y el tiempo da o quita razones, que a su vez cada uno interpreta a su manera, y así seguimos comunicándonos los unos con los otros, entendiendo y desentendiendo argumentos, dudando y asegurando; y con todo ello, generando los pequeños acontecimientos de cada día que a su vez se agrupan en grandes acontecimientos, que engendran el futuro. Esa es mi nueva manera de vivir el presente, una manera mercuriana, a través de la cual reconozco mi hoy en mi ayer, y asumo mi cuota de responsabilidad para con lo que venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico del sexo paso ya ha desaparecido de mi vida, tras vernos en varias ocasiones, ya cumplió su función y supongo, que yo cumplí la mía. Esa es mi verdad, ahora, quizá antes me hubiera comido el tarro pensando en porqué se fue quedándose ¡el muy capullo! con mi sujetador que se abrocha por delante con lo bien que me iba para las camisetas entradas. El chico del chat me dijo que internet estaba lleno de mentiras. La realidad también. Mentiras, errores o verdades contrariadas. Pero ese es el terreno en el que nos movemos, quejarnos no lo va a mejorar, es el momento de empezar a crear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plutón entró en capricornio a principios de año, y todo lo que no está construído sobre fuertes cimientos se tambalea, para darnos la oportunidad de empezar de nuevo. Quién sabe si destruídas esas capas y fachadas, poco a poco, irán apareciendo esas verdades universales e irrefutables sobre las que uno pueda asentarse con seguridad. Mientras escribo, siento a Mercurio, Hermes o quienquiera que sea, revoloteando a mi alrededor. De vez en cuando se apoya en mi hombro, mira lo que escribo y sonríe. Pero no sé si lo hace por que mientras me ve escribir identifica mi obsesión por dar forma de texto a mi energía interna, con su pasión alquímica, o por que le parezco una ingenua, que sueña con que llegará el día en que se entenderá a si misma y podrá actuar de manera sana y pura ante quienes la rodean. Al fin y al cabo, él es un embaucador, y yo estos días, vivo en su reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (enlosbrazosdemercurio)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-3583571747220052103?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/3583571747220052103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/05/conociendo-mercurio.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/3583571747220052103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/3583571747220052103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/05/conociendo-mercurio.html' title='Conversaciones con Mercurio'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-5532525198787999196</id><published>2009-04-20T14:14:00.000-07:00</published><updated>2009-04-20T15:04:22.970-07:00</updated><title type='text'>BAHIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Resulta que Bahía es una región de Brasil, y Salvador su capital, detalles tontos que se aprenden cuando viajas. Es como si alguien viniera a Barcelona y dijera que viene a Catalunya, nos sonaría raro, pero cuando eres de fuera, esas cosas pasan. Es tan grande el mundo, que muchos detalles se nos escapan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué ayer de Salvador de Bahía, tierra de Yemanyá, orisha de la maternidad, madre del mundo, dueña del mar… Aún estoy confusa por cómo plantear este post, hay muchas cosas por explicar aunque sienta que no es necesario detallarlo todo, quisiera poder llegar a expresar sentimientos sin necesidad de explicarlos, pero no sé si sabré. Quizá lo haga en dos partes y me reserve las anécdotas para la segunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabé en Bahía quizá por caprichos del destino, mi intención era ir a Cuba y hacer un viaje de relax. No son precisamente éstos los viajes que me dan la vida, pero este año necesitaba sol, necesitaba mar y aquí sabía que aún no lo iba a encontrar. Tenía que ir con Nuria y Laura, mis amigas-hermanas, pero Nuria no pudo venir. A una semana vista estábamos buscando viajes a Cuba en internet y apareció Salvador como una opción muy barata, recordé a Sila y a su adorada Yemanyá, y en un arrebato y un par de clicks, ya teníamos viaje. Aquella tarde a Nuria se le incendió la casa, y no pudo venir. Cuando viajamos las tres por el mundo y por la vida, Nuria es la hermana mayor, la fuerte, la que inspira seguridad, la que sabe siempre lo que hay que hacer y cómo. ¡¡La echamos tanto de menos!! No sé porqué con ella, una se siente siempre menos vulnerable, más protegida, y sin embargo últimamente parece que la vida la ponga a prueba, parece que le diga ¿no eres tan fuerte? Pues apechuga con esto, y ahora, con esto otro…y al final, cuando parecía que todo estaba tranquilo, se le incendió la casa. Y ése debe ser Pluton en Capricornio que le dice: ¿siempre tienes que ser tú la que cuide de los demás? Ahora te toca dejar que los demás cuiden de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que nos fuimos Laura y yo solas. A una ciudad, Salvador de Bahía, que nos dijeron peligrosa y enorme. Y allí aparecimos, desprotegidas y huérfanas de Núria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, es enorme. ¿Peligrosa? como cualquier otra ciudad diría yo. Una mezcla impactante de cientos de edificios altísimos y modernos, que parecen incrustrados a piñón en el centro de un pequeño pueblo de pescadores venido a más. En sus playas, maravillosas, capoeirean cuerpos esculturales que hacen surgir tu parte masculina. ¿Qué quiero decir con eso? Nos han vendido que los hombres le dan más importancia al físico, mientras que las mujeres necesitamos sentir "algo más" para tener una relación sexual. ¡Y una mierrrda! La única verdad es que aquí no abundan cuerpos masculinos como esos y nos tenemos que buscar el "algo más" para encontrar un aliciente y tenemos suerte si lo encontramos. El palmarés de la belleza en Europa se lo lleva la mujer, en otros sitios, lo siento mucho, los hombres son bellos, extremadamente bellos, y cuando los miras se te despiertan toda clase de oscuras intenciones y entiendes, cómo a veces, el sexo puede ser eso “sólo sexo”, mezcla de dos cuerpos que danzan al ritmo del corazón salvaje de la madre tierra mecida por las olas del mar. ¡¡joder, peazo de frase!! Y no es que tuviera sexo en Bahía, que no lo tuve, pero la imaginación se te disparaba a una velocidad difícil de frenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años estuve en Costa Rica, una vez, otra vez, y otra. Viví una historia de sexo...y de amor,  no sé porqué nunca me atreví a llamarla así, quizá porque en un principio, me pareció sólo eso, sexo, sencilla atracción física hacia un hombre tan perfecto que sólo mirarlo era puro placer. Ya, desde el principio juzgué sus palabras de amor como embustes creados sólo para conseguir de mi un objetivo, el sueño de Europa. Y la segunda vez que fui sólo a verlo a él, ya llevaba mi coraza puesta, mi máscara de mujer moderna que iba en busca de una historia de verano, a divertirse, a follar y a conocer otro país, nada más. Pero no es tan fácil, al menos para mi, relacionarme con alguien a un nivel superficial, y la convivencia, el día a día, hicieron que cayeran una a una todas las corazas que llevaba puestas, y que sintiera como a medida que las iba perdiendo yo, también las iba perdiendo él. Y que al final dentro de aquel cuerpo aflorara una persona real, con virtudes, con defectos, con ilusiones, con frustraciones y tan digno de amor como lo somos todos. Como lo soy yo. Puerto Viejo, los sonidos de la selva, el runrun de las olas en aquella casa aislada, y yo allí, sola, esperando a mi hombre que aparecía y desaparecía a su antojo, porque esa era su forma de vivir en libertad. Que me llevaba a Manzanillo a contemplar como se ponía el sol mientras me abrazaba y me decía “&lt;em&gt;ahora tú y yo somos millonarios&lt;/em&gt;”. Uyy!! Me estoy cambiando de país, y no es ahora el momento de hablar de esta historia, sólo quería traerla a colación porque de alguna manera, desde entonces, hay algo en mi que me impide buscar sexo fácil en un país de esas características. Es algo que me resulta como inmoral, porque ahora ya sé que eso de que “lo esencial es invisible a los ojos” es algo más que una bonita frase de “El Principito”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en Brasil, las personas desprenden una alegría que me ha impactado sobremanera, una convicción de estar viviendo la mejor vida que pueden vivir que choca con nuestra mentalidad europea. Un nivel de espiritualidad especial, que sorprende. Y esos cuerpos esculturales, cuando se acercan a ti, te hablan de la mente, del espíritu, de la maestría, y no beben, y no fuman, por que entienden que hacer daño a su cuerpo es hacerse daño a sí mismos. Y eso, yo no lo esperaba encontrar en Brasil. Acostumbrada a la imagen de los futbolistas, me esperaba encontrar un pueblo fiestero, lleno de borrachos, drogadictos y vagos. Y aunque los hay, como en todas partes, no es eso lo que se desprende en el ambiente, al menos en el pequeño gran punto de Brasil en el que yo he estado. Es cierto que la fiesta se vive en todas partes, pero es una fiesta rítmica, musical e incluso espiritual, como una especie de alegría innata que hasta da envidia. Éramos nosotras y el resto de turistas, las que relacionábamos el sexo con aquellos adonis oscuros, sudorosos y perfectamente esculpidos, que danzaban a ritmo de pura percusión en medio de Pelourinho, ellos sólo estaban dejando fluir su cuerpo con aquellas melodías que parecían provenir del mismo centro de la tierra. Laura estaba alhelada y miraba con ojos desorbitados mientras decía: - &lt;em&gt;nunca me había resultado el sudor tan atractivo&lt;/em&gt;. - ¿&lt;em&gt;entiendes ahora Laura, que en Costa Rica me levantase de madrugada, sólo para sentarme en una silla a contemplar aquel cuerpo desnudo tendido en mi cama&lt;/em&gt;?; - &lt;em&gt;Síiiiiiii, yyy taaanto que lo entiendo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Pero todo tiene un precio. Y el que yo pagué, fue adquirir la capacidad de ver al ser humano y olvidar su cuerpo. Y entender que yo no podía darle el amor que él merecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salvador de Bahía, Yemanyá, Fabianne, Romario (o Ronaldo como Laura se empeñaba en llamarlo), Nonó, Edson, Buba, Junior…todas las personas que aparecieron por nuestro camino y nos protegieron de una manera u otra, con informaciones, con besos, con piropos, con proposiciones de matrimonio o con consejos. Aquellos que nos hiceron reír, que nos timaron de tan buen rollo que nos alegrábamos de que lo hubieran hecho. Y las islas, Itaparica, Morro de Sao Paulo. Imposible perdérselo, imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de días antes de partir, mi chico del post anterior, me escribió un sms que decía “&lt;em&gt;he leído tu blog, está bueno, he visto que vas a Salvador, yo estuve ¿querés que nos veamos mañana o mejor a la vuelta?.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él estuvo. Yemanyá, Salvador, le gustó mi blog, a pesar de que hablara de él sin avisarle…¿y por qué esperar a la vuelta si podemos vernos mañana?...Y por él conocí la Iglesia do Bonfim, y la isla de Itaparica, y otros mundos más íntimos que no voy a desarrollar ahora, porque se me mezclan las historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que este viaje ha sido un poco eso, la mezcla de muchas historias que convergen en unos días de Semana Santa, que han sido pocos, porque siete días son escasos para un país desconocido, y cuando empiezas a aclimatarte, a entender el idioma, y que no todo el que se te acerca quiere robarte o casarse contigo, a moverte con confianza, ya tienes que irte. Ya tienes que volver a tu vida, la de aquí, la de lo que te pertenece, cuando empiezas a intuir que nada en realidad te pertenece, que estás aquí como podrías estar allí, como podrías estar en Costa Rica, junto a Isaac. Y hoy, como siempre que algo me recuerda a él, recibo un mail suyo, que nunca contestaré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ayer, en casa, mientras pienso en lo duro de retomar mi día a día, llamo al Duch que me invita a un café y me habla de las voces del desierto; me llama Eva y me cuenta su historia que algún día, cuando me dé permiso, escribiré en el blog; me llama Nemo y me dice que vendrá la semana que viene a pasar unos días en casa, y siento que está mal y que a pesar de ello, me apetece verlo y hablar un poco; y me llama Sara y me dice que el sábado vuelve Mariola tras un año viviendo en China y que quiere vernos y me hace tanta ilusión volver a compartirlo todo con ellas, y tengo mail de Marian que sigue triste porque a pesar de que la Sentencia le ha dado la custodia, va a ser muy difícil ejecutarla en Siria y paso el día pensando en qué podría hacer para ayudarla. Y vuelvo a mailearme con las supernenas, y el trabajo se me hace corto, y Sara escribe en mi muro que está esperando el blog, y Ariadna me dice que siga con esto y que no me corte un pelo… Y a partir de mañana le escribiré un mail al chico del sexo paso, volveré a acordarme de mi ex, me tomaré esa cerveza con Carles, ese café con Joan, ese “algo” con Ramón, y escribiré a Paco que hace tiempo que no respira, volveré a ver a Sila, a Gemma, haré danza del vientre, prepararé con Mercé la salida del finde…y ¡quién sabe lo que me deparará el futuro!, pero estoy en el sexo paso, el de vivir el presente, y siento que mi vida está tan llena de gente excepcional que ahora mismo no podría estar en otro lugar que no fuera escribiendo delante del PC. Aunque me caiga de sueño, y aunque esa ilusión de ir descubriendo todo lo auténtico que habita en mi, que se confirma mientras escribo, se diluya en los acontecientos del día que irán formando mi vida, para que dentro de poco vuelva a ponerlos en este blog, y sienta mientras lo hago, que todo al final, es un aprendizaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (vivalacapoeira!!)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-5532525198787999196?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/5532525198787999196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/04/bahia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/5532525198787999196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/5532525198787999196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/04/bahia.html' title='BAHIA'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-786970312555587182</id><published>2009-03-30T14:00:00.000-07:00</published><updated>2009-03-30T14:35:05.063-07:00</updated><title type='text'>El Sexo Paso</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Pues iba yo por mi quinto paso ¿recordais?: “&lt;em&gt;Aceptar que las cosas son como son y que no tengo por qué controlarlas siempre&lt;/em&gt;”. Gran aprendizaje aquél, que intento llevar a la práctica, cada día, por 24 horas, como dice Sila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arreglé mi casa y paso más tiempo en ella. De hecho, empiezo a recibir gente e incluso pienso en aprender a cocinar. Pero tengo a venus en libra, y si no me socializo me pudro, así que salir de tanto en tanto es algo que necesito. Me gustaría tener un lugar al que ir a divertirme, nunca he acabado de encontrar mi ambiente, los sitios pijos me sirven sólo para bailar pero con la gente no acabo de conectar; los cutres me sirven para ver que hay otro mundo más allá del mío en el que me siento demasiado pija; los fashion me dan risa; en los de gente joven me siento muy mayor; y en los de gente madura, muy joven. Pero me paseo por todos esperando algún día encontrar ese sitio al que me apetezca volver y volver. Igualito que con los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá voy adquiriendo esa seguridad que me nace de dentro que no necesita del reconocimiento de los demás. Y claro, eso se nota. Sin embargo, ningún hombre me llamaba especialmente la atención últimamente. Llevo unos meses saliendo sin salir de mi, no sé si me explico. Hace un par de semanas empecé a notar una fuerza en mi interior. Mi optimismo natural volvía a renacer, y a su vez, mis dudas se disipaban por momentos. Esa extraña sensación de estar donde tengo que estar. Así que…una noche cualquiera…tomando una copa…en un lugar cualquiera…pasó un chico por detrás de mi…y por primera vez en mucho tiempo, me fijé en él: era mono. Curioso. Al cabo de un rato, estábamos hablando. Un chico alegre, deshinibido, hacía dos meses que había regresado de Ibiza, donde residió durante cinco años. Jovencito, guapo y simpático. Sin darme cuenta, volví a disfrutar de aquello que había olvidado: el juego de la seducción, las sonrisas, las miradas, el “&lt;em&gt;me voy al lavabo&lt;/em&gt;” y el “&lt;em&gt;vale, pero regresa ¿eh?&lt;/em&gt;”, el regresar y el que te dieran las seis de la mañana sin darte ni cuenta. Al final de la noche, la despedida: “&lt;em&gt;fue un plaser!!&lt;/em&gt;”, un par de besos en cada mejilla y de repente, unos labios que se encuentran…y más allá… un beso más profundo, y entonces…buuuuuffff!!... un sentimiento extraño surgió desde un lugar muy recóndito de mi interior…era la culpa, y una lucha interna: culpa ¿de qué?, ¿a quién le debes algo?. Cuando me di cuenta había pasado un rato dándole excusas idiotas al chico sobre porqué no quería seguir besándolo. Me dijo: &lt;em&gt;¿podemos vernos esta semana?&lt;/em&gt;. Yo le dije: &lt;em&gt;llámame&lt;/em&gt;. Y me fui con una extraña sensación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, todo era distinto, sentía que había dado un paso en dirección hacia mi misma ¿no es eso lo que quiero?. Me han besado, y me ha gustado. Todo cambió aquel domingo de marzo. No me importaba si el chico me llamaba o no, yo había dado un paso, y eso era lo importante. El lunes, sin embargo, después de un día de sol espléndido lleno de acontecimientos maravillosos, él me envió un sms preguntándome si el jueves sería un buen día para vernos. Me encontró de buen humor y pensé que no estaría mal tener una aventura para darle la bienvenida a la primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que el jueves noche me vi con aquel desconocido y hablamos en un tranquilo bar de la ciudad condal hasta las dos de la mañana. Nos explicamos nuestras cosas. No iba a enamorarme de él. Dar ese paso costará un poco más . Pero me gustó escuchar su historia, la de un chico aventurero que no tenía nada más que su futuro, con un atuendo tan diferente al mío, que se lanzó a la vida para que la vida lo encontrara. Argentina, Ibiza, sus viajes, su familia, su vida, mis viajes, mi historia más larga que la suya, y de repente, un beso, y otro, y otro y había olvidado lo mucho que me gusta besar y que me besen. Me excité, pero no quería dejar de vivir aquel momento quinceañeríl lleno de besos, risas y caricias. Él tampoco me forzaba, así que me dejé llevar y pensé que ya llegaría el tiempo del sexo. Ya no era un desconocido, aunque lo sintiera tan lejos de mi. Y aunque por momentos, esos pendientes puntiagudos amenazaran mi ojo mientras intentaba lamer su oreja, esas largas rastas se enzarzaran en mis dedos, y esa horrible cazadora blanca provocara un dolor insoportable en mi sentido de la estética…¡qué más daba! … todo aquel cúmulo de nefastas predicciones inconexas se diluían ante su maravillosa sonrisa y el brillo de sus ojos. ¡Qué envidia la juventud y la falta de ataduras! Y sin embargo, era yo la que tenía todo lo que él quería tener en ese momento: una vida fácil, un buen trabajo, un vestido y unos tacones que me sentaban de maravilla…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a mi casa a las 3 de la mañana, con la promesa de vernos el sábado para cenar en su casa con unos amigos. El viernes, un sms a las 2 am, “&lt;em&gt;Linda, disculpá la hora, pero te confirmo lo de mañana, venite con quien querás.&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Disculpa la hora? ¡¡Si él supiera cuánto hecho en falta esos mensajes a deshoras!!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que el sábado me dirigí a su casa con unas amigas, y cenamos allí. Un chico encantador, alegre, simpático con todo el mundo, me rozaba las manos mientras hablaba con los demás, me miraba a los ojos, y cuando nos encontrábamos en una esquina, me besaba antes de que yo escapara. ¡Qué suerte la mía haber dado con un besucón como yo!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sabía que él no era mi chico. Siempre lo supe, llamadlo intuición o experiencia de alta velocidad, pero estaba claro que aquello no iba a durar demasiado, aunque si el destino nos había unido, algo tendríamos que aprender el uno del otro ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia la media noche, el hechizo empezó a romperse, se quemó la carne, hubo un pequeño amago de incendio, la botella de ketchup cayó al suelo y se partió en mil pedazos, la discoteca fashion a la que íbamos a ir estaba cerrada esa noche, en la que fuimos después había una fiesta gay, y hacia las 2 am, la eterna pregunta ¿dónde vamos?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y yo qué sé!!... Mira, estoy cansada, tengo 37 años, hace un frío de muerte, vamos a follar ¿no? Pues vámonos a casa y déjate de rollos, ¿no se supone que los tíos salís a ver qué pillais? Tú ya has pillado ¡coño! ¡y yo no soporto más los tacones! Larguémonos ya por favoooooooorrr!! Lo que hay que hacer para echar un polvo ¡ostia!. &lt;/em&gt;Mi lado masculino volvía a apoderarse de mi&lt;em&gt; ¡mierda!.&lt;/em&gt; Todo esto lo pensé, pero no lo dije, claro está, tenía que seguir explotando mi lado seductor, femenino y juguetón. Así que aguanté como una campeona hasta las 7 am, por los bares del Raval, cogí el puto metro y llegamos a mi casa a las 8. Eso sí, el viaje en metro fue un festival de besos y excitación que anunciaban lo que iba a venir después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi casa, siguieron los besos, ahora más libres, más amplios y más extensos. Mi excitación iba en aumento, llevaba taaanto tiempo sin tener sexo… Me había empollado el manual del sexo tántrico que explicaba las diferencias entre el orgasmo de pico y el de valle más tardío, y las ventajas a largo plazo de éste último, que te llevaban a conectar con la energía del universo, y a sentir más intensamente… &lt;em&gt;¡A tomar por culo el sexo tántrico, y el universo indescifrable¡ Yo necesitaba un puto orgasmo de pico ¡¡ya!!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frénate Bridget, otra vez tu lado masculino. Eres una Diosa, regalále una noche de placer a este hombre que tanto te ha dado en tan poco tiempo. Siente la música en tu interior y déjate llevar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De repente, mientras nos arrancábamos la ropa, él preguntó jadeante: “&lt;em&gt;tenés condones ¿no?&lt;/em&gt;”. &lt;em&gt;“¿CÓMOOOOO? Mieeeerrrdaaaaa!!&lt;/em&gt; ” La logística nunca fue mi fuerte, y después de tanto tiempo había olvidado lo de las precauciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Jooodeeerrr!! Demasiado tarde para frenar el ansia generada, y al fin y al cabo, la penetración no es el único modo de obtener placer. Así que, ya desnudos, estrenamos mi colcha primaveral y mi nueva habitación. Y entonces, en medio de todo aquel entusiasmo, otra vez, irrefrenablemente, surgió el sentimiento de culpa. El recuerdo de mi ex, el olor de su piel, la conexión, la confianza, el ver más allá de sus ojos, su mirada de tigre, sus palabras de amor, su excitación, little, mi amada little…no podía quitármelo de la cabeza, pero ¿de dónde sale esta culpa que me nace de tan adentro? Esto tiene que ser un trauma infantil o algo por el estilo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aún así, el sexo se hizo realidad y no fue una experiencia desagradable, pero sí extraña y lejana. Después, el cigarrito, las confidencias, la distancia, ¡qué chico tan cariñoso! ¡cuántos besos! Pero …¿quién es?. Hablamos un rato sobre intimidades y oootra vez másss, divina juventud, son casi las 11 de la mañana, no puedo más ¿dormimos?. Y se abrazó a mi como si fuéramos novios ¡qué mono!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a los diez minutos, mi lado masculino volvió a dar por saco: &lt;em&gt;Bridget ¿qué coño haces abrazando a este hombre si no sabes nada de él?&lt;/em&gt;. Te conoce tan poco que ni siquiera sabe que cuando duermes te gusta sentirte libre, y no deseas tener una lapa pegada a tí. Él ya dormía, y como pude, me deshice de sus brazos e intenté dormir yo también. Pero a las 12:30 ya estaba despierta. Intenté no hacer demasiado ruido, y salí al comedor, mientras recogía toda la ropa esparcida por allí. Estaba triste, nostálgica, pensaba en mi ex, ¿se acordaría él así de mi cuando se tirara a otras?. No lo creo. Puto lado masculino, ¿por qué no apareces cuándo más te necesito?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces…miré por la ventana, y vi que hacía un día espléndido, el sol brillaba y si miraba a lo lejos, podía ver el mar…¿qué era aquella extraña paz que me embargaba? No era mi lado masculino. Era otra cosa más viva, más bella, era la mujer que existe dentro de mi que me decía…&lt;em&gt;Bridget ¡tranquila! ¿qué te pasa? ¿no ves que lo único que tienes ahora mismo es este instante y que te estas perdiendo todo lo maravilloso que hay en él?.&lt;/em&gt; Y entonces, mi luz volvió a salir así, tal cual, sin máscaras ni disfraces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puse una cafetera, me vestí unos tejanos viejos y una camiseta, bajé a la calle, compré croissants y compré condones. Dejé que el sol quemara un poco mis mejillas mientras escuchaba a AE en el Ipod, saludé a Cipri, mi vecino. Me sonó el móvil, era Nemo, &lt;em&gt;¡cuánto tiempo! ¿qué tendrá que explicarme?&lt;/em&gt; Seguro que algo le va mal, él nunca llama cuando las cosas van bien, aunque a mi no me importa, lo quiero, y no pienso cambiarlo, en eso consiste el amor y la amistad. Pero hoy no, Nemo. Ahora no es el momento de escuchar problemas. Más tarde, si acaso. Hoy no seré tu paño de lágrimas. Hoy mi lado femenino se ha expresado y quiero celebrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí a casa, vi a mi chico del día durmiendo plácidamente. Me puse un café, y me senté al sol a tomar el desayuno mientras leía un buen libro. Me encanta desayunar café con croissants y leer en la ventana el domingo por la mañana, y ningún desconocido durmiendo en mi cama va a estropearme ese instante. Dos horas después, me dirigí a la habitación, me metí en la cama, y le susurré al oído “&lt;em&gt;¡guapooooo!, que he ido a la farmaciaaaa!!&lt;/em&gt;”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se desperezó, despertó sonriendo - bonito detalle - se lavó los dientes - otro bonito detalle - y volvió otra vez a cubrirme de besos, y esta vez, sí pude disfrutar del momento con la tranquilidad que dan esas capuchitas. A pesar del cansancio y a pesar de mi lado masculino, que está ahí porque para eso es mío, y en ocasiones me sirve. Pero no entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después me dijo: “hase un lindo día ¿querés ir a la plasha?”. Dije: “ok!”. Tras un pequeño tour motorístico por mi ciudad, nos sentamos al sol en una terraza, y hablamos de cosas triviales como si fuéramos dos amigos comunes: Ibiza, las drogas, la necesidad de estabilizarse…¡qué lejos estaba yo, sintiendo aquel sol que me embriagaba!. Nos reímos. Pero ya no nos besamos. Hacia las cinco de la tarde, lo dejé en el metro. Esta vez mi lado masculino y sobreprotector intentó convencerme de que cogiera el coche y lo llevara hasta su casa, mientras aquella mujer que había renacido aquella mañana soleada me dijo: &lt;em&gt;No Bridget, tú no eres su madre, que se vaya a casa solito, que tú necesitas descansar. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos con un beso, y dijimos que ya nos llamaríamos. Unos pasos hacia adelante, se giró y gritó: “&lt;em&gt;enviáme un mail con tu blog!&lt;/em&gt;”. Asentí con la cabeza, y mientras se alejaba, yo miraba esas rastas y pensaba: ¿volveré a verlo?. No lo sé, pero ¿realmente importa?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en casa la mujer que habita en mi me dijo, “&lt;em&gt;¿lo ves Bridget? En algo has cambiado. Un par de años atrás, este chico, encantador, libre, guapo, aIegre, Ibiza, las drogas…tú ya estarías soñando con sacarlo de ese mundo y ayudarle a encontrar la estabilidad que busca, invitándolo a comer, haciéndole un masaje, llevándolo a su casa, hubieras hecho todo lo posible para que se enamorara de ti. Y después, una vez conseguido, te hubieras cansado. Pero hoy, no vas a gastar esa energía cuando has sentido de antemano que él no es para ti. Algún día, quizá más adelante, cuándo estés preparada, cuándo te hayas reconciliado con la mujer que hace años que lucha por crecer en ti, quizá conozcas a alguien, lo mires, lo escuches, lo beses y sientas que esta vez sí que es para ti, aunque no sea para siempre. Y entonces toda la energía que hoy ahorras se derramará para que algo grande crezca. Mientras tanto, disfruta de estos instantes que tienes, por veinticuatro horas.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si este chico leerá finalmente mi blog, no sé si tendré ocasión de volver a hablar con él. Desde aquí, un pequeño mensaje: gracias por darme tanto sin saberlo, por tu alegría y por ese cariño gratuíto y desmedido que desprendiste sin que yo te lo pidiera. Tienes una amiga, si la necesitas. Y si quieres practicar el sexo tántrico, busco un candidato ¡ja,ja!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, sin casi darme cuenta, di mi sexo paso, y entendí, que el presente es lo único que tenemos, y que todo lo demás son meras distracciones de la mente. Que hay muchos seres cohabitando en nosotros mismos y que todos tienen derecho a existir, eso sí, ocupando el lugar que les corresponde. Tenía una emperatriz dentro de mi, pero nunca la coloqué en su trono. Ahora, ahí está. Sólo queda esperar que derrame el caudal de energía femenina durante tanto tiempo reprimida, ¿a dónde me llevará?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes fui a visitar a mi madre. Cuando la vi, la abracé y la besé, y ella, por primera vez en mucho tiempo, respondió a mi abrazo. Realmente algo ha cambiado dentro de mi. Presiento que el sexo paso, va a durar toda la primavera, ¿en qué consistirá el séptimo?. Aún no es tiempo de saberlo, toca vivir el momento, por veinticuatro horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (mmmmmmmmmmmmmm!!)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-786970312555587182?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/786970312555587182/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/03/el-sexo-paso.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/786970312555587182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/786970312555587182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/03/el-sexo-paso.html' title='El Sexo Paso'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-604866090012193964</id><published>2009-03-14T12:08:00.001-07:00</published><updated>2009-03-14T13:26:37.783-07:00</updated><title type='text'>Fachadas Humanas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En mi trabajo me relaciono con políticos, también con personas de carne y hueso, y no es que una cosa excluya a la otra, ni mucho menos, es sólo que a veces, lo parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera hablar del ego, y de las fachadas que a veces nos ponemos. En estos últimos años, me he conocido más que en los 30 y pico anteriores, y he descubierto, para bien o para mal, que soy un tanto especial. Con ello no quiero decir que sea mejor ni peor que los demás, pero he reconocido que durante el transcurso de los años, dónde otros fueron cubriéndose de capas, yo fui descubriéndome. Mi físico lo denota, fui una niña gordita y hoy, soy una mujer delgada, y no porque haga régimen sino porque así se ha desarrollado mi cuerpo como reflejo de mi alma. El miércoles una compañera nutricionista me decía que la grasa te protege y que la gordura es sinónimo de miedo. Eso me hizo pensar en mi misma, y quizá otros puedan pensar también tras estas reflexiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida suele ser dura, o no. Pero aunque no lo sea, nos amenaza con posibles desgracias que no sabemos que superaremos hasta que no ocurren. Las personas tememos encontrarnos ante determinadas situaciones que nos pueden provocar dolor, como rupturas sentimentales, enfermedades y otras soledades. Lo curioso es que cuando ocurren sacamos siempre la fuerza que necesitamos para salir adelante. El problema es el miedo, lo desconocido y eso hace que nos protejamos ¿cómo? Con capas, que bien pueden ser capas de grasa, bien de mentiras, o bien pueden ser puras corazas que se manifiestan en una mirada inquietante, una manera de vestir estrambótica, o en una belleza de plástico. En el fondo de todo eso radica el mismo mensaje: no os acerqueis a mi, podríais herirme y no sé si lo superaría. Miradme desde lejos porque tengo miedo, ¿cuántas personas no son así?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, no hace mucho, me miré al espejo y no sabía quién era exactamente la persona que en él se reflejaba. No sé muy bien porqué tuve la intuición que aquella sensación no era positiva. Hablando con un profesor de lo perdida que estaba, me dijo que no me preocupara, que yo tenía recursos psicológicos y que estaba viva; &lt;em&gt;lo sé por el brillo de tus ojos &lt;/em&gt;dijo, y en realidad era cierto, mis ojos son pequeños pero brillan. Aquello me hizo pensar que quizá debajo de todos mis disfraces había una luz que enviaba destellos, y en plan metafórico inicié su búsqueda, despojándome de esas capas de protección que tantos años me había costado crear. La primera sensación, el miedo y el desamparo. La siguiente, el sentirme más viva, más despierta, más atrevida. Después de eso me hicieron daño, algunos me atacaron, pero me supe defender, había algo dentro de mi que me avisaba ¡cuidado! No es oro todo lo que reluce, recuerda que tú también fuiste una mujer acorazada, y la gente creía que eras una persona agradable, dulce, segura de sí misma, era después cuando te quedabas sola que sabías que aquello no era del todo real, y cuando se te acercaba alguien que te hacía sentir más de la cuenta huías despavorida, y le hacías daño antes de que te lo hiciera a ti. Pero eso no hacía que te sintieras mejor, te creaba otra capa, un piedra más en tu mochila. Y siempre al final, tenía un precio: la insensibilidad, la anestesia vital. Porque si no eres capaz de entregarte y arriesgarte a sufrir, morirás sin saber lo que es vivir realmente, y esa es una elección que todo ser humano debe hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy observo a las personas con más tranquilidad que antaño, no me comparo con ellas, no aspiro a tener lo que ellas tienen y yo no. Me siento plena con lo que tengo, y sé que cuando se cree un vacío, tras un tiempo de incerteza, algo nuevo lo llenará. Intento fluir, aunque no resulta del todo fácil, la tentación de acorazarse siempre está ahí. Soy una mujer sin máscaras, o con unas pocas, y eso hace que muchas personas se me acerquen, y que algunas, las menos, vampíricas, intenten absorver la energía que desprendo. Pero mi luz me avisa, y me aparto de ellas o simplemente, no me acerco. Tengo grandes amigas y siento por ellas un amor inmenso, pero a veces, las veo lejos, buscando todavía esa manera de cubrirse, de enfrentarse a sus miedos con mantos y disfraces que las convierten en chicas diez, en mujeres de hoy en día, del siglo XXI, activas, liberadas y estresadas. No sé en qué parte del camino de la liberación femenina llegamos a crear la idea de que una mujer tiene que estar estresada para ser moderna, tiene que tener una vida social intensa, tiene que follar asiduamente, tiene que trabajar con éxito, ser madre sin perder su atractivo, ser esposa sin dejar de atraer a otros hombres y dejarse la piel en conseguirlo ¿para qué? Para conseguir ¿qué?. Que los hombres se pierdan, que se reboten en su papel de seductores irremediables y se aferren al Peterpan que llevan dentro, y que les impide entender que el amor es mucho más que el mero enamoramiento. A lo mejor en esa imagen de liberación que hemos creado, nos hemos hecho más esclavas de nuestro falso ideal y hasta menos femeninas convirtiéndonos en burdas imitaciones de lo que nunca seremos: un hombre. No lo sé, es sólo un apunte.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dije en uno de mis posts que me apetecía relacionarme con hombres más allá del sexo. Y es que creo que en mi papel de mujer de hoy en día me perdí en eso de ser “atractiva”, de ser sexualmente activa y liberal, de no necesitar a un hombre para nada, porque al final, si estás sólo, la compañía te la dan los amigos, y el sexo puedes obtenerlo en cualquier parte. Y es cierto, pero no lo es. Porque cuando te vas despojando de tus capas, empiezas a entender, que ya no te interesa el sexo si no es para compartir sentimientos y sensaciones, que las cosas si no van más allá, no van, se estancan y se derrumban. Y una está aquí para avanzar. Quizá he tenido que sentirlo y perderlo para valorar lo qué es, aunque en el fondo sé, que era necesario, y que volveré a sentir lo mismo, o más, en otro momento más receptivo de mi vida. Y he descubierto, dialogando, que los hombres están perdidos, que no se encuentran, que también necesitan compartir y que también tienen miedo a sufrir, y sobre todo, a mostrarse débiles. Y se esconden en roles de machito que ahora ya no les sirven pero que han aprendido con los años.  Sí chicas, nosotras también tenemos un papel en todo eso, y pasa por dejar de escudarnos en las críticas al sexo contrario mientras seguimos operándonos los pechos. Pasa por mirarnos al espejo y sentir que en su reflejo encontramos a la mujer real que habita en nuestro interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso la política me resulta curiosa, porque independientemente del partido al que pertenezcan, se nutre de gente que es, o demasiado humana o demasiado máquina, no hay término medio, y en este submundo, compite y se autoregula, porque se necesitan entre ellos. La política es pura fachada en cierto modo, pero se conforma de dos tipos de personas: las que tienen una sensibilidad especial que hace que dediquen gran parte de su vida a intentar mejorar la vida de los demás, y las que tienen un ego tan fuerte como autodestructivo que hacen de la fachada el elemento más importante. Que se preocupan por obtener su fachada personal, que en el fondo no es más que el alimento de una máquina que crea más y más soledades. Leía hace un rato el blog de Pere Nieto, y una discusión sobre los sueldos de los consellers entre varios políticos y un anónimo. Me reservo mi opinión respecto al tema en cuestión, pero me llama la atención que el anónimo no se descubra, cuando en teoría tienen mucho más que perder aquellos que firman con nombre y apellidos, y que se mojan en cosas que algún día pueden perjudicarles sin que nadie les apoye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la política, y en la vida, prefiero fiarme de aquellos que dan la cara, y que se arriesgan a sufrir en un futuro sintiendo a tope el presente. Por que eso, y aunque ni siquiera ellos lo sepan, es una forma de amar intensamente. Porque cuando te amas a ti mismo sinceramente, confías en que la vida te proporcionará la fuerza que necesites para superar lo que venga, y entonces trasciendes el ego, no te vendes más y eres capaz de darte y de relajarte en el flujo de tu propia existencia. Y no nos engañemos, no todo aquel que dice ser libre y vivir el presente lo es realmente, muchas veces eso también es una pura fachada. Hace falta un gran esfuerzo y mucha humildad para vivir el momento intensamente y sin miedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé porque la vida, en estos últimos meses, me ha puesto delante de esos hombres y esas mujeres que yo creía plenos y felices, y que se desmoronan ante la sinceridad de mi blog, y me dicen, de la mejor manera que saben, que su vida no les satisface. Yo no soy feliz viendo que los demás no lo son, quizá algún razonamiento positivo deba extraer de eso, como intento hacerlo de todo. Y lo que siento, es que se genera en mi una tristeza que se transforma en un deseo de acoger y de sanar a mis congéneres. Quizá eso sea el amor, o quizá, paradójicamente, lo que acaba esclavizándome y llenándome de una confusión extraña, el amor ¿es necesidad de ayudar o es el ego de uno el que busca el sentido de su vida en que los demás lo necesiten?. Y otra vez me encuentro con la disyuntiva de poner unos límites que reconstruyan mi personalidad, y de entender que a quien mejor puedo ayudar es a mi misma. Es complejo, lo sé, pero necesitaba explicarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento sola en esto de liberarme de las fachadas que mis miedos crearon, y viene a mi mente esa frase de ese libro que Pere nombraba, 1984, “&lt;em&gt;ser el único miembro de una minoría, no significa estar loco&lt;/em&gt;”. Esa lucha por encontrar la autenticidad de mi ser, es mi Màtrix personal. Y si la gente conmigo dice lo que siente, será por un deseo inconfesable de despojarse de todo eso que no es realmente suyo y que creen que les protege, porque también se miran al espejo y ven una luz que sale de su interior y que ya no reconocen como suya. Y para decir cosas que piensan y que quizá no sean tan descabelladas, firman como “anónimo”, y, en ese pequeño detalle, dejan de ser auténticos. O invierten su energía en crear la imagen de mujer perfecta que alguien nos vendió, para atraer a hombres con fachadas que no se muestran por miedo a defraudar a una sociedad que nos quiere así, llenos de miedos y de mentiras. Pero, eso sí, siempre jóvenes y guapos. No, Pere Nieto, 1984, ya no es un libro de ciencia ficción. Y en esa lucha entre opuestos nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso a los inicios de mi blog, y quizá he vuelto a emplear, sin querer, un tono más serio e impersonal. Puede que ya nunca vuelva a ser aquella chica superficial que hacía reír  a sus amigas escribiendo sus devaneos con los hombres. A veces la echo de menos. Pero si éste es el momento en el que hoy me encuentro ¿no sería poner una barrera dedicarme a escribir cosas que no siento sólo por que creo que os gustarían más? Al fin y al cabo, como dice Xavito, la vida no es más que un constante reinventarse a uno mismo sin renunciar al auténtico yo que anida en nuestro interior, de todo capullo nace una flor, ¿alguien me sigue?. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bridget (enunaciertaparanoialosé)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-604866090012193964?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/604866090012193964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/03/fachadas-humanas.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/604866090012193964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/604866090012193964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/03/fachadas-humanas.html' title='Fachadas Humanas'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-1382752998115473522</id><published>2009-02-15T14:30:00.000-08:00</published><updated>2009-02-15T15:01:44.114-08:00</updated><title type='text'>EL QUINTO PASO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Han pasado quince días desde que escribí el último post, ahora estoy en mi casa, tengo a dos hermosos mozos del IKEA montándome los muebles nuevos que me he comprado y aquí estoy, disimulando que escribo algo o que trabajo porque no sé qué coño hacer. ¿era ese el quinto paso? No lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy ilusionada, me traen los muebles, mi casa a partir de hoy será distinta a cómo había sido. Esta mañana tenía que pasar por mi casa una chica para llevarse mi mesa y mis sillas. Pensaba tirarlas, lo cual no me hacía excesiva ilusión por que estaban nuevas, mi vecina me comentó que conocía a alguien que podría estar interesada. Hacia las 10 am ha llegado una familia entera de dominicanos, con carrito de coche y niño de un mes incluído. No sé cómo expresar la alegría que han mostrado al ver mi mesa con sus sillas a conjunto. La señora me ha dicho que la cosa estaba fatal, que acababan de encontrar un piso más barato del que tenían pero que no había muebles, ellos no podían comprarlos, y la gente ahora, no tira sus muebles a los contáiners. Han llegado reventados, pues venían andando desde lejos, les he preguntado cómo pensaban llevarse la mesa y las sillas, y me han dicho que cargarían una parte cada uno y las llevarían a cuestas. Ya puestos, les he preguntado si querían llevarse el mueble del ordenador y me han dicho: &lt;em&gt;sí por favor, Ud, no tire nada&lt;/em&gt;. Así que en un arranque de renovación les he dicho que podían llevarse el mueble, el sofá-cama, la mesita, las cortinas, y todos los cuadros. Se han vuelto locos de alegría, se han pasado la mañana haciendo viajes para llevárselo todo, y eso que yo les había dicho que no hacía falta que corrieran, que vinieran durante la semana si podían conseguir una furgoneta ya que a mi, a simple vista, me parecía imposible que pudieran llevarse el sofá-cama a cuestas. Pero se lo han llevado todo, daba la impresión de que en aquello les iba la vida. La madre del niño había tenido un mal parto y había estado a punto de morir, ahora estaba mejor, pero dormía en el suelo. La señora me ha dicho que la llamara cuando tuviera que limpiar mi casa que ella vendría, que me invitarían a comer cuando lo tuvieran todo montado. No sabía cómo decirle, sin sentirme culpable, que ellos también me estaban haciendo un favor a mi, que esos muebles yo debería de haberlos sacado de ahí en un momento u otro, y el hecho de que se los llevaran a mi me ahorraba un problema. Me han preguntado si conocía a alguien que necesitara algo, que ellos querían trabajar de lo que fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba empezando a sentir esa especie de satisfacción que da el hacerse consciente, de repente, de la suerte que una tiene por poder vivir sola en un piso confortable, irse de vacaciones y renovarse los muebles cuando considera que su vida necesita un cambio, el paterfamílias me ha preguntado: &lt;em&gt;y sus niños ¿dónde están?&lt;/em&gt;... &lt;em&gt;No, yo no tengo niños&lt;/em&gt;. Intentar describir la mirada de asombro y estupefacción que ha puesto al escuchar mi respuesta sería imposible. Después de un rato, me ha dicho señalando una foto que había en mi comedor, &lt;em&gt;¿y ese señor? ¿es su marido?&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;No, yo no tengo marido.&lt;/em&gt; Entonces sus ojos se han abierto de par en par y ha dicho &lt;em&gt;¿queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé?&lt;/em&gt;. La señora ipso facto ha rematado: &lt;em&gt;¡mejor!&lt;/em&gt;. Todos han sonreído, y yo le agradeceré esa respuesta eternamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor de IKEA que está montándome los muebles, acaba de recibir una llamada: &lt;em&gt;Hoooola mi amól, cómo está?&lt;/em&gt; Los gritos de mujer a través de su teléfono móvil resuenan en todo mi comedor vacío. Parece que se trata de una hembra en estado de mosqueo monumental, él le dice: &lt;em&gt;perdóname, estoy muy cansado, no paro de trabajar en todo el día, hoy me he levantado a las cinco y no sé a qué hora acabaré, ¿cómo quieres que me levante a las 2 am para conectarme al messenger?. ¿COMO VOY A ESTAR CON OTRA SI NO PARO DE TRABAJAR? ¿es que no confías en mi? Si yo te digo que no, es que no. Ahhh!! ¿hoy es San Valentín?. Lo siento amor mío, estoy todo el día trabajando, no sé si hoy podré levantarme estoy demasiado cansado, ya veremos. ¡¡LAS COSAS SON ENTRE USTED Y YO, A MIS PADRES NO LOS META EN ESTO!!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿¿???&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha colgado. Y yo sigo escribiendo. Empiezo a pensar que realmente a veces las mujeres somos unas tocacojones, me siento algo identificada con la hembra que había al otro lado del teléfono…y del mundo. Vivir tan lejos, es normal que una empiece a pensar que su amado pueda conocer a otra mujer. Y el mosqueo por San Valentín, quizá esté fuera de lugar ¿no?. Pero claro, supongo que este hombre en algún momento, al inicio de la relación, no olvidaba comprarle un detalle a su amada el día de los enamorados, le declaraba su amor y le escribía cosas bonitas. Se conectaría al messenger a todas horas para decirle lo mucho que la echaba de menos. Es normal que después la vida, el día a día, haga que todo se enfríe. Lo observo, está sudando, trabajando duro ¡pobrecillo! Ha tenido que dejar su país para salir adelante, y la otra mosqueándose porque no está conectado a las dos am. ¿será posible?. A veces dudo de si yo no fui muy dura con mi ex, quizá no supe entender que él necesitaba vivir su vida, cuando me dijo que iba a pasar un fin de semana con una cordobesa que estaba tremenda, que había conocido a través de internet, que no tenía ningún interés en ella, que sólo quería conocer gente nueva…¿no tenía razón al tratarme de celosa compulsiva? ¿no debería haber confiado en él? ¿no debería haberlo entendido? me reblandezco, al fin y al cabo es San Valentín, ¿y si lo llamo? Hace mucho que no sé nada de él ¿se acordará de mi en un día como hoy?... ¡qué difíciles son las relaciones!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me saca de mis divagaciones uno de los montadores: &lt;em&gt;Bueno, esto ya está!! Nosotros nos vamos!!&lt;/em&gt; Mientras recojen, el chico de la llamada telefónica marca un número: tic, tic, tic… &lt;em&gt;Hola mi amól ¿qué hasés?&lt;/em&gt;. Escucho embelesada agradeciendo que me deje asistir a la reconciliación…Si hubiera encendido la tele no hubiera visto una peli mejor...&lt;em&gt;¿querés que vaya para tú casa? &lt;/em&gt;Pienso... ¿tú casa? ¿ahora? ¿no estaban separados por miles de Kms? ¿no era el messenger lo que los unía?...&lt;em&gt;sí mi amól me muero por tenerte entre mis brazos, hoy es San Valentín ¿sabés?. ¿cómo? ¿no lo recordaste? ¿no habrá otro por ahí? SÍ, ME PONGO CELOSO ¿QUÉ PASA?? .&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COOOOÑOOOO!! Hiiijo de puta!! Largo de mi casa!! Ni propina ni ostias. Ala!! Adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí estoy, sola con mis muebles nuevos. Llevo todo el día encerrada en casa y no pienso salir de aquí, voy a recrearme en ella a pensar en los cuadros que colgaré, en cómo la adornaré. No quiero pensar que todos los hombres son unos cabrones, no quiero recrearme en los recuerdos que me provocan dolor. ¡¡Puto montador de muebles!! No quiero relacionarme con nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena el teléfono, es el Duc, él tampoco quiere hacer nada hoy. &lt;em&gt;Por favor Duc, vente a cenar&lt;/em&gt;. Ha aparecido con un montón de comida, un vino excelente y postre. Hemos cenado, hemos hablado de los acontecimientos del día…y finalmente me ha dicho…&lt;em&gt;sí Bridget pero ¿sabes una cosa? Hace tres meses, era imposible tener una conversación contigo que no fuera analizar tu relación con tu ex y sus problemas emocionales, era una obsesión para ti entender porqué él se comportaba como se comportaba, y hoy, hemos pasado toda la cena hablando de temas varios, has tenido una semana movida y has disfrutado en tu trabajo, has coqueteado con hombres, te has hecho la manicura y has vuelto a subirte a tus inconfundibles tacones, has apadrinado a tu becario, tienes una casa preciosa, estás relajada, haces bromas y te ríes ¿no te das cuenta de que estás mucho mejor?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene razón…estoy mucho mejor…sólo que a veces...una no se da cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un trágico San Valentín una acaba pensando que su mundo se reduce a un fin de semana sin salir de casa. Sin embargo, su casa está hermosa, y ha estado apoltronada en su sofá mientras el capullo del móvil le montaba los muebles. Y después ha llegado un hombre a su casa cargado de cosas buenas para comer, de conversación agradable y de halagos hacia mi persona. Si el Duc siempre encuentra la manera de hacerme sentir especial, será porque realmente lo soy. Él es un hombre exigente. Hemos hablado hasta las dos de la mañana, y hemos convenido que la semana que viene sí que nos pegaremos una buena juerga ¡Tengo tantas ganas de salir a bailar!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras…una familia de dominicanos afincada en Barcelona…ha tenido que hacer 20 kms a pie yendo y viniendo para llenar su casa con los muebles que yo no quería, y aún así, seguro que ahora ellos, duermen contentos y satisfechos porque tienen una mesa sobre la que comer y una cama donde dormir. Yo soy su heroína del día, gracias a la cual la madre del bebé descansará sobre un colchón. Esa extraña chica madura que vive sola, sin marido y sin hijos, y que, de repente, se ha vuelto loca regalándoles cosas que estaban nuevas. ¡Puta crisis!. Y dicen que esto no ha hecho más que empezar. Pero yo estoy bien, mejor que hace tres meses, tengo muebles nuevos, un trabajo que me gusta y estoy rodeada de gente que merece la pena. Y me siento tranquila, la injusticia de la familia dominicana, en otro momento, me hubiera indignado, entristecido. Hoy pienso que quizá el universo dispone las cosas de forma equilibrada aunque no sepamos valorarlo desde cerca. Yo les he dado mis muebles y ellos me han ahorrado un traslado aunque fuera al contáiner. Ellos tienen, igual que yo hoy, la satisfacción de estrenar un sitio nuevo. Y esta noche cenan en familia, tranquilos y con salud. Como yo con el Duc. Al otro lado del planeta, una mujer se debate por la desconfianza hacia un hombre que le jura que no está con otra, cómo yo hace tres meses, y ese hombre se dirije ansioso a estrujar en sus brazos a otra mujer que ha olvidado que hoy es el día de San Valentín. Quizá no se trate de ricos y pobres, quizá no se trate de hombres y mujeres. Quizá la justicia sea otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá, mientras he escrito este relato, en el transcurso de este extraño y revelador día, he dado sin darme cuenta, el quinto paso, y he aprendido, que no todo está bajo mi control, que hay que aceptar las cosas como son y confiar en que no tengo porqué entenderlas y manejarlas siempre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Buenas noches!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (ya!!)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-1382752998115473522?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/1382752998115473522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/02/el-quinto-paso.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/1382752998115473522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/1382752998115473522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/02/el-quinto-paso.html' title='EL QUINTO PASO'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-5535316222113130334</id><published>2009-01-31T08:32:00.000-08:00</published><updated>2009-01-31T08:43:18.777-08:00</updated><title type='text'>Ave Fénix</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Pasadas un par de semanas, decido ponerme manos a la obra y volver a ser la que una vez fui. Si es que eso es posible, claro. Analizo: ¿qué me lo impide?, la tristeza de la pérdida por un lado, y la rabia del engaño por el otro. Y también ¿para qué mentir? el miedo no sé a qué exactamente. ¿Qué hacer?, lo primero que se me ocurre: pintar mi casa. ¡qué chorrada! ¿no?. Bueno, más bien contratar a alguien para que la pinte. Sí, mi osteópata me dijo que estaría bien hacer algún trabajo manual, y pensé en pintar, pero fui dejando pasar el tiempo hasta que me di cuenta, que si tenía que hacerlo yo, nunca lo haría. No es lo mío. Decidí pintar el comedor de chocolate y lila. Chocolate, una pared, en memoria de aquel hombre del Caribe que me hizo descubrir a la hembra primitiva que habita en mi interior. En recuerdo de aquel cuerpo perfecto, brillante, lleno de músculos tersos y establecidos, y de aquellos labios carnosos que dibujaban una sonrisa llena de vida, de ilusión, de esperanza por el mundo mejor que él creía posible. Lila, ¿no es el color del feminismo, dicen? Pues para recordar que soy una mujer como la copa de un pino, y que no me avergüenzo de ello con sus pros y sus contras. Sí, soy como todas ¿qué pasa?. Esas todas que llenan mi mundo de amor y comprensión, esas todas que no me han dejado sola ni un instante. Única como todas, llena de misterio y de conexión. Esa soy yo, y eso es lo que refleja el lila de mis paredes. Mi habitación, una pared de azul más oscuro, cómo la noche que me acompaña cuando me conecto con esos seres que me hablan y mesan mis cabellos. Y el resto de azul celeste, cómo los días de verano que inundan mis ojos de sol y esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo paso, descansar, relajarme, asumir que se ha producido un cambio y que debo decir adiós a lo antiguo para poder dar la bienvenida a lo nuevo. Perdonar y agradecer estos meses maravillosos y el aprendizaje intenso que he hecho de mi misma, de mis miserias y de mis virtudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta etapa de descanso, mucha gente apareció por mi vida, dándome cosas sin esperar nada a cambio. Increíble. Existe y me emociona que así sea. ¿quién los puso en mi vida? No importa pero gracias. Apareció Gemma, amiga y terapeuta en PNL donde las haya, que me hipnotizó sin que me diera ni cuenta, y de repente, tenía seis años y mis padres se miraban, sabían todo el uno del otro, pero no se conocían. Mi madre quería mostrarse pero no se atrevía, se sentía inferior, tenía miedo, y mi padre pensaba en papel de cuadrícula, no se mostraba, pero ni siquiera era consciente. Hacía todo como era debido y pretendía enseñarnos y darnos las armas para que nosotros pudiéramos hacerlo también. Después se fue, puede que antes de que nos hubiera enseñado todo, quizá antes de tener tiempo de hacerse consciente. Y nos dejó huérfanos, extrañando un amor y un cariño que quizá nunca supimos qué forma debía adquirir para hacernos plenos. De repente, entendí pautas en mi comportamiento, que no tenían razón de ser porque no eran mías, eran copiadas. Y entendiendo, puuuff, desaparecieron, se disolvieron, y entendí que yo no sirvo para estar en pareja sintiéndome inferior, porque sencillamente no lo soy. Hablé con Sila, la maestra, que me dijo, en pocas palabras: ¡vive! Cura tu herida, descubre la mujer maravillosa y seductora que habita en tu alma, y no tengas miedo, ¡seduce, siéntete bella, ríe, diviértete, conversa, relaciónate, folla!. Y Ariadna, que me habló del poder de seducción reprimido y de mi vida anterior de sacerdotisa. Susy que siempre encuentra las palabras que yo no encuentro para describir lo que siento. Y como olvidar a mis chicas facebook, Yolanda y Brieva, que hacen que me crea aquello que alguien me dijo una vez: mirando las cosas de otra manera, el mundo cambia. Cuántos mensajes de gente diversa sin conexión que pueden reducirse a uno sólo: “Eres una mujer maravillosa, asúmelo, y empieza a disfrutarlo”. Eso no puede ser fruto de la casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercer paso, recuperar mi vida social. Primera noche, salida con Mercé por el Raval. Ella me dijo: te voy a llevar a un sitio dónde la gente te habla. ¿cómo? Sí, sí…fui allí en Navidad y la gente me hablaba. No sé, Mercé, será que sería Navidad y que iban muy borrachos. Igualmente fuimos, nunca digo que no a conocer cosas nuevas. Y en efecto, la gente nos habló. El Kentucky, un bar antiguo y quiche en Arc del Teatre, que se llena a la hora de cerrar. La música es suave y flojita, la gente, peña de freakies donde los haya, bebe y te habla. Se te acerca y te dice: hola ¿qué tal? Así hablamos con un guapo italiano que vivía en Barcelona que era psicólogo y fotógrafo, iba acompañado de una chica, pero aún así nos habló. Después conocimos a Leo Rana, músico y escritor argentino residente en Madrid. Era bajito y cabezón, con una mata enorme de pelo moreno, y vestía traje negro, con corbata de piel de leopardo. Se nos acercó y nos dijo: Y a ustedes ¿Qué les hase felises? Así entablamos una freakie conversación sobre la felicidad hasta que nos cansamos del acento argentino y nos movimos hacia la barra, dónde alguien volvió a decirnos ¿hola qué tal?. Éste era un gallego, sociólogo y economista, que venía del partido Barça-Coruña, con él hablamos de la vida en Barna y de las relaciones que finalizan. Se acercó su amigo que inició un discurso sobre lo inadecuado del horario español con respecto al resto de Europa y su ciudad favorita: Lisboa. Miramos el reloj: las 6:30 am. No puedo creerlo. Yo creí que serían las 2 am. Nos dijeron de ir a hacer la última a su casa. Pero aún no llegó el momento de retomar la vida sexual, así que…más adelante quizá. La noche finalizó con buen sabor de boca, risas en casa de Mercé intentando resolver el misterio de la noche ¿por qué todos los que se nos habían acercado tenían dos profesiones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre semana, cenas todos los días, raclette con Carles, mi ex novio y gran amigo que me cuida como nadie; martes con Chari y Luisa mis maravillosas vecinas que me aconsejan en la redecoración del piso y que alegran mis días y dan magia a mi mundo; miércoles Sila, la maestra de la vida y gran astróloga, cena y risas con las supernenas; jueves danza del vientre y cena con esas compañeras que parece que no han llegado por azar; y viernes, cena despedida de Xavi con los becarios, ya exbecarios, borrachera, de bares por Santaló y bailoteo en Luxxxorrr. Está bien ser consciente de que cuando decida retomar mi vida sexual, ahí estará blueys, siempre dispuesto a satisfacer a una hembra ¡¡ja, ja!! Tanta tontería, algún día caerá, y se va a cagar!!. Y mi príncep groc, mi hermanito, tan fuerte y tan sensible a la vez, nadie le entiende, pero algún día lo entenderán. ¡gracias por tu mensaje, gracias por ser capaz de darme lo que necesito en el momento que lo necesito y gracias por protegerme con tanto ahínco!. Finalmente, tarde de domingo, de vinos con Jamina para descubrir como la vida nos pone siempre ante personas que tienen algo que decirnos en el preciso momento en el que tenemos que escucharlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarto paso, relacionarme con hombres. Sí, necesito saber que hay hombres emocionalmente sanos. Me queda un miedo extraño a que me embauquen, a que me muestren una cara para seducirme y que la real sea absolutamente contraria. A que me digan simplemente lo que quiero oír y no lo que piensan o sienten. Primero llegó a mi vida el maestro Duch, y con este blog, que inicialmente pensaba dirigir a un público femenino, me doy cuenta de que hay un montón de hombres deseosos de mostrar su lado más emocional. No sólo por los que escribís comentarios, que me encanta, también por aquellos que sin mostrarse en público me han enviado mails haciéndome saber que lo que digo les ha llegado. Increíble. Leo, en el Ágata me dijo que había leído mi blog y que le había encantado, y aquel simple comentario me animó la noche. Pere, me llevó a una escuela de hostelería en Horta y hablamos de nuestras cosas, y aunque parezca una tontería, me emociona conocer hombres que no tienen miedo a ser felices ¡enhorabuena!. Como las birras con Gabi y esa sensación de que él sí ha encontrado ese equilibrio que ansiaba. Aún me quedan cervezas pendientes y espero que amistades incipientes. De repente, siento la necesidad de relacionarme con hombres de una manera diferente, más sincera y más directa, y sin que medie el sexo potencial o, si media, que no sea lo más importante. Gracias a todos por estar ahí. No quiero solucionarlo todo grabando en mi mente la idea de que todos los tíos son iguales. Soy demasiado inteligente para caer en tópicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me dicen que salga, que me divierta, pero siento que aún no es necesario, siento que debo descansar, mi mente ha trabajado tanto estos últimos meses que no para de azuzarme con ideas infravalorativas que combato con tesón, por eso tengo que respirar un poco y recuperarme, cada día un poco más. Siento que la primavera está a punto de llegar, pero no hay prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que este “post”, como me enseñó Carles que se llamaban las entradas en el blog, parezca un tanto surrealista. Pero sentía la necesidad de escribirlo, me aposenta todo lo sucedido en estos últimos días. Por que en determinados momentos, sintiendo que mi mundo exterior se estaba derrumbando, notaba que por dentro algo crecía, y lo dejé hacer, dejé que mi vida me llevara por derroteros no comunes. Me estoy dejando caer para poder convertirme en el ave fénix, pasando mi torre para poder vivir mi estrella. Y necesitaba plasmar lo que me va pasando sólo por darle un poco de forma a un montón de sensaciones. Ahora, sin entender muy bien porqué, durmiendo en una habitación de color azul intenso me siento sumergida en mis profundidades, como si la decisión de pintar no hubiera sido banal. Ahora duermo intensamente y siento cómo floto. Vale sí, puede que esté flipando con el olor a pintura, pero siento que estoy protegida, que bajando me miro a un espejo en el que nunca me atreví a mirar, y aprendo cosas que me van a servir en una etapa nueva de mi vida. Un aprendizaje: que puedes decorarte a ti misma como quieras; y otro, que puedes darle poder a alguien para que lo haga. Si decides contratar un decorador, tienes que entregarle las llaves de tu alma, y si se las das a cualquiera, puede realizar auténticos destrozos. Todo lo que te pase, es tu responsabilidad. Nada es gratis. Sólo hay un culpable de las cosas que te ocurren y eres tú mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Joan me echó las cartas me dijo que no estaba pasando por un ruptura sinó por una crisis personal. Y ahora lo entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, me asomo a los abismos de mi alma, y veo un mundo maravilloso dentro de mi, ha estado siempre ahí, esperando que me decida a explorarlo. Respiro hondo y enfrento mis miedos. Mi vida será como yo quiero que sea. Soy una winner y pienso demostrarlo. ¿cuál es el quinto paso? me muero por inciarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (ahíestá)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-5535316222113130334?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/5535316222113130334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/01/ave-fenix.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/5535316222113130334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/5535316222113130334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/01/ave-fenix.html' title='Ave Fénix'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-2667031008137458435</id><published>2009-01-17T08:57:00.000-08:00</published><updated>2009-01-17T09:05:55.553-08:00</updated><title type='text'>Un año más</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un año más…y qué año, aunque hace ya algunos años que mi vida parece un torrente de acontecimientos, de pensamientos, dudas y dilemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando colgué mi primer escrito en el blog, Jamina, me escribió y me dijo que desde que había hecho el camino de Santiago le habían pasado un montón de cosas. De repente me di cuenta que la primera vez que yo me planteé mi felicidad, fue al llegar a Santiago. Tras aprobar las oposiciones hice el camino y arrastré conmigo a mi pareja y varios amigos. De los cinco que salimos tres llegamos al final, entre ellos mi pareja tras pasarlo muy mal con unas ampollas y dudar constantemente sobre si volver a casa o no. Quizá en el Camino por primera vez lo sentí como una carga, yo lo veía sufrir y sabía que si yo le decía que volviéramos juntos no dudaría en volver. Pero yo estaba bien, a mi el cuerpo me respondía a la perfección, había hecho una promesa y quería cumplirla fuera como fuera, no entendía porque él no podía tomar su decisión de volverse si no era conmigo. Quizá fui muy dura y quizá simplemente a él le hizo ilusión llegar. El caso es que llegamos y nos pilló el subidón. Cuando estábamos haciendo cola para dar tres cabezazos al santo, hablábamos de los tres deseos que íbamos a pedir y yo de repente pensé, ¿qué pido? Tengo todo lo que quiero. Al  volver a Barcelona ya se había sembrado en mi la semilla de la duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así empecé a replantearme mis deseos. Una carrera, una pareja, un trabajo, un piso, un coche, una vida tranquila, vacaciones… ¿qué más podía pedir? ¿qué era lo que fallaba? Eso sólo fue el principio, me sentía un poco engañada, defraudada con la vida en general, había hecho todo lo que se suponía que tenía que hacer para ser feliz, me dijeron que estudiara y yo estudié, me dijeron que me buscara un trabajo estable y lo hice, me dijeron que encontrara un buen hombre como pareja y lo encontré, bueno vale, encontré unos cuantos, pero en aquel momento creía que ya tenía al definitivo. ¿por qué ahora no sentía la immensa alegría de haber obtenido todo lo que me había propuesto?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será que la vida es un constante devenir de búsqueda de respuestas, será que la felicidad se encuentra sólo en el proceso de la búsqueda y no sabemos valorarlo en su momento. Yo no me siento desagradecida con la vida, no creo que sea una mujer amargada que no sabe valorar lo que tiene, me gustan las pequeñas cosas, disfruto con la vida en general, y la gente me apasiona. Pero de alguna manera me sentía defraudada y asímismo culpable por no saber valorar todo lo que tenía. El tiempo fue pasando y un día todo estalló en mi interior, y en cuestión de poco tiempo mi vida se fue al traste. Han pasado unos años ya de eso, no puedo decir que me arrepienta, creo que inicié un período de autoconocimiento de mi misma y de necesidad de experimentar que me han colocado donde estoy ahora. Y ahora ¿dónde estoy? Quizá estoy escribiendo para obtener una respuesta a eso. Creo que en un punto de no retorno y aferrada a mis viejos esquemas de los que no sé muy bien como desprenderme. Quien haya pasado por eso sabrá que es un proceso doloroso porque así debe ser, pero que cuando pase dará lugar a algo nuevo que, sea mejor o peor, será más mío, más auténtico y más propio, porque yo fui quién lo eligió sin dejarme mediatizar por las ideas sociales o familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no era de esto de lo que quería hablar. Quería hacer referencia a mis últimas vacaciones. Fui a visitar a una amiga. Una chica española que se casó con un árabe y vivió con él doce años en su país, tuvo dos hijos y una nueva vida llena de ilusiones y esperanzas, que se truncaron por los malos tratos y las amenazas que acabó recibiendo del que un día fue el amor de su vida. Tuvo que huir porque era necesario, dejando allí a sus hijos y ahora intenta desde aquí lidiar con la justicia en esa árdua tarea de conseguir la custodia y ejecutar eso en otro país. Al menos ella querría tener un derecho de visitas, pero de momento ni siquiera tiene eso. Se largó de casa, en un país donde la mujer es la fiel sirviente del hombre, cometiendo el peor de los delitos. Ahora él la ha privado de todo contacto con sus hijos, y eso, es lo más difícil de sobrellevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querría hacer una reflexión sobre este tema concreto, porque aunque ahora la considero una amiga, cuando fui a visitarla, casi no la conocía. Fue a través de otra amiga común que nos pusimos en contacto, había hablado con ella un par de veces, pero no sabía realmente quién era ella, hasta estos días que he pasado en su ciudad. Cuando escuchamos este tipo de historias, siempre nos aferramos a los tópicos de forma automática. Ella ha tenido que oir en ocasiones de funcionarios de justicia la frase de : “eso le pasa por liarse con un extranjero.” Yo misma, cuando conocí su historia pensé que a mi nunca podría pasarme algo así. Y ella, en alguna ocasión mientras estuve allí, me comentó algo acerca de “es que yo no tengo personalidad, porque si la tuviera, no me hubiera pasado lo que me pasó”. Siempre es más fácil hablar desde fuera, y pensar “a mi, esto, nunca, yo no me dejaría embaucar.” Sin embargo estos días con ella han sido un cúmulo de sensaciones y conexiones con ciertos sentimientos comunes que habitan en mi interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vengo de una ruptura con alguien a quien amo profundamente. La decisión de romper la tomé yo, y aún así no logro desengancharme de ese amor que en ocasiones me resultó dañino y que sentí como atentaba contra mi dignidad interior. Hablando con mi amiga, me di cuenta, de que ella es una mujer increíble, que se fue por amor a un país desconocido, aprendió una lengua extraña y se desenvolvió como nadie lo hubiera hecho, trabajó, crió a sus hijos e intentó que su relación funcionara, pero no fue posible porque él no entendía ciertas cosas. La diferencia de culturas era sólo el detalle, lo demás es que a veces, en cualquier relación el otro no sabe aceptar que hay cosas que forman parte de la esencia de la persona y que no deben ser destruidas. Si para tu pareja es importante que seas musulmana, debe de ser consecuente con ello y buscar una pareja musulmana, igual que si es importante que seas de una determinada manera debe de buscar a alguien así. Porque cuando intentamos cambiar al otro, en su integridad, es cuando entramos en el juego de la manipulación y el engaño. Si el otro entra al trapo, acaba despersonalizándose hasta tal punto que se olvida de quién es y empieza a actuar de una manera que no resulta natural, ni coherente. Después todo desemboca en recriminaciones, insultos, amenazas. Tú tienes que ser como yo quiero que seas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me comentaba mi amiga que en ocasiones se planteó la posibilidad de convertirse al islamismo para que su marido la dejara en paz, aunque en el fondo no lo sintiera, al menos de esa manera conseguiría que se calmase y no sentirse amenazada. Pero sentía una fuerza interior que le decía que no podía hacer algo que fuera en contra de sí misma por muy justificado que estuviera. Esa actitud no es de una persona que no tiene personalidad y que la engañan. Me encontré con una mujer fuerte, dinámica, con un empuje difícil de encontrar, y a pesar de su situación, con ganas de luchar y de salir adelante. Me encontré con alguien digno de admiración y de respeto, que me hizo ver que si a ella podía pasarle también podía pasarme a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de hecho ¿no me había pasado? ¿no llevaba un año y medio intentando excusar a una persona que constantemente me llevaba al límite, justificado por el hecho de que venía de una relación anterior difícil? ¿no llevaba un tiempo planteándome si la maltratada psicológicamente no estaba siendo yo? ¿y es que aquí en España no hay parejas que acaban cediendo a su propia personalidad sólo porque no quieren que su pareja se enfade o porque tienen miedo a quedarse sólos? ¿no hace falta ser muy valiente y decidido para tomar una decisión así?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos tenemos unos límites. A veces son unos, otras veces son otros, pero es obligación de quien te quiere esforzarse en reconocerlos y no vulnerarlos por muy tontos que le parezcan. Si le parecen tontos y no está dispuesto a vivir sin traspasarlos, que te deje y que busque otra persona con unos límites más acordes a los suyos. Igual que tú debes observar los suyos. Una relación deja de tener continuidad a partir del momento en que los actos que se desencadenen merman la dignidad de uno de sus miembros, o de los dos. Es una línea difícil de trazar, muy difícil. Y cuando estás enamorado/a es muy duro reconocer que duermes con el enemigo, y mucho más duro tomar la decisión de acabar con una relación que te hace daño en aspectos que te son cruciales, aunque en el resto sea maravillosa, cuando tu partenaire no está dispuesto a negociarlos, sinó que prefiere seguir haciendo la suya y solucionar tus frustraciones a base de discusiones que acaban haciéndote sentir culpable porque al final resulta que ya no eres la mujer segura y desenvuelta que conoció. Y cuando tú sabes, en el fondo de ti misma, que si no lo sigues siendo, es precisamente porque esa mujer hace ya tiempo que lo hubiera enviado a la mierda, y que es precisamente por mantener esa relación por lo que has dejado de serlo. Por que no puedes ser una mujer segura de ti misma si tienes al lado a alguien que encuentra placer en destrozar esa seguridad para reforzar la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía Joan, que hay que escuchar a la vez a la cabeza, al corazón y al instinto, y aceptar aunque nos pese que el hombre es infiel, y que no puede permanecer fiel toda la vida sin que su naturaleza instintiva se vea vulnerada. Estoy de acuerdo en escuchar esos tres centros, aunque no sé cómo ostias se hace. Llevo unos meses intentando salir de la tiranía de mi cabeza y no acabo de conseguirlo. Últimamente parece que es la única que me habla y para cambiar de opinión en cada momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aceptar que el hombre es infiel por naturaleza ¿no es eso lo que venimos aceptando las mujeres a lo largo de los años? Pero ¿a qué nos lleva?. Yo he pensado muchas veces que quizá las relaciones deberían ser abiertas y libres. Pero cuando he probado esa posibilidad me he encontrado con mis límites, y aunque mi mente lo entendía no sé si era mi instinto o mi corazón el que ponía freno a mi bienestar en esa situación. ¿qué hay que hacer entonces? ¿cuándo la persona a la que amas te exige que cambies tus principios si quieres estar con ella? ¿existe otra solución que no sea tirar la toalla y buscar una persona que se adapte mejor a ti? Si alguien la conoce por favor que me lo haga saber. ¿y no será que precisamente cuando corazón-cabeza-instinto están equilibrados es cuando no necesitamos buscar fuera de la vida o de la relación, aquello que deberíamos encontrar dentro?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso prometo que este es la última vez que escribo con aires de tristeza. Siempre me he caracterizado por mi sentido del humor y estoy trabajando para reencontrarlo. En el próximo, espero haceros reír con mis aventuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (reencontrandoalamujerseguraydesenvueltaqueunavezfue)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-2667031008137458435?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/2667031008137458435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/01/un-ao-ms.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/2667031008137458435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/2667031008137458435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2009/01/un-ao-ms.html' title='Un año más'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7917366839244175645.post-4292741725277711794</id><published>2008-12-30T15:00:00.000-08:00</published><updated>2008-12-30T15:06:46.051-08:00</updated><title type='text'>Reflexiones al azar</title><content type='html'>Hace tiempo que tengo la inquietud de crear un blog para hablar sobre temas que me interesan. No sé muy bien cómo enfocarlo, ni cómo empezar. No me apetece mucho presentarme, eso ya se irá viendo. Tanto pensar en cómo iniciar algo, a veces, al final, no lleva a nada. Así que empezaré, sin más rodeos, escribiendo unas reflexiones que últimamente vengo haciendo sobre un tema tópico pero no por ello poco importante: los hombres y las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quizá porque han habido algunos cambios en mi vida, como la finalización de una relación con alguien que a pesar de que me gustaba mucho, me hacía daño; o quizá porque simplemente ha llegado un momento en mi vida, en que me toca reflexionar sobre eso, a menudo, ahora que paso sola mucho tiempo, en la calle, en los bares, en los eventos a los que asisto…suelo fijarme en determinadas actitudes que antes pasaba por alto. Y no sé si todo el mundo percibe lo mismo que yo, o si soy la única que se da cuenta de que, de alguna forma, en algo nos estamos equivocando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado pasado asistí a una fiesta de unos amigos unos cuantos años más jóvenes que yo, ellos tienen veintimuchos y yo treintaymuchos. Asistí porque le tengo cariño al anfitrión que inauguraba su piso, y porque tampoco tenía nada mejor que hacer, pero mi idea era estar un ratito, tomar algo e irme con unos amigos a la discoteca. Pensé ¿qué pinto yo en una fiesta de veinteañeros? A veces enfocamos las cosas ya de entrada, de una manera que nos limita, y creo que no debería ser así, en esa fiesta estaban tres chicos a los que adoro, y con algunos de ellos conecto de forma especial, en definitiva, son amigos de verdad, que admiro y respeto y con los que puedo mantener conversaciones dignas de ser tenidas, cosa que últimamente valoro mucho, tanto en hombres como en mujeres. Y la verdad es que, ignorando el hecho de que al final me comí unos quicos que me sentaron fatal y tuve que irme a mi casa a las 2 am vomitando por toda Barcelona, yo, el sábado noche, me lo pasé bien, me sentí a gusto, querida y hasta deseada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observé, la presencia de otras mujeres, más jóvenes que yo, sobre todo un grupito de chicas, muy monas ellas, muy altas y muy arregladas, que conversaban entre ellas. Los chicos querían acercarse, y cuando lo hacían, ellas, les sonreían y hablaban un rato, hasta que el chico en cuestión se cansaba y volvía a nuestro grupo, con comentarios del tipo: “éstas necesitan un par de copas más para hacer con ellas lo que quiera”, “están muy buenas pero no puedes hablar con ellas más de dos minutos”, etc. Después habían otras, muy monas también, que venían con pareja, y estaban integradas en algún grupo junto a su novio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, desde mis 37 años, observaba aquello, y me sentía como por encima, como si no fuera conmigo, pero, a la vez, tenía la sensación de que sí, sí que iba conmigo. Porque mi primer impulso fue pensar: ¿qué quieres? Si tienen 20 años, ellos funcionan con la polla y ellas aún creen que llegará su príncipe y se casará con ellas. Y esa forma de verlo, me hacía entenderlo y no criticarlo. Sin embargo, mi voz interior, a la que últimamente estoy aprendiendo a escuchar, me decía que sí, que sí que era importante. Que es ahí e incluso antes, cuando el caldo de cultivo de lo que serán las relaciones sentimentales de una persona, empieza a hacer xup, xup. Cuando los hombres piensan que las mujeres somos tontonas a las que hay que engañar con palabras de amor para poder follarnos. Y las mujeres vivimos en la inopia de que cualquiera de aquellos sapos puede convertirse en príncipe si conseguimos que sienta lo maravilloso que es ser querido por una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pensé que probablemente, aquellas chicas monas con aspecto de tontas, no debían ser diferentes a mi unos años antes, y aquellas otras que por tener un novio, se sentían con más libertad para integrarse entre los grupos y tener conversaciones más variadas con unos y con otros, tampoco. Por que esta sociedad, desde muy temprana edad, te inculca la idea de que con pareja somos seres más completos. Después crecemos y encontramos diferentes formas de buscarla, nos hacemos más tradicionales, más liberales, nos vestimos conforme a ello…nos vendemos. Y empezamos a tener experiencias más o menos frustrantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por que aquellos chicos, mis amigos, todos, habían pasado por relaciones intensas que acabaron en soledad, y se comportan ahora, como si las mujeres fueran sólo objetos a los que acceder para pasar una noche, y sin embargo yo los conozco, y ellos, todos, son tipos fantásticos que anhelan encontrar a alguien que les proporcione aquello que una vez sintieron dentro de una relación que finalizó - por que en esta vida todo acaba - con una mujer a la que en su interior tienen idolatrada. Y seguramente, a aquellas chicas, que no conozco, también les pasaría algo parecido. Si es así, si todos buscamos cosas parecidas, ¿por qué nos empeñamos en concluir que hombres y mujeres somos distintos? ¿qué nosotras somos manipuladoras y ellos unos cabrones materialistas sin escrúpulos? ¿en qué nos equivocamos? ¿cómo vamos a conseguir así relaciones auténticas?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo me dice que la cosa va de corazas. Hay una edad, la que sea, cuando aparece el primer amor, en la que hombres y mujeres nos entregamos sin reservas a quien creemos que será la persona con la que compartiremos nuestra vida. Y lo hacemos todos sin excepción, y nos sentimos especiales, tocados por la varita mágica de la felicidad más absoluta. Después la relación se desarrolla, y empiezan las decepciones. De entrada porque, gracias a Dios, el primer amor no suele ser el último, las personas evolucionamos cada día y nos convertimos en seres distintos que ya no tienen tantas cosas en común como al principio; y más tarde, porque prescindir de esa ilusión, ese amor y ese cariño que se ha generado, duele, cuesta reconocer cuando acaba y se convierte en dependencia y en miedo. La relación finaliza o continúa corrompida, y da igual quien sea el culpable, se abre una grieta insondable en nuestra alma, que intentamos cubrir desesperadamente con otra relación, con un amante o con ideas tópicas del tipo, todas las mujeres son unas manipuladoras y todos los hombres unos capullos. Pero es sólo nuestro miedo a sufrir lo que nos hace pensar así, y en eso, sí que somos iguales, hombres y mujeres. Las siguientes relaciones que iniciemos están abocadas a la desconfianza, a la mentira y a la autoprotección. ¿hay solución a eso? No lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá todo venga de esa idea falsa de que hay que estar en pareja para estar completo, y a partir de cierta edad, formar una familia. Quizá si no nos aferráramos a las relaciones que ya no tienen nada que ofrecernos, y nos dedicáramos a cultivarnos más a nosotros mismos, todo eso no se produciría. Pero no lo hacemos, perpetuamos relaciones que nos hacen daño, que nos incomunican, y acabamos, durmiendo con personas que apenas conocemos. Intentando evitar la soledad, acabamos más sólos que la una. No creo que sea algo que pase en la veintena y se arregle en la treintena cuando los hombres deciden sentar la cabeza y las mujeres escuchan la llamada de la maternidad. Observo las parejas estables en edad adulta y no me parece que sean un ejemplo de que las cosas se arreglan con el paso del tiempo. Las mujeres siguen quejándose de los hombres y viceversa. Sólo hay que ver las estadísticas de divorcios ¿y qué? Si nos separamos y volvemos a caer una y otra vez en los mismos errores. Pero si todos somos seres humanos ¿Por qué nos cuesta tanto abrirnos y relacionarnos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando discutía con una de mis parejas, éste solía decirme que al final “yo era como todas”. Eso a mi me exasperaba. Cuando lo dejé, me escribió un mail donde me decía que no, que yo no era como todas. Y pensaba que diciéndome eso me estaba adulando. Quizá otras sí que lo considerarían así, yo cuando lo leí, pensé que no había entendido nada. Yo soy como soy, abierta a todo aquel que quiera conocerme. Lo que me molestaba realmente, era estar con un hombre de mentalidad primitiva que opinara que existe el concepto “cómo todas”, y encima lo utilizaba peyorativamente. Decía que él no era machista, que tenía muchas amigas, y sin embargo no era capaz de aceptar que una sola siquiera de esas amigas que tenía, no lo desease. Y así coqueteaba con todas. Sin mala intención, quizá, pero en el fondo, eso es una muestra de que los hombres no conciben que somos seres como ellos, que no somos las princesas tontas de un cuento que nos pasamos la vida durmiendo hasta que el príncipe viene a despertarnos con un dulce beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que me indigna realmente, es que muchas mujeres hemos creído eso. Hemos pasado por muchos años de nuestra vida sólo de pies puntillas pensando que algún día llegaría un hombre que nos proporcionaría la felicidad. Pero es que ellos también. Cuando la felicidad está ahí, en la vida, en los cafés con los amigos, en los libros que leemos, en los conciertos, en las miradas, en los reencuentros y en los viajes internos o externos que realizamos. Somos auténticos desde que nacemos, aunque luego vayamos perdiendo poco a poco esa autenticidad en pos de los miedos y de las ideas que nos inculcan. Todo está mucho más relacionado de lo que creemos, nuestras relaciones con nuestra vida en general, la sociedad de consumo… Claro que yo no quiero estar sola, claro que quiero compartir mi vida, mi amor, mi cariño, mi sexo pero … no a cualquier precio … nunca por encima de mi autenticidad y de mi propia dignidad. Por que no me considero menos que nadie por estar sola, por no tener hijos. Por que no quiero dejar de ser yo por estar con alguien que no merece ni valora el amor auténtico que yo le ofrezco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso creo que debemos luchar contra la postura más fácil de encasillar a las personas en grupos que actúan de una determinada manera. Debemos intentar entendernos en la individualidad, aceptando, que todos somos seres humanos viviendo esta maravillosa aventura que es existir. Cuanto antes nos demos cuenta, antes dejaremos de ser seres amargados, llenos de miedo e incapaces de tomar decisiones por nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta reflexión es la que creo que quería hacer hoy para iniciar este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la próxima!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bridget (empiezahoy)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7917366839244175645-4292741725277711794?l=evitadin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://evitadin.blogspot.com/feeds/4292741725277711794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2008/12/reflexiones-al-azar.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/4292741725277711794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7917366839244175645/posts/default/4292741725277711794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://evitadin.blogspot.com/2008/12/reflexiones-al-azar.html' title='Reflexiones al azar'/><author><name>Bridgi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18150203643769277856</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry></feed>
